Book: “Capitalism, Socialism, and Democracy” by Joseph Schumpeter


Capitalism, Socialism, and Democracy

If you like big ideas, Joseph Schumpeter’s great work is a book you will devour. It is packed with scintillating insight on all the topics that really matter: capitalism and its future, the absurdities of socialism, the dangers of democratic rule, the future of freedom, and the social dynamics that protect and undermine freedom.

Schumpeter himself cannot be called a member of the Austrian School but he emerges from within its culture and among its leading thinkers. Schumpeter went his own way with an eclectic and unsystematic theory of economics. But he is second to none in the integration of social, political, and economic thought. He understood Marxism and capitalist theory as well as any of his contemporaries, and managed to keep enough distance from the affair of the day to observe the big trends and the dynamics pushing them.

It was written in 1942 and its importance has grown year by year to the point that no student of the liberal society can afford not to read and master this treatise. It is most famous for its prediction that capitalism is unsustainable not because it is a flawed system but rather because voters and bureaucrats in an otherwise free society will fail to protect capitalism from its enemies.

He is particularly ruthless in observing how people take the triumphs of capitalism for granted, and how even those who benefit most from its productivity tend to be the same people who want the capitalist process shut down in their own self-interest.

Not everything he says in here is prophetic but he makes the reader think hard about the big issues in society. His most lasting contribution is his insight that capitalism is a process of creative destruction, constantly bringing us new innovations and wiping out the old ways. Thus does the free society insist on relentless adaption to progress – and he has grave doubts that people are culturally prepared for this process. Insofar as the democratic process allows them to do so, the public will turn on freedom, he predicts, and smash the source of its own well being.

Schumpeter was also a pioneer in doing what Rothbard later perfected: drawing from both left and right to forge a new path forward. (Rothbard, in particular, was a huge fan of this work.)

Rather than being a gloomy book, as one might think, the prose is bursting with energy, creativity, and insight – and has a lasting power to provoke deep thought on the social, cultural, and intellectual foundations of the economic order.

Schumpeter was never better than in his crafting of this masterpiece, and no one serious about social and economic thought can fail to benefit from his provocations.

Some thoughts from Schumpeter herein:

  • Capitalism stands its trial before judges who have the sentence of death in their pockets. They are going to pass it, whatever the defense they may hear; the only success a victorious defense can possibly produce is a change in the indictment.
  • The friction of antagonism between the private and the public sphere was intensified from the first by the fact that…the state has been living on a revenue which was being produced in the private sphere for private purposes and had to be deflected from these purposes by political force.
  • The theory which construes taxes on the analogy of club dues or of the purchase of the services of, say, a doctor only proves how far removed this part of the social sciences is from scientific habits of mind.

Murray Rothbard vs Ayn Rand


Carlos Fajardo preguntó en el post “Un día como hoy, hace 28 años, falleció Ayn Rand” qué opinaba de lo dicho por Murray Rothbard sobre Ayn Rand y el grupo de estudio que tenía.  Rothbard acusó en un artículo a Ayn Rand y su grupo de ser una especie de secta.

Primero,

he de decir que considero a Murray Rothbard y a Ayn Rand como dos de las mentes más brillantes del siglo XX.  Me fascina leer sus trabajos y podría pensar que cada parrafo que escribieron fue un aporte importantísimo para la civilización humana.  Junto a ellos, el trabajo de Ludwig von Mises está entre los más importantes para mi educación y sus nombres son los que más resaltan en mi biblioteca.

Segundo, es necesario explicar brevemente quienes eran ellos dos para darles un poco de contexto,

Rothbard fue un estudiante de Ludwig von Mises y un importante académico de la Escuela Austríaca de Economía.  Esta escuela considera a la economía como el resultado de la acción humana y, por lo tanto, algo imposible de predecir con fórmulas matemáticas.  Esta ciencia, a la que llamaron praxeología, considera que los seres humanos actúan y que toda la teoría económica puede ser logicamente deducida de esta acción.  Este es un axioma (algo parecido a un absoluto irrefutable) que no puede ser negado ya que intentar hacerlo sería ilógico.

Ayn Rand elaboró un sistema filosófico completo llamado Objetivismo. En este, se explica de manera coherente y objetiva, los motivos por los que el capitalismo es el único sistema social moral que existe.  Además, explica por qué el individuo ha sido condenado a una vida de sacrificio y denuncia estos actos como inconsistentes con la vida humana.  Es importante la influencia aristotélica en muchos de sus trabajos y las refutaciones que hace de las ideas de Kant es fundamental para entender su obra.

Ambos, Rothbard y Rand, escribieron sus obras más famosas en una época donde sus ideas no eran populares, fueron rechazados, ampliamente criticados y atacados sin ningún fundamento racional y lógico.  Esto, el que la mayoría de los ataques que recibieron eran fundamentados por ser ideas falsas, ilógicas y que violaban las leyes de correspondencia e identidad es que ambos continúan siendo tan influyentes e importantes para estudiar la acción humana, a los individuos y estructurar una filosofía de vida.

