Primero la crisis económica y luego, ¿hasta cuándo seguiremos en depresión?


Video: The Last Laugh – Crisis Subprime – Subtitulos Castellano

Tan sólo necesité ver este programa para entender las causas y efectos causados por la reciente volatilidad en la bolsa de valores de Estados Unidos.  Sin duda, el sarcasmo, la inteligencia y el humor son la mezcla ideal para “enlight” la mente de cualquier persona.

Me fascinó la explicación de los causantes de tan “preocupante volatilidad del mercado”.  Se las recomiendo mucho.  Sólo esto es necesario para entender el rol que juegan los sentimientos humanos en el mercado.

Tal parece que el causante de esta última crisis (de muchas otras que ha habido) fue de nuevo la falta de ética, irresponsabilidad y abuso de poder en manos de toda una demoledora industria crediticia.  La entrega de cientos de millones de dólares en hipotecas pequeñas se convirtió lentamente en un paquete tan grande como la bolsa de regalos de Santa Claus.  La única diferencia es que esta bolsa se reventó antes de que llegara la navidad.

El resto fue tan sólo la histeria de los especuladores en el mercado que desde hace algunas semanas han jugado a “perder” millones de dólares en un día y “ganar” millones de dólares en otros mercados al día siguiente.

Al final, el más inteligente ahora será aquella persona con suficiente dinero para lanzarse a comprar acciones en el mercado instantes antes de que el valor de las mismas suba como un cohete directo a la luna.  Mientras tanto, los gobiernos han abrazado las políticas keynesianas y se han encargado de comprar “deudas” para “rescatar” las bombas que ellos mismos permitieron al especular con las tasas de interés durante años.

Recuerden que la crisis económica no puede desaparecer, retroceder o eliminarse.  Lo único que puede hacerse es forzar un “alto” al proceso de destrucción creativa del mercado (a través de más irresponsabilidades inflacionarias en la banca central).

La depresión económica es inminente y los efectos aún están por verse en el mundo entero.  Fuimos engañados y siempre lo supimos.  ¿Ingenuos o idiotas?

En la República Popular de China, mi casa es la casa del gobierno


via: dcmaster en Flickr.com

Tal y como ocurre en casi todas las naciones occidentales que viven bajo sistemas económicos mixtos, el gobierno es el único cuerpo organizado que actua con el apoyo de la ley para regular el intercambio comercial entre sus ciudadanos.  Así, el gobierno establece qué, cuánto y cómo los ciudadanos de un país pueden ejercer su actividad económica en aparente libertad.  En Estados Unidos, los ciudadanos pagan impuestos sobre el comercio que realizan; en América Latina, los países realizan comercio internacional bajo tratados regulados que les impiden comerciar en total libertad; en Europa, los ciudadanos son forzados a utilizar una única moneda de intercambio y a pagar por los déficits fiscales de otros países miembros de la Unión Europea.  En resumen, todos los gobiernos democráticos de Occidente y muchos otros que no lo son, siempre utilizan estrategias de control de la economía para desacelerar el crecimiento económico y redistribuir la riqueza de sus ciudadanos.

Recientemente, la República Popular de China, asombra al mundo con una nueva regulación.  El gobierno chino ha decidido poner una quota a la compra y venta de bienes raíces con la supuesta intención de frenar el “desmesurado” crecimiento de una “aparente” burbuja inmobiliaria.  Según salió publicado en un artículo de Forbes, el precio de las casas ha aumentado en algunas ciudades hasta incluso triplicarse, mientras que en Shangai y Shenzhen sólo ha aumentado un 50%.

Ahora, el gobierno Chino ha obligado a la banca a suspender los préstamos hipotecarios para personas que tuvieran dos ó más viviendas, y fiscalizará la entrega de préstamos hipotecarios a personas vs sus ingresos además de que deberán estar al día en los impuestos.

Tal parece que, según el discurso del gobierno chino, los culpables de una potencial crisis financiera que surgiría a partir de este boom de ventas inmobiliarias son los ciudadanos chinos y extranjeros que han estado comerciando en uno de los negocios que más crecimiento ha tenido en ese país.  Sin embargo, los verdaderos culpables se encuentran detrás de la regulación parcial que incentivó el gobierno chino desde años anteriores para promover artificialmente el endeudamiento de sus ciudadano y debido a la otorgación de créditos e hipotecas con intereses por debajo de valores de mercado.

De nuevo, es el gobierno el que aparentemente sale a la protección de sus ciudadanos tan sólo luego de que coarta su libertad, los condena de errores que no han cometido y los forza a obedecer a una dictadura que ahora les dirá en dónde podrán vivir y con quién.