¿Quién es el dueño de algo y qué es el copyright?


 

Video: Creative Commons/un complemento al copyright

Esta es una de las preguntas más importantes que la sociedad del siglo XXI deberá decidir durante los próximos años conforme videos, canciones, libros, frases, compilaciones, ediciones…

En teoría de la persona que las creó, pensó, escribió por primera vez y luego reclamó sus derechos sobre la creación.

Pero, ¿qué es en realidad el derecho a poder regular la libre circulación de la información cuando la razón para la que fueron creadas era para que otros pudieran conocerla?

Acá tenemos dos temas distintos. Uno es el reconocimiento necesario de la creación del hombre y el otro el derecho a poder beneficiarse del éxito (en medidas dinerarias) de la distribución y venta de esa creación.

El autor y creador tiene todo el derecho a recibir los beneficios de su creación y el punto del copyright es regular que ese acceso se respete.

Ahora, algo distinto es decir que la razón por la que fueron creadas las cosas eran para que el mundo entero las conociera cuando el que lo dice es el autor y creador; o cuando lo dice la persona que usurpa el derecho del autor haciéndole un favor de correr la voz sobre su creación cuando el primero nunca se lo pidió.

Al final, las copias y ventas ilegales son ilegales porque nunca recibieron el permiso de distribuirlas con el apoyo del creador.

Esa es la única razón por la cual los derechos de autor deben respetarse. Más importante aún es que se debe siempre reconocer al autor de una creación y a la vez recompensarlo con una parte de las ganancias si es que las hay. Eso es libertad y respeto de la propiedad privada sobre la propiedad intelectual. Esa es la función del copyright.

Una gráfica de la riqueza mundial


«El hombre que no hace más que labor física consume el valor material equivalente a su propia contribución al proceso de producción y no deja más valor ni para sí mismo ni para otros. Pero el hombre que produce una idea en cualquier campo de empeño racional el hombre que descubre nuevo conocimiento- es el permanente benefactor de la humanidad…». Ayn Rand en la Rebelión de Atlas

La impresionante imagen que compartimos del mundo fue titulada “The Walled World” por Gwynne Dyer del Japan Times.  La misma pretende representar cómo el planeta está siendo fortificado por los países desarrollados (los ricos) para alejarse de los países más pobres del mundo.  Según la gráfica, 14% de la población mundial vive en el mundo desarrollado y tiene el 73% de los ingresos mundiales.  Mientras que los países más pobres tienen el 86% de la población y sólo 27% de los ingresos.

Ahora, la gráfica puede utilizarse para explicar por qué esos países son pobres, cuáles son los países y por qué los países desarrollados se están fortificando para defenderse.  Sin embargo, hacer esto sólo nos permitiría cometer el mismo error que durante siglos se ha venido realizando.  Explicar la pobreza no nos dará nunca herramientas para aprender a acabar con ella.  Es necesario estudiar y conocer por qué esos países ricos (con sólo 14% de la población mundial) han conseguido generar casi 2/3 de la riqueza del mundo.

La riqueza de los países más desarrollados es el resultado de acciones individuales que a lo largo de décadas ha permitido que la productividad de esos países sea mayor.  Áreas del planeta como África y algunos países de América Latina no han siquiera desarrollado industrias que se asemejen al tamaño de las que hubo en Europa al inicio del a Revolución Industrial hace 200 años.

¿Pero a qué nos referimos con acciones individuales?

Todos los actos de un hombre son el resultado de ideas, de la toma de decisiones y la evaluación de costos de oportunidad.  Esas decisiones y costos de oportunidad pueden tomarse en base a la valoración moral que los individuos hagan de la fuente de todos los derechos: la vida humana.  Así, una persona puede decidir que su vida es lo más valioso que tiene o no.  En base a la defensa de este valor cardinal, un hombre puede decidir actuar y tomar decisiones que afectarán su vida y la de sus allegados.  Si una persona considera su vida el valor más grande que tiene, entonces la implementación del derecho a su vida la realizará a través del derecho de propiedad.  De esta manera, una persona considerará su vida y sus derechos de propiedad como valores cardinales para la toma de decisiones en cualquier circunstancia.