¿Cuál es el problema entre Rand y Rothbard?

Las diferencias ideológicas que ambos tenían creo que han sido exageradas.  Ambos compartían y creían en los mismos fundamentos filosóficos como punto de partida.  La imagen de Rand como una “vieja cerrada y amargada” es ideal para Hollywood, pero ella no era realmente así y sus escritos lo han demostrado.  Ludwig von Mises, que fue el maestro de Rothbard también estudio estas ideas y es por eso que puede encontrarse tantas conexiones, coherencia y consistencia filosófica entre el trabajo que ellos tres realizaron.

Sobre la propiedad privada ellos partían de los estudios hechos por John Locke (la propiedad privada derivada como un derecho natural) y la consideraban un componente esencial de la libertad. Creían que el derecho a la propiedad humana, producto de la acción humana, era algo moral y Rand explicaba que atacar la propiedad privada de un hombre era un acto directo contra el hombre mismo.  Rothbard apoyaba esta postura y creía que la propiedad era adquirida por aquel que utilizara este derecho de reclamación antes que cualquier otro (de acá se derivan muchas opiniones respecto a los derechos de propiedad intelectual).  Ambos estaban a favor de un regreso al patrón oro y rechazaban ferreamente el poder del sistema de Banca Centrales.

En la moral y ética, Rand creía que la acción del hombre en busca de mejorar su vida era un acto moral y que esta acción era un acto egoista y racional, si no era ambas cosas, era un acto inmoral pues iba contra la naturaleza humana.  Rand creía que todas las decisiones derivan de una decisión: vivir o morir; y también creía que el no actuar es a la vez un producto de la acción pues implicaba una toma de decisiones (esto fue ampliamente estudiado por Mises y Rothbard).  Para los tres, era despreciable cualquier ser humano que no era capaz de tomar decisiones por sí mismo y necesitaba la aprobación de terceros.

La diferencia más importante entre ambos radica en su postura teórico-política respecto a la conformación de un Estado.  Rand era una ferviente admiradora de los principios que inspiraron la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y su Constitución Política.  Se mostró afín a la postura antifederalista respecto al tamaño del gobierno y su injerencia en la vida social.  Creía en un gobierno mínimo y limitado a asegurar la protección de los bienes de sus ciudadanos y sus derechos como individuos, y en que debía ser el ejecutor de la justicia.  Rothbard por su lado, llevaba sus principios a una postura más radical (pero no menos lógica) y consideraba que entregar sus derechos individuales a un monopolio de la ejecución de la justicia, a vivir con una libertad limitada por el poder coercitivo del gobierno y tener que pagar impuestos bajo la amenaza de un gobierno era incompatible con la libertad.  Rothbard creía que todos los servicios que existen o podrían existir podían ser provistos por el mercado y que el gobierno era, por naturaleza, ineficiente en la provisión de los mismos.  Rothbard estaba a favor de la privatización de la policía, la defensa nacional y del ejército.  En suma, Rothbard era un anarco-capitalista.

Entonces, ¿eran enemigos?

Me parece que no lo eran.  Simplemente tenían posturas distintas en muchos temas y durante un largo período de su vida tuvieron una estrecha amistad.  Esto lo podemos comprobar con una carta escrita por Rothbard el 03 de octubre de 1957, en la que felicitaba a Ayn Rand por la publicación de “La rebelión de Atlas”.

Estos son abstractos de la carta,

“I just finished your novel today. I will start by saying that all of
us in the “Circle Bastiat” are convinced, and were convinced very
early in the reading, that Atlas Shrugged is the greatest novel ever
written.”

“As I read your novel, the joy I felt was sometimes tempered by the
regret that all those generations of novel-readers, people like my
mother who in their youth read Dostoevsky and Tolstoy, searching
eagerly for they knew not what truths which they never quite found,
that these people could not read Atlas Shrugged. Here, I thought,
were the truths they were really looking for. Here, in Atlas Shrugged,
is the perfection of the novel form.”

“To find one person that has carved out a completely integrated
rational ethic, rational epistemology, rational psychology, and
rational politics, all integrated one with the other, and then to find
each with the other portrayed through characters in action, is a doubly
staggering event. And I am surprised that it astonishes even I
who was familiar with the general outlines of your system. What it
will do the person stumbling upon it anew I cannot imagine. For you
have achieved not only the unity of principle and person, and of reason
and passion, but also the unity of mind and body, matter and
spirit, sex and politics . . . in short, to use the old Marxist phrase, “the
unity of theory and practice.”

