Iran is a menace to Humanity. Period.


After calm returned to Egypt and Tunez I decided to review history and went back to look the April, 2009  videos of the Conference on Racism that was held in Geneva, Switzerland.

Here’s the video of the speech of Iran’s President Mahmoud Ahmadinejad,

Iran’s government is really a dangerous menace for the peace and stability of the world. Their philosophical fundamentals are founded on hate, historicism, military agression, backwardness, repression of individual rights and irrationality. There is no way a government can think of “negotiations” or “peaceful talkings” with a country like that; you have to really be against Reason and Humanity to support a peaceful approach to those assasins,

Obama in a video claiming that Iran is not a threat

Iran is a world menace and they are willing to eliminate anyone who opposes their religious destiny and political goals. Iran is a menace that will compromise humanity & peace; why is it that people decides to blind themselves of evident acts of hate? I just don’t get people…

Jihad islámico: un mundo sin Israel ni Estados Unidos


Islam: (en árabe الإسلام, al-Islām ▶?/i) es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá[1] y que Mahoma es el mensajero de Alá».

Jihad: (en árabe, ﺟﻬﺎﺩ ŷihād; transcrita jihad en inglés o francés) es un concepto esencial del islamismo que en las lenguas occidentales suele emplearse como correlato islámico del concepto de guerra santa.

La defensa del islam, de los musulmanes o de sus países frente al enemigo externo puede efectivamente adquirir el carácter de lucha militar o guerra santa, y así se halla en el Corán, donde se anima a combatir contra los infieles si el islam resulta atacado:

“Combate en el camino de Dios a quienes te combaten, pero no seas el agresor. Dios no ama a los agresores. Mátalos donde los encuentres, expúlsalos de donde te expulsaron. La persecución de los creyentes es peor que el homicidio: no los combatas junto a la mezquita sagrada hasta que te hayan combatido en ella. Si te combaten, mátalos: ésa es la recompensa de los infieles. Si dejan de atacarte, Dios será indulgente, misericordioso.”

El movimiento Jihad Islámico surgió como una corriente ideológica dentro del Islam Sunita, principalmente en el seno de la Fraternidad Musulmana, en reacción al debilitamiento del fervor militante de esta última. El movimiento aboga la militancia y la violencia como las principales armas en la lucha para establecer una ‘alternativa islámica’. Esta lucha esta dirigida no solo contra no-musulmanes, sino principalmente contra los regímenes árabes que se ‘desviaron’ del Islam y persiguieron la Fraternidad Musulmana. Varias agrupaciones que pertenecen al Jihad Islámico han aparecido en casi todos los Estados árabes y en algunas partes del mundo islámico no-árabe, bajo distintos nombres. Estas agrupaciones fueron influídas por el éxito de la revolución islámica en Irán, y aun mas, por el incremento de la militancia islámica en el Libano y en Egipto.

El Jihad Islámico Palestino

Las facciones palestinas del Jihad Islámico aparecieron en la década del 70 entre los sunitas en el mundo árabe. Estas agrupaciones, derivadas del fundamentalismo de la Fraternidad Musulmana, se caracterizaron por su rechazo a la ‘tregua’ de la fraternidad con la mayoría de los regímenes del mundo árabe. La mayor diferencia entre el Jihad Islámico y la Fraternidad Musulmana es que la primera aboga la violencia como el arma principal para cambiar las sociedades y los regímenes. A diferencia de las facciones del Jihad Islámico en los países árabes, las facciones palestinas consideran a la ‘entidad sionista judia’, encarnada en el Estado de Israel, como el principal enemigo y el primer objetivo a ser destruído. Esto se debe a la situación especial que prevalece en ‘Palestina’, donde los musulmanes son ‘subyugados’ por un gobierno extranjero. Ya que el régimen es extranjero y no-musulmán, la ideología de las facciones palestinas hace un llamado a la lucha armada contra Israel a través de agrupaciones guerrilleras compuestas por la vanguardia revolucionaria, que realiza ataques terroristas con la intención de debilitar a Israel y ‘su deseo de continuar su ocupación’. De esta manera esperan preparar el terreno para el día en que un gran ejército islámico pueda destruir a Israel en una confrontación militar.