La fuente o raíz de la riqueza de los países desarrollados se encuentra en que fueron capaces de crear sistemas de gobierno que reconocieron en derecho de todos los hombres a su vida y a su propiedad.  Fue gracias a esto que la formación de estados que protegían los derechos de sus individuos y  que consideraban la propiedad privada como inalienable, que empezaron a desarrollarse industrias a finales del siglo XVIII.  Al lado de este desarrollo industrial, la oferta de puestos de trabajo aumento y millones de personas que vivían en el campo o se dedicaban a otros oficios empezaron a conseguir empleos en las fábricas.  Impresionante, pero real, en menos de 100 años los países europeos habían conseguido superar por varias veces las condiciones de vida, salarios y acceso a servicios para la mayoría de la población.  Lo anterior, jamás había ocurrido en la historia de la humanidad y desde entonces la riqueza de esos países ha continuado creciendo sin detenerse.

La evidencia del proceso anterior se encuentra en que la riqueza de estos países ha sido mayor en los lugares que ofrecieron certeza jurídica para los inversionistas al asegurarles la protección de sus propiedades, el reconocimiento de los derechos individuales de sus ciudadanos y la creación de legislaciones que no violaran ninguno de los derechos anteriores.  Solamente aquellos países que empezaron a otorgar derechos a usurpadores, que redistribuyeron la riqueza ajena y violaron los derechos de sus ciudadanos dejaron de crecer y sus ciudadanos migraron a pueblos más fértiles.

La historia bíblica de Ananías y la colectivización de la propiedad


Cualquier similitud es pura coincidencia y esta historia que cuenta la Biblia me parece tan acertada para explicar la manera en que el Estado ahora nos ataca.

La historia de Ananías narra cómo este hombre muere “de vergüenza” luego de ocultar las ganancias de una propiedad que le pertenecía.  En esa época, las ganancias y la venta de las propiedades era colectiva y los réditos de cualquier transacción eran administrados por la Iglesia.  La “vergüenza” a la que se refiere la Biblia no es más que una figura para representar el castigo de la Iglesia y sus miembros luego de que Ananías hizo valer uno de los derecho más importantes, el de propiedad privada y el derecho a lucrar con la venta de la misma.

Actualmente, por fortuna, la Iglesia ni ninguna institución religiosa tiene el control para robar las ganancias obtenidas de nuestra propiedad; pero, en su lugar, el Estado se ha convertido en el albacéa de ese control impuesto.  El pago de impuestos forzosos sobre las rentas de los ciudadanos y la expropiación de la propiedad en nombre del bien público es un reflejo actual y preocupante de la manera en que el Estado viola uno de los derechos de acción más importantes: lucrar de nuestra propiedad privada y trabajo.

Los dejo con la espeluznante historia bíblica de una muerte anunciada,

“Un hombre llamado Ananías, junto con su mujer, Safira, vendió una propiedad,  y de acuerdo con ella, se guardó parte del dinero y puso el resto a disposición de los Apóstoles.  Pedro le dijo: «Ananías, ¿por qué dejaste que Satanás se apoderara de ti hasta el punto de engañar al Espíritu Santo, guardándote una parte del dinero del campo?  ¿Acaso no eras dueño de quedarte con él? Y después de venderlo, ¿no podías guardarte el dinero? ¿Cómo se te ocurrió hacer esto? No mentiste a los hombres sino a Dios».  Al oír estas palabras, Ananías cayó muerto. Un gran temor se apoderó de todos los que se enteraron de lo sucedido.”

El éxito de 25 años de dominios en Internet


“Solamente con propiedad privada de los medios de producción, con libertad de selección por parte del consumidor y libertad de selección por parte del productor es que mercados libres tienen sentido y pueden funcionar.” Henry Hazlitt en el artículo La Propiedad Privada como Requisito Indispensable publicado por el CEES.

En el año 1985 se registro el primer dominio web.  El sitio registrado fue “Symbolics.com” y pertenecía a la empresa Symbolics Computer Company,

Symbolics.com logo as  it  appeared in 1985
Logo de la empresa propietaria del dominio Symbolics.com en 1985

El registro de dominios en Internet traduce las direcciones IP (una larga serie de números) registrados en la fuente de la información que se publicará en los sitios de internet.  Este dominio es el resultado de convertir los números IP a nombres de compañías, de personas o palabras fáciles de recordar.

Fue solamente luego de que se pudiesen registrar dominios en Internet y pagar por el derecho de propiedad y uso de estos dominios que Internet se ha convertido en el medio de comunicación más grande, útil, valioso y rápido del mundo.  Este crecimiento veloz de Internet fue el resultado de la certeza jurídica que estos dominios ofrecían.  El poder adquirir la propiedad de un dominio de Internet aseguraba que el propietario del mismo tendría la certeza para lucrar con el mismo y competir.  Este proceso, el de adquirir la propiedad de uso de dominios y empezar a ofrecer servicios en Internet, inició sólo después de que se creara un sistema de derechos práctico, sencillo y competitivo.