“express in full how much I and the world owe to you, I also know
that I owe you an explanation: an explanation of why I have avoided
seeing you in person for the many years of our acquaintance. I want
you to know that the fault is mine, that the reason is a defect in my
own psyche and not a defect that I attribute to you.”

y finalmente,

“In trying my best to figure out why I should have been so
depressed, I can only think of one or both of the following explanations:
(1) that my brain became completely exhausted under the
intense strain of keeping up with a mind that I unhesitatingly say is
the most brilliant of the twentieth century; or (2) that I felt that if I
continued to see you, my personality and independence would
become overwhelmed by the tremendous power of your own. If the
latter, then the defect is, of course, again mine and not yours. At any
rate, I have come to regard you as like the sun, a being of enormous
power giving off great light, but that someone coming too close
would be likely to get burned.”

Lo anterior demuestra una clara admiración por Rothbard a las ideas de Ayn Rand y su increíble capacidad para explicar los males del mundo en que aún vivimos.  Rothbard era un genio y admiraba sólo a quienes aportaban un valor agregado a su vida.

En conclusión Rothbard y Ayn Rand creían que es posible vivir como héroes, creían que el hombre era capaz de ser una persona íntegra, coherente, racional y feliz.  Ambos creían que el hombre no era una ser mala y por lo tanto, no era necesario pensar cómo limitarlo y controlarlo con leyes, sino que primero era necesario liberarlo y enseñarle una filosofía coherente con la vida.

El gobierno, ¿un bandido invencible?


Intentar desmitificar la benevolencia de un gobierno democrático y representativo es una labor difícil y complicada.  Asegurar que el gobierno roba a los ciudadanos el fruto de su trabajo, esfuerzo e innovación suena aún más complicado.  Sin embargo, es necesario aclarar los motivos por los cuales el gobierno roba, expropia y ataca a los ciudadanos más pobres y a los más ricos por igual.

El gobierno está compuesto por un grupo oligarquico que administra un complejo aparato burocrático e institucional que nunca deja de crecer.  Esta oligarquía la componen políticos, burócratas y administradores que utilizan el erario público, ie. el total del tesoro expropiado a los ciudadanos, con el único fin de cumplir sus promesas de campaña política, favorecer los intereses de socios y prestamistas con la licitación de obras públicas y concretar su reelección por otro período de gobierno algunos años después.

Sin embargo, en ocasiones esta expropiación de la riqueza de los habitantes de un país no es suficiente para pagar los onerosos gastos realizados por la burocracia y alimentar sistemas corruptos en los cuales sólo algunos privilegiados adquieren millonarias licitaciones.  En esos momentos, en los que el gobierno deja de tener dinero suficiente para costear sus gastos, se activa un programa de “reformas fiscales” que tienen como único objetivo proveer de más dinero al gobierno mediante el robo de más dinero del pueblo que gobiernan.  Además, como ocurre con frecuencia, estas reformas impositivas no son suficientes y los paquetes de “reforma fiscal” incluyen el endeudamiento de los ciudadanos con la emisión de deudas a futuro y la impresión de dinero con bonos del gobierno.

El pago de impuestos es un robo legalizado por el gobierno ya que este tiene el poder de la ley para amenazar a quienes se nieguen a pagarlo.  Esta amenaza la presentan reclamando que “ellos” utilizarán el dinero expropiado para redistribuirlo con quienes menos dinero tienen.  Sin embargo, este proceso de redistribución usualmente implica la redistribución de la riqueza de algunos para el beneficio de nuevos ricos que trabajan mano a mano con la oligarquía gobernante.

Un gran economista, Joseph Schumpeter, dijo que los impuestos eran algo parecido a las contribuciones de un club elite, donde cada persona voluntariamente paga su parte de gastos al club.  Sin embargo, este pago se diferencia en que, con el gobierno, intentar no pagar los impuestos implicaría el cobro de multas y probablemente el encarcelamiento.  Así, el gobierno suele expropiar el dinero del grupo de gente que menor capacidad tiene para defenderse.  El dinero, de cualquier reforma fiscal, es finalmente robado a los más pobres que suelen ser la mayoría de la población y que, a la vez, consumen la mayor cantidad de productos a precios más caros debido a factores como la perdida de valor de la moneda por causa de la inflación y por el aumento de la tasa impositiva en algunos productos que impulsan las reformas fiscales.

En conclusión, cualquier reforma fiscal que requiera aumentar impuestos y/o emitir bonos de endeudamiento es un acto de robo legalizado contra toda la población de un país y sus efectos marginales son sentidos en mayor cantidad por las personas más pobres.  En esencia, el robo de dinero a través de impuestos que utiliza el gobierno es un juego de suma cero en la cual la población siempre saldrá perdiendo.

No olvidemos las palabras del gran economista Murray Rothbard que  dijo que “el estado es el robo organizado, el saqueo organizado, la explotación organizada, y su esencial naturaleza se destaca por el hecho de que el estado siempre usa el instrumento de los impuestos.”  ¿qué opinan?