La inteligencia en huelga


Alumnos que han participado en los diálogos de las obras de Ayn Rand posando frente a la escultura Atlas Libertas (http://www.atlaslibertas.ufm.edu/)

Alfonso Ríos, del sitio VivaChile.org compartió con nosotros el artículo “La inteligencia en huelga” y los invitamos a seguir el vínculo.

El artículo es un exordio de la novela “La rebelión de Atlas” escrita por la filósofa objetivista Ayn Randen el año 1957.  El argumento de la novela toma lugar en los Estados Unidos en la primera mitad del siglo XX.  En la obra, empresarios y genios creativos ponen en huelga su trabajo en busca de protestar contra las instituciones que promueven el sacrifio de “lo mejor que hay en todos los hombres”.

Esta obra ha vendido millones de libros en sus 50 años de publicación e inspiró la construcción de la escultura Atlas Libertas en el campo de nuestra Universidad.  Nuestro Centro realiza seminarios de diálogo con las obras de Ayn Rand y el libro La rebelión de Atlas está siendo leído por decenas de alumnos de secundaria en Guatemala.  Para más información sobre la obra visiten nuestro sitio web Centro de Estudio del Capitalismo.

El precio del azúcar


Uno de los negocios más lucrativos en la industria agrícola es la producción de azúcar (Saccharum officinarum).  Anualmente, se producen en el mundo 153,5 millones de toneladas (período 2008-2009), cerca de 10 millones de toneladas más que en la temporada anterior (figura 1) y los ingresos recibidos son multimillonarios.  El consumo de azúcar para la temporada 2009-10 es de 600,000 toneladas inferior al año anterior y el líder en el consumo es Brasil; seguido de (150.000 ton), China (600.000 ton) y Tailandia (100.000 ton).

Debido a la importancia de esta industria, tal y como ocurre en otras de gran escala, la protección gubernamental de la industria nacional y la interferencia directa del gobierno en la fijación de los precios de este producto ha sido la constante.  Así, es usual leer noticias en las que el gobierno de estos países productos implementa topes en el suministro nacional o establece cupos a la importación del producto, entre otras.  Esto lo hacen con el único fin de limitar la oferta, empobrecer a los consumidores finales, favorecer a empresarios e industrias menos competitivos, otorgar privilegios a grupos especiales y, a sabiendas, distorsionar el libre funcionamiento de la ley de oferta y demanda a pesar de conocer cómo funciona el mismo.

¿Y por qué hacen esto?

Uno de los motivos se encuentra en que el mainstream de académicos y economistas desconoce en qué se fundamenta la ley de ventaja comparativa y la manera en que esta resulta siempre (cuando hay ausencia de coerción gubernamental) en un juego de ganancia positiva para ambas partes.  Además, de que muchos consideran que los precios pueden ser fijados de manera eficiente por reguladores y mentes sabias sin comprender la verdadera manera en que funciona el mercado.

La ley de ventaja comparativa puede definirse como la ventaja que disfruta un país sobre otro en la elaboración de un producto cuando éste se puede producir a menor costo y, por lo tanto, permite que se intercambie este producto a precios competitivos en el mercado internacional.

En el caso del azúcar, el mayor productor de este producto agrícola es Brasil pues sus costos de producción son bajos, la producción es inmensa y la alta demanda del producto permite que la competencia pueda ofrecer precios más bajos en base a vender un mayor volumen y tener márgenes de ganancia más estrechos por unidad.  Pero también hay otros países que ofrecen el mismo producto en el mercado internacional y ofrecen precios similares debido a su interés por competir y/o aprovechar la ausencia de barreras comerciales implementadas con los tratados regulados de comecio (conocidos vulgarmente como Tratados de Libre Comercio).

Actualmente, la disponibilidad de azúcar en Guatemala se ha visto limitada porque este producto se está vendiendo más caro en los estados al sur de México.  Los distribuidores y comercializadores del mismo, han encontrado que obtienen mayores ganancias atravesando la frontera y empujando la competencia de precios.  Mientras tanto, la disponibilidad del producto en Guatemala se verá reducida y es muy probable que, si se deja libre, el precio del mismo suba.  A grandes rasgos, la comercialización de este producto funciona así,

En última instancia, los precios son establecidos por los juicios de valor del consumidor.  Y estos juicios son el resultado de una valoración de preferencias entre un producto A y B.  Ahora, la valoración y la tasación que permiten la fijación de precios es un proceso distinto, que Ludwig von Mises explica así,

“Cada una de las partes contratantes atribuye mayor valor a lo que recibe que a lo que entrega.  El tipo de cambio, es decir, el precio, no es la resultante de una identidad valorativa; es, por el contrario, el fruto de valoraciones diferentes.