El reconocimiento de la propiedad privada constituye “una condición esencial para impedir la coacción y delimitar la esfera privada” (Hayek, Friedrich. Los Fundamentos de la Libertad) este reconocimiento incentiva a la inversión y competencia de empresarios y visionarios. En la tradición jurídica, el término derecho de propiedad, es un término bastante ambiguo y confuso.  Sin embargo, este concepto del Derecho de Propiedad se asocia en el sentido contemporáneo en base a los derechos subjetivos.  Sobre este tema los invitamos a escuchar una conferencia con el Dr. Enrique Ghersi que argumenta cuál es la definición, concepto y significado del Derecho de Propiedad (link a conferencia en línea) en la tradición jurídica del Derecho y en la vida práctica del hombre.

Desde que se creó este primer dominio en Internet se han registrado más de 500 millones de dominios en Internet.  Actualmente, se mantienen activos más de 116 millones de dominios y es muy probable que esta cantidad de sitios continúe creciendo.  El valor del Internet y de todo el contenido que en la misma se encuentra archivado responde a números inmensos y ofrecer un dato exacto de su valor es probablemente un actividad imposible de cuantificar.  Actualmente, los negocios en Internet (E-Commerce) superan transacciones por más de un millón de billones de dólares.

Internet es la ventana al futuro de la humanidad y su desarrollo se basó en el reconocimiento de derechos de propiedad dentro de la misma.  Hoy se celebran 25 años del que aún se podría considerar el paso más cercano que la humanidad ha dado hacia un sistema capitalista y “todo el mundo, sin importar lo fanáticos que sean a la hora de difamar y luchar contra el capitalismo, implícitamente lo homenajea al demandar apasionadamente sus productos” (Ludwig von Mises) siendo Internet, el producto más valioso de este sistema.

Sin duda, las palabras de Ludwig von Mises son vigentes ahora más que nunca, ya que “el progreso de la humanidad depende, por un lado, de los descubrimientos sociales y económicos que los individuos intelectualmente mejor dotados efectúen y, por otro, de la habilidad de esas mismas u otras personas para hacer que estas ideologías sean atractivas a la mayoría”. (Mises, Ludwig von.  La Acción Humana: Tratado de Economía.)

La tragedia de los comunes en el lago de Atitlán


El lago de Atitlán ha sido uno de los emblemas del patriotismo guatemalteco.  Su belleza y naturaleza incomparables han sido visitadas por cientos de miles de turistas y un pujante comercio turístico se ha desarrollado.  Sin embargo, el lento pero constante crecimiento de una bacteria en el lago terminó conviertiéndolo en un pantano según confirmaron el día de ayer.  Este caso es el claro ejemplo de lo que Garret Hardin estudió en 1968 con el famoso artículo en la revista Science [1] hablando sobre La tragedia de los comunes.

Para ejemplificar la precariedad de la salud del lago, un informe del Ministerio de Ambiente determina que Atitlán tiene dos por ciento de oxígeno, mientras que un pantano tiene uno por ciento. Un lago sano debe tener ocho por ciento.

Margaret Dix, científica de la Universidad del Istmo que ha estudiado la cianobacteria, explicó en el programa que la cianobacteria tiene la capacidad de alimentarse del fósforo ya sea en la superficie o en la profundidad del lago y puede buscar nitrógeno, por lo que la erradicación de esa especie depende de evitar que ambos elementos lleguen al lago y eso se logra dejando de utilizar fertilizantes químicos, detergentes y demás contaminantes. (link a noticia)

¿Y cuál es la tragedia del lago?

La tragedia de los comunes es una explicación concreta de la manera en que la propiedad pública, en este caso el lago, (“sin dueño”) es utilizado para el beneficio de muchas personas (campesinos, pequeños empresarios, hoteleros, barqueros, pescadores, entre otros) sin que haya ninguna persona encargada directamente de velar por su cuidado, mantenimiento, preservación y regeneración.

