Primero la crisis económica y luego, ¿hasta cuándo seguiremos en depresión?


Video: The Last Laugh – Crisis Subprime – Subtitulos Castellano

Tan sólo necesité ver este programa para entender las causas y efectos causados por la reciente volatilidad en la bolsa de valores de Estados Unidos.  Sin duda, el sarcasmo, la inteligencia y el humor son la mezcla ideal para “enlight” la mente de cualquier persona.

Me fascinó la explicación de los causantes de tan “preocupante volatilidad del mercado”.  Se las recomiendo mucho.  Sólo esto es necesario para entender el rol que juegan los sentimientos humanos en el mercado.

Tal parece que el causante de esta última crisis (de muchas otras que ha habido) fue de nuevo la falta de ética, irresponsabilidad y abuso de poder en manos de toda una demoledora industria crediticia.  La entrega de cientos de millones de dólares en hipotecas pequeñas se convirtió lentamente en un paquete tan grande como la bolsa de regalos de Santa Claus.  La única diferencia es que esta bolsa se reventó antes de que llegara la navidad.

El resto fue tan sólo la histeria de los especuladores en el mercado que desde hace algunas semanas han jugado a “perder” millones de dólares en un día y “ganar” millones de dólares en otros mercados al día siguiente.

Al final, el más inteligente ahora será aquella persona con suficiente dinero para lanzarse a comprar acciones en el mercado instantes antes de que el valor de las mismas suba como un cohete directo a la luna.  Mientras tanto, los gobiernos han abrazado las políticas keynesianas y se han encargado de comprar “deudas” para “rescatar” las bombas que ellos mismos permitieron al especular con las tasas de interés durante años.

Recuerden que la crisis económica no puede desaparecer, retroceder o eliminarse.  Lo único que puede hacerse es forzar un “alto” al proceso de destrucción creativa del mercado (a través de más irresponsabilidades inflacionarias en la banca central).

La depresión económica es inminente y los efectos aún están por verse en el mundo entero.  Fuimos engañados y siempre lo supimos.  ¿Ingenuos o idiotas?

El mundo rechaza el capitalismo


En los últimos días la BBC publicó una artículo que criticaba el capitalismo, analizaba brevemente los últimos 20 años del mundo y publicaba una foto de Karl Marx.  El artículo informaba los resultados de una encuesta hecha por GlobeScan que criticaba el capitalismo y, desde entonces, muchos otros sitios han publicado sus comentarios criticando el capitalismo y sus dañinos efectos en el mundo.

En la encuesta (Years after Fall of Berlin Wall, Wide Dissatisfaction with Capitalism) se preguntó a las personas qué opinaban del capitalismo y sus efectos.  Los resultados fueron impresionantes:

  • Sólo 11% de las personas encuestadas en 27 países creían que el capitalismo de libre mercado estaba funcionando bien y que no era necesario incrementar las regulaciones del mismo.
  • Sólo en 2 de los 27 países encuestados (USA -25% y Paquistán -21%)  más de 1 de cada 5 personas creían que el capitalismo funcionaba bien.  Las otras 4 personas creían que el capitalismo no funcionaba o tenían dudas al respecto.
  • La mayoría de las personas encuestadas (51%) creía que los problemas del capitalismo debían ser resueltos con mayores regulaciones  gubernamentales.
  • 23% de las personas encuestadas creía que el capitalismo está faltamente condenado y que un nuevo sistema económico es necesario.  Este porcentaje aumentó en Francia (43%), México (38%) y Brasil (35%).

Sin duda, el descontento de la población mundial es evidente.  Sin embargo, el sistema social y económico capitalista nunca ha sido implementado en el mundo.  Entonces, ¿cómo es posible que tantas personas estén inconformes con algo que no ha sido practicado aún?

El capitalismo no ha sido practicado en ningún momento de la historia de la humanidad.  Luego de la revolución industrial y la liberalización del comercio, un sistema de economía mixta empezó a ser utilizado por los gobiernos mundiales para regular el comercio internacional.  Este sistema, atacado y criticado desde el inicio por los primeros intelectuales socialistas del siglo XIX, recibió el nombre despectivo del capitalismo y con el paso del tiempo se volvió un término lleno de contradicciones hasta que, con el paso del tiempo, se olvidó realmente lo que significaba.

Así, la economía mundial se convirtió en un monstruo de mil cabezas que tenía como raíz de su columna vertebral el control gubernamental de la economía.  Este control de la economía empezó a aumentar a través de regulaciones y planes centralizados de “desarrollo” económico, se estableció una banca central y reservas federales de dinero, desapareció el patrón oro y los gobiernos empezaron a generar inflación y luego, 200 años después, el mundo hacia millonnes de intercambios comerciales cada segundo sin que probablemente nada del dinero utilizado estuviese respaldado por el valor de algo que realmente existiera.