La tasación se distingue netamente de la valoración.  No depende en absoluto de la valoración subjetiva que el bien pueda merecer al interesado.  No expresa el valor de uso subjetivo que el bien tiene para el sujeto, sino el precio anticipado que el mercado le fijará.  La valoración es un juicio que expresa una diferencia de aprecio.  La tasación, en cambio, es la prefiguración de un acontecimiento esperado.  El interesado prevé qué precio pagará el mercado por cierto bien o qué suma dineraria será necesaria para adquirir determinada mercancía.”

Ludwig von Mises en la Acción Humana, capítulo XVI

Así, actualmente los distribuidores de este producto han tasado el precio del producto en México distinto al precio que tasaron en Guatemala.  Estos consideraron que es más rentable para ellos ir a México a competir con los precios altos actuales debido a una escasez del producto que inició debido a la intervención del gobierno al intentar contrarrestar un descenso en la cosecha de azúcar de ese país durante el ciclo 2008-2009.  La cosecha fue afectada debido a una sequía que se extendió y dejó una producción por debajo de los 5,5 millones de toneladas que se habían proyectado.

El mundo rechaza el capitalismo


En los últimos días la BBC publicó una artículo que criticaba el capitalismo, analizaba brevemente los últimos 20 años del mundo y publicaba una foto de Karl Marx.  El artículo informaba los resultados de una encuesta hecha por GlobeScan que criticaba el capitalismo y, desde entonces, muchos otros sitios han publicado sus comentarios criticando el capitalismo y sus dañinos efectos en el mundo.

En la encuesta (Years after Fall of Berlin Wall, Wide Dissatisfaction with Capitalism) se preguntó a las personas qué opinaban del capitalismo y sus efectos.  Los resultados fueron impresionantes:

  • Sólo 11% de las personas encuestadas en 27 países creían que el capitalismo de libre mercado estaba funcionando bien y que no era necesario incrementar las regulaciones del mismo.
  • Sólo en 2 de los 27 países encuestados (USA -25% y Paquistán -21%)  más de 1 de cada 5 personas creían que el capitalismo funcionaba bien.  Las otras 4 personas creían que el capitalismo no funcionaba o tenían dudas al respecto.
  • La mayoría de las personas encuestadas (51%) creía que los problemas del capitalismo debían ser resueltos con mayores regulaciones  gubernamentales.
  • 23% de las personas encuestadas creía que el capitalismo está faltamente condenado y que un nuevo sistema económico es necesario.  Este porcentaje aumentó en Francia (43%), México (38%) y Brasil (35%).

Sin duda, el descontento de la población mundial es evidente.  Sin embargo, el sistema social y económico capitalista nunca ha sido implementado en el mundo.  Entonces, ¿cómo es posible que tantas personas estén inconformes con algo que no ha sido practicado aún?

El capitalismo no ha sido practicado en ningún momento de la historia de la humanidad.  Luego de la revolución industrial y la liberalización del comercio, un sistema de economía mixta empezó a ser utilizado por los gobiernos mundiales para regular el comercio internacional.  Este sistema, atacado y criticado desde el inicio por los primeros intelectuales socialistas del siglo XIX, recibió el nombre despectivo del capitalismo y con el paso del tiempo se volvió un término lleno de contradicciones hasta que, con el paso del tiempo, se olvidó realmente lo que significaba.

Así, la economía mundial se convirtió en un monstruo de mil cabezas que tenía como raíz de su columna vertebral el control gubernamental de la economía.  Este control de la economía empezó a aumentar a través de regulaciones y planes centralizados de “desarrollo” económico, se estableció una banca central y reservas federales de dinero, desapareció el patrón oro y los gobiernos empezaron a generar inflación y luego, 200 años después, el mundo hacia millonnes de intercambios comerciales cada segundo sin que probablemente nada del dinero utilizado estuviese respaldado por el valor de algo que realmente existiera.

Así, el sistema económico, social y político que criticaban estas personas era el de una economía mixta que es dirigida por las bancas centrales de los gobiernos electos democraticamente.  Sus críticas son ciertas, pero no entienden las causas que las generaron.  El que los ciudadanos del mundo pidan más regulaciones del comercio es realmente espeluznante; tal parece que la caída del socialismo nunca ocurrió.  Lo único que cayó fue el discurso político y económico que durante muchas décadas sirvió para expandir el control del gobierno sobre la economía.