Sin embargo, en el caso del lago sí había un responsable de este cuidado y ha fallado en cumplir su rol.  El gobierno de Guatemala es el responsable del lago de Guatemala ya que en la Constitución de la República de este país el lago es considerado “dominio público” ie. propiedad del Estado de Guatemala y esta propiedad es, o debería, ser cuidada y preservada por los impuestos que los guatemaltecos pagan.  Lo anterior fue establecido en la Constitución de Guatemala artículos,

Artículo 119.- Obligaciones del Estado. Son obligaciones fundamentales del Estado:  c. Adoptar las medidas que sean necesarias para la conservación, desarrollo y aprovechamiento de los recursos naturales en forma eficiente;

Artículo 121.- Bienes del Estado. Son bienes del estado:
a. Los de dominio público;  b. Las aguas de la zona marítima que ciñe las costas de su territorio, los lagos, ríos navegables y sus riberas, los ríos, vertientes y arroyos que sirven de límite internacional de la República, las caídas y nacimientos de agua de aprovechamiento (…)

Artículo 125.- Explotación de recursos naturales no renovables. Se declara de utilidad y necesidad públicas, la explotación técnica y racional de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales no renovables.
El Estado establecerá y propiciará las condiciones propias para su exploración, explotación y comercialización.

Artículo 127.- Régimen de aguas. Todas las aguas son bienes de dominio público, inalienables e imprescriptibles. Su aprovechamiento, uso y goce, se otorgan en la forma establecida por la ley, de acuerdo con el interés social. Una ley específica regulará esta materia.

Artículo 128.- Aprovechamiento de aguas, lagos y ríos. El aprovechamiento de las aguas de los lagos y de los ríos, para fines agrícolas, agropecuarios, turísticos o de cualquier otra naturaleza, que contribuya al desarrollo de la economía nacional, está al servicios de la comunidad y no de persona particular alguna, pero los usuarios están obligados a reforestar las riberas y los cauces correspondientes, así como a facilitar las vías de acceso.

¿y esto es culpa de los ricos o de los pobres?

Todos los individuos están motivados por el interés personal de cuidar sus propiedades y maximizar de manera racional los usos que del mismo pueden hacer.  Así, los hoteleros que viven del lago han dicho que desde que construyeron sus negocios fue considerada la protección del lago como indispensable y ellos ya cuentan con plantas de tratamiento.  Así que no son todos los “ricos” y empresarios que lucran del lago los culpables de esto.  Quizás si lo sean algunos dueños de chalets que no tienen plantas de tratamiento.

Sin embargo, los pueblos y aldeas pobres que rodean el lago nunca han tenido la capacidad económica de construir plantas de tratamiento, carecen de la educación para saber las consecuencias de los desechos que por décadas han depositado en el lago y, más importante aún, nunca han tenido los incentivos de preocuparse por el “nahual” del lago pues estaban confiados en que “el gobierno u alguien más debía hacerlo por ellos”.

Así, esta tragedia es responsabilidad de los habitantes que viven alrededor del lago y han esperado, sin escuchar eco, que alguien cuidara y limpiara los desechos que producen.  Como corolario, los gobiernos que han estado ocupados en gastarse el dinero en pan y circo también deberían ser responsabilizados.

Pero importa más una solución que la búsqueda de culpables

La propiedad privada de los bienes es uno de los pilares fundamentales del capitalismo y es el único poder jurídico que habría evitado que el lago de Atitlán fuera contaminado por extraños hasta convertirlo en un pantano fétido y descolorido.  Sin duda, la privatización del lago de Atitlán, y los demás lagos de Guatemala, es la única opción para  evitar que esta contaminación se vuelva un caso recurrente.  La otra opción, ie. mantener los lagos como recursos limitados compartidos de “dominio público” funcionará, sí y sólo si, el gobierno de Guatemala incurre en gastos que un país tan pobre como Guatemala no podría nunca costear.

Sin embargo, algunos ya no tardan en sugerir una tercera vía, cobrar impuestos de uso de los lagos.  El cobrar impuestos discriminatorios sobre un grupo específico es un arma muy peligrosa y bastante subjetiva que tiene como único resultado el empobrecimiento generalizado de todos los guatemaltecos.

Si queremos seguir visitando un lago hermoso en el territorio guatemalteco debemos empezar por ser objetivos.  El primer paso es detener por completo la contaminación del lago por todas aquellas personas que no tienen acceso a plantas de tratamiento y exigir la acción inmediata del gobierno de Guatemala con el fin de asegurar la salud de los habitantes que rodean el lago.  Luego, permitir la acción privada de quienes se ven afectados directamente por la contaminación y han visto un descenso de sus ingresos (hoteleros, pesqueros, etc.).  Ya con esto, podemos empezar a pensar en vender derechos de uso y explotación del lago a quienes podrían estar interesados en enriquecerse con su explotación y cuidado.

La privatización es la única solución para cuidar y maximizar el uso de los escasoz recursos naturales del planeta.  Si no se privatizan, lo mejor será acostumbrarnos a escuchar noticias cada 5 ó 10 años de cómo un lago más se transforma en un pantano.

¿Qué haremos al respecto?