Así, el sistema económico, social y político que criticaban estas personas era el de una economía mixta que es dirigida por las bancas centrales de los gobiernos electos democraticamente.  Sus críticas son ciertas, pero no entienden las causas que las generaron.  El que los ciudadanos del mundo pidan más regulaciones del comercio es realmente espeluznante; tal parece que la caída del socialismo nunca ocurrió.  Lo único que cayó fue el discurso político y económico que durante muchas décadas sirvió para expandir el control del gobierno sobre la economía.

Políticas mercantilistas y el tipo de cambio del Quetzal


Si la actividad inflacionaria no hubiera incrementado los ingresos nominales de los consumidores nacionales, la gente, al elevarse el coste de las divisas, se habría visto obligada a restringir su consumo de productos nacionales o extranjeros.  En el primer caso, las exportaciones se habrían ampliado, mientras que en el segundo se habrían restringido las importaciones.  Y así, la balanza comercial pronto habría de mostrar un saldo de esos que los mercantilistas califican de favorables

No debe atribuirse a una supuesta escasez de dinero el que una persona carezca de numerario bastante para comprar pan a su vecino el panadero.  Lo mismo sucede en el comercio internacional.  Un país puede hallarse en la desagradable posición de no poder vender al extranjero todas aquellas mercancías que necesitaría exportar para adquirir los alimentos que sus ciudadanos desean.  Pero ello no significa que escaseen las divisas extranjeras, sino que los residentes son pobres.  Y, por supuesto, la inflación interna no es un medio idóneo para remediar la pobreza.Mises, Ludwig von (2001).  La Acción Humana. Tratado de Economía. (Guatemala). 6a. Edición. p. 521

Estas citas de la Acción Humana discuten los efectos negativos que crea una Junta Monetaria que manipula los medios fiduciarios mediante la emisión y cración de inflación.  Ese caso es el observado en Guatemala desde hace bastantes años con el uso de una perniciosa -bomba- política económica que permitió el endeudamiento lento, el surgimiento de una Junta Monetaria especuladora y mercantilista, el alza de los costes de vida a niveles insospechables (Guatemala es uno de los países con el coste de vida más caro y uno de los más pobres de América Latina), la lenta y constante pérdida del poder adquisitivo del quetzal.

Síntesis

El quetzal se ha depreciado

En el contexto de una crisis económica, la moneda nacional ha sido afectada.

• Al comparar el 24 de octubre del 2008 con el mismo día del 2009, el tipo de cambio ha subido 11.33 por ciento, al pasar de Q7.50115 por US$1 a Q8.35165.

• El quetzal perdió fortaleza durante este año (7.46 por ciento) frente al dólar de EE. UU., lo cual lo convierte en la segunda moneda que más se ha depreciado en Latinoamérica. Nuestra moneda solo es superada por el peso argentino, con 10.52 por ciento.

• Analistas sugieren responsabilidad en el déficit fiscal para fortalecer la economía.

Fuente: Prensa Libre

Y es que, nos encontramos a las puertas de una depreciación lenta y controlada del poder adquisitivo de todos los guatemaltecos.  Porque la devaluación del quetzal no sólo afecta a los grandes importadores e inversionistas.  La depreciación lenta y constante del quetzal ha creado mecanismos bancarios que empobrecen a los guatemaltecos.

Hugo Maúl, investigador del CIEN, discute el tema en el artículo “el alza del dólar es una luz roja de alerta“; sin embargo, su conclusión parece indicar que es el dólar el causante de la depreciación del quetzal y eso no es cierto.  Los motivos causantes de la depreciación del quetzal son absolutamente responsabilidad de políticas de gobierno y decisiones de política monetaria realizadas por guatemaltecos.

Así, las acciones necesarias para afrontar la devaluación del Quetzal son estructurales ie. a) Responsabilizar a la Junta Monetaria de las políticas de control y desestímulo económico que han fomentado en aras de perpetuar su influencia mercantilista, b) Reconocer el valor efectivo real del quetzal y permitir que el mercado se regule sin la intervención de políticas monetarias. c) Eliminar el impuesto sobre la renta como un mecanismo que permita el ahorro a los guatemaltecos. d) Eliminar barreras arancelarias que desestimulan el ingreso de importaciones al país y permiten la creación de acciones mercantilistas. e) Detener el endeudamineto externo, privado y público, y exigir que cualquier compromiso de endeudamiento futuro no sea empleado para el pago de deudas contraidas por el gobierno. f) Bloquear el acceso al presupuesto del Gobierno de Guatemala de proyectos que se fundamentan en  postura socialista de redistribución de la riqueza mediante programas de -supuesta- ayuda social.

Porque sólo tomando estas y más acciones de reforma estructural podremos evitar la depreciación y empobrecimiento de los guatemaltecos.  Esta es la única manera en que se modificarán las expectativas del valor del quetzal a futuro y el tipo de cambio empezará a reflejarlo.