¿Para qué sirven los puestos de registro?


Pasan pocos minutos de las cinco de la mañana y yo ya estoy en la carretera. Los que vivimos lejos de la ciudad sabemos que debemos salir antes que el sol para llegar temprano a donde vayamos sin tener que pasar un par de horas en algún congestionamiento. Hay muchos que optan por la salida temprano, así que la carretera está poblada de luces que van y vienen. Todo va relativamente bien y en orden hasta que me topo con una cola fuera de lugar, es decir, los carros se detienen en un lugar de la carretera donde no debería haber congestionamiento. Mi primera opción es pensar en un accidente, alguien se chocó con el de adelante y eso produce que la gente disminuya la velocidad. También puede tratarse de un camión con algún desperfecto mecánico. Cuando estoy cerca del epicentro de la actividad fuera de lo normal empiezo a ver antorchas en la carretera y ahí está la respuesta, se trata de un puesto de control militar.

Cuando veo a los soldados con ametralladoras, eligiendo casi al azar a quien detener, pienso en esas películas en que un grupo de jóvenes que luchan por la libertad organizan el escape de la persona que llevará su mensaje al mundo, o de la víctima que debe abandonar el país para salvar su vida porque piensa distinto a lo que el regimen dice que debería pensar. En esas películas siempre hay un puesto de registro y los jóvenes se escapan por un pelo de ser capturados. La constante es que ellos luchan por la libertad, por su ideología, por una vida mejor y los militares representan la barrera que se los impide. Yo no vivo en un país en guerra, en una dictadura o en estado de emergencia y eso me hace preguntarme ¿para qué sirve ese puesto de registro?

Prevención del delito. Quino

Si yo fuera narcotraficante no llevaría mi carro cargado de drogas a las cinco de la mañana con la posibilidad de tardarme horas para entrar a la ciudad, igual si fuera una secuestradora transportando a mi víctima a un nuevo refugio, si fuera contrabandista con mi camión lleno de mercadería o terrorista transportando armas. Aunque quizás sea todo lo contrario y toda esa gente pretende mezclarse con los ciudadanos que simplemente vamos al gimnasio, a trabajar o llevamos a los niños al colegio. Supongo que el punto importante no es a quién buscan los militares del puesto de registro, sino el miedo que nos recuerdan que debemos mantener en todo momento. Nos recuerdan que no tenemos la libertad de transitar por las calles sin la posibilidad de ser detenidos y registrados, sin la opción de negarnos.

A final de cuentas, creo que el congestionamiento que produjo el puesto de registro es la menor de sus consecuencias. Me preocupa mucho más la reafrmación del miedo, el recordatorio de nuestra libertad pendiente de un hilo.