Irán Y Hezbollah
Desde que el Ayatollah Joimeni asumió el poder en 1979, Irán ha aspirado a encabezar el campo radical islámico y continúa profundizando sus lazos con estados extremistas y grupos terroristas en todo el Medio Oriente. El ejemplo más reciente es el apoyo de Irán al derrocamiento de Hosni Mubarak en Egipto.  Al mismo tiempo, Irán se ha embarcado en una campaña de relaciones públicas con la intención de convencer a Occidente, así como a los países vecinos del Golfo Pérsico, de sus intenciones benignas y su capacidad para integrarse plenamente en la comunidad de las naciones. El único campo en el que Irán no ha tratado de disfrazar su fervor ideológico es en lo que respecta a su implacable odio hacia Israel. Irán sigue manteniendo la posición de que Israel no tiene derecho a existir y desea su destrucción. Las siguientes declaraciones, provenientes de los niveles mas altos de autoridad en Teheran, constituyen evidencias de la obsesion ideológica de Irán con la existencia misma de Israel:

  1. “El gobierno y el pueblo de Irán tienen la opinión de que la entidad israelí es falsa y artificial. De hecho no hay una nación llamada “Israel”…. Los sionistas reunieron a unas cuantas personas de todo el mundo y, basándose en el racismo, crearon el régimen sionista en virtud de la conquista de Palestina”. (Presidente Ali Khameini, ante altos oficiales de las FF.AA. de Iran, 8 de febrero de 1996 – Radio Teheran).
  2. “El poder del Islam finalmente llevará a su fin al usurpador y desenraizado régimen sionista, que ha forzado su presencia en tierra palestina y que debe ser destruído”. (presidente Ali Khamenei el 20 de febrero de 1996 – Agencia de Noticias Iraní – IRANA).
  3. “Cuando otros hablan de la liberación de Palestina se refieren a los territorios “anexados” de 1967, nosotros nos referimos a toda la tierra palestina… Irán es el único país que se opone a la existencia básica de Israel”. (Ministro de RR.EE. Velliati, 6 de febrero de 1996 – entrevista en “Salaam”).
  4. “Pronto se experimentará el dulce sabor de un mundo sin sionistas ni matones”, e instó a la comunidad internacional a que no intervenga en la situación en Túnez y Egipto (Presidente Ahmadineyad, discurso en la plaza Azadi de Teherán 11 de febrero de 2011)

No resulta sorprendente, pues, que una de las principales metas políticas de Irán es el descarrilamiento del proceso de paz del Medio Oriente. Un mundo árabe, en su mayoría musulmán, que esté en paz con Israel contradice un pilar esencial de la ideología iraní. Con este fin, Irán ha fomentado el terrorismo, tanto en la Margen Occidental y Gaza como en la frontera norte de Israel, en un intento de destruir el proceso de paz.

Hoy, día de Martin Luther King Jr.


El día de hoy, 17 de enero, se conmemora el día de Martin Luther King Jr que en un célebre discurso aseguró que aspiraba a un mundo en el que el racismo no existiese:

“Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad. (…)” Martin Luther King (discurso completo)

Luther King fue un célebre pastor estadounidense de la iglesia bautista que jugó un papel de importante liderazgo durante la década de 1960 en la lucha de los Movimientos por los derechos civiles en los Estados Unidos.  Antes de 1960 y no más de 50 años atrás, la segregación racial en ese país impedía a los afroamericanos gozar de los derechos que otorgaba la Constitución estadounidense plenamente. (para conocer más sobre el tema ver Painter, Nell Irvin. The History of White People. W. W. Norton & Company; 1St Edition edition (March 15, 2010).

Sin embargo, 48 años han pasado y aún hay lugares en el mundo en el que la práctica de segregación, discriminación legal, esclavitud y genocidio aún son practicadas.  Para acabar con esto, será necesario que no sólo conozcamos cuáles son los derechos del hombre y exijamos a nuestros representantes que los respeten.  Sino qué, también, comprendamos que el concepto de raza no es aplicabable para describir a grupos poblacionales des seres humanos.  Es necesario que eduquemos a quienes suelen cometer este error y los eduquemos.  Los seres humanos pueden ser agrupados correctamente en etnias en base a sus prácticas culturales, de comportamiento, lingüística o religiosas.

También, es  fundamental que la práctica de los gobiernos para legislar políticas y programas que se sustentan en la discriminación positiva sean eliminadas.  La discriminación positiva (también conocida como acción afirmativa) se fundamenta en el reconocimiento de que “no todos los seres humanos somos iguales en términos de grupo” y por lo tanto deben ser tratados de manera diferente.  Así, ellos apoyan que se realicen programas y legislación que favorezca a ciertos grupos en términos culturales y sociales.  Desafortunadamnete, la discriminación positiva rápidamente se vuelca en contra de sus intereses (y los de todos) y sólo permite la violación de los derechos individuales en favor de un grupo particular de personas.

El mismo año en que Martin Luther King Jr. diese su discurso “Tengo un sueño” la lucha de los movimientos civiles interesaba a muchas personas que creían en la búsqueda de la felicidad y en la educación en una filosofía de vida que permitiese a todos los seres humanos buscar la paz y vivir como hermanos.

Al respecto, en un discurso también en el año 1963, la filósofa objetivista Ayn Rand dijo que,

“El racismo es la forma más baja y groseramente primitiva de colectivismo. Es la idea de atribuir significado moral, social y político al linaje genético de una persona, la noción de que los rasgos intelectuales y caracterológicos de un hombre son producidos y transmitidos por la química interna de su cuerpo.”

No olvidemos el trabajo que estas personas hicieron.  Defendamos nuestros derechos y soñemos también que en un futuro cercano viviremos en un mundo en el que nuestros hijos no serán juzgados por su color de piel sino por sus logros y triunfos.

¡Enhorabuena!

“Tengo un sueño” por Martin Luther King Jr.


Martin Luther King, Jr.

“Tengo un sueño”

DISCURSO EN WASHINGTON, D.C.


Pronunciado: El 28 de agosto de 1963 delante del monumento a Abraham Lincoln en Washington, DC, durante una histórica manifestación de más de 200,000 en pro de los derechos civiles para los afroamericanos en los EE.UU.
Versión digital: Wikisource en Español, 2006.
Derechos: El contenido está disponible bajo los términos de la GNU Free Documentation License.


Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.

Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.

Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de “fondos insuficientes”. Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.

También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.

Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.

1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.

Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, “¿Cuándo quedarán satisfechos?”

Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que “la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente”.

Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.

Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.

Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño “americano”.

Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: “Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales”.

Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.

Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.

Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, “Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad”. Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.

Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! “De cada costado de la montaña, que repique la libertad”.

Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: “¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!”


La raza, el racismo y el capitalismo


“El racismo es la forma más baja y groseramente primitiva de colectivismo. Es la idea de atribuir significado moral, social y político al linaje genético de una persona, la noción de que los rasgos intelectuales y caracterológicos de un hombre son producidos y transmitidos por la química interna de su cuerpo.” Ayn Rand en la obra “La virtud del egoísmo”

El término raza surgió en su contexto moderno en el siglo XVII para distinguir entre grupos de seres humanos que se creyó compartían características hereditarias físicas.  Esta segregación se popularizó conforme se expandieron los imperios europeos (británica, española, francesa y danesa) y sirvió inicialmente para distinguir entre los grupos de seres humanos que habían sido esclavizados y el de los esclavistas.  Con el paso del tiempo, el término se amplió para distinguir no sólo entre los grupos de esclavos, sino también para incluir distintos “grados” de “blancura” y civilización superiores.

Ya en el siglo XVIII la práctica de distinguir entre distintas “razas de gente blanca” se había generalizado y surgieron prejuicios contra grupos étnicos que culminaron en el siglo XIX con los trabajos de darwinistas sociales como Herbert Spencer, Thomas Malthus, William Graham Sumner y Francis Galton (Galton fundó la eugenesia), entre otros.  Así, el término raza se empezó a utilizar para no sólo distinguir entre supuestos arbitrarios respecto a características hereditarias de grupos específicos sino también, para distinguir entre características de superioridad genética evolutiva a ciertas razas por encima de otras.

La eugenesia, la filosofía social que planteaba intervenir grupos raciales para mejorar rasgos hereditarios específicos se popularizó y no fue sino hasta en el siglo XX que sus planteamientos se comprobaron erróneos y arbitrarios.  Muchos continuaron defendiendo estas populares ideas y su ominosa culminación se evidenció con el horroroso genocidio de judíos, gitanos y otros grupos segregados en base a prejuicios raciales durante la Segunda Guerra Mundial.

La evidencia científica ha demostrado (ver bibliografía sugerida) que los seres humanos poseemos características hereditarias físicas que nos hacen únicos como individuos (color de pelo, tamaño de órganos, color de piel, sensibilidad a ciertas enfermedades, entre otros) pero que es imposible segregar a la especie en subdivisiones “raciales” que comparten características hereditarias comunes (en biología, los seres humanos somos clasificados como miembros de la especie homo sapiens).

En conclusión, utilizar el término “raza” para referirse a grupos específicos de personas es incorrecto y arbitrario.  Su uso tiene la intención de segregar dentro de nuestra especie en base a evidencia científica que no existe y es por lo tanto inconcebible su uso en ninguna conversación racional y objetiva.  En un sistema social y político racional sería imposible identificar entre distintos grupos raciales pues los mismos no son consecuencias de la herencia biológica que comparten y el término adecuado a utilizar es el de grupos étnicos o etnias.

Las etnias son poblaciones de “miembros que se identifican entre ellos, normalmente con base en una real o presunta genealogía y ascendencia común, o en otros lazos históricos. Las etnias están también normalmente unidas por unas prácticas culturales, de comportamiento, lingüística o religiosas comunes.”[1]

Más información y literatura sugerida: