Los grupos son más poderosos que los individuos


“Los socialistas preguntan: Puesto que la ley organiza la justicia ¿por qué no organiza también el trabajo, la instrucción o la religión? He aquí la respuesta: Confiar a la ley la misión de organizar el trabajo, la instrucción o la religión equivaldría a confiar a la ley la misión de desorganizar la justicia. Recordemos que la ley es fuerza. En consecuencia, el dominio de la ley no puede rebasar el dominio legítimo de la fuerza”. La ley, Frederic Bastiat

Esta semana tuve un diálogo con estudiantes de bachillerato sobre La ley, de Bastiat y cuando estábamos en el tema de los grupos de presión, dos de sus comentarios me parecieron poderosamente significativos. El primero fue: “si no es el Estado ni la iglesia, entonces los que van a controlar todo son las empresas, las grandes corporaciones nos van a controlar”. El segundo era un poco más general: “los individuos no tienen posibilidades, los grupos siempre les van a ganar, uno no puede defenderse de los grupos”.

Del primer comentario saco cierta desesperanza, el joven que me lo dijo tenía la certeza de que siempre debe haber alguien superior a la ley, alguien que dé las órdenes y controle todo. Además, cuando esa organización superior no es el Estado o la iglesia, no queda otro ente de dominio más que las empresas perversas que controlan el mundo.  ¿Por qué esa idea de que si el gobierno se encarga solo de la justicia y de velar por el cumplimiento de los contratos, entonces quienes controlarían el mundo serían las grandes corporaciones? Todo el tiempo estamos intercambiando en nuestras relaciones, no sólo cuando trabajamos y recibimos un salario o cuando vendemos o compramos un producto; intercambiamos afecto, amabilidad, buenos o malos tratos con las personas a nuestro alrededor. Hacemos contratos laborales, pero también hay contratos de matrimonio o de comportamiento cuando estamos en el colegio, por ejemplo, y no creo que las empresas tengan que ver con estas relaciones. Lo que sí hacen las empresas grandes y pequeñas, los comerciantes y productores, es generar bienes y servicios, crear prosperidad, y sus actividades también deben estar regidas por la ley.

En cuanto a los grupos contra los individuos, todo el punto de Bastiat al respecto es que los grupos no deberían tener mayor influencia para controlar la ley a su antojo, porque es igual de injusto que una minoría expolie a una mayoría y viceversa. Además, es preciso que recordemos que un grupo es un conjunto de individuos y que un individuo puede sobrevivir sin un grupo, pero un grupo no puede sobrevivir sin individuos. Antes de ser “nosotros”, somos “yo”, la minoría más importante en el mundo, la que debemos defender a toda costa. Cuando dejamos que los grupos de presión pasen sobre la ley, cuando dejamos que los mercantilistas pasen sobre la ley, y los gobiernos o cualquiera, estamos olvidando nuestro propio valor, que no necesitamos de un gobierno central que planee nuestras vidas, que podemos unirnos a otros si lo que se necesita es que seamos un grupo grande de individuos que valoran y defienden su libertad.

Nos urge la revolución


Foto Prensa Libre: Byron Vásquez

El pie de foto de la imagen a la izquierda incluía la pregunta ¿Qué opinas del mensaje de los estudiantes?Yo opino que me gustaría mucho que fuera verdad, pero que su actitud no me parece muy revolucionaria que digamos. Una revolución, más que violencia y gritos, implica un cambio profundo, no significa quedarse bloqueando una calle para que no se cambie nada, ni ocupar edificios y dejar de ir a clases, no indignarse sin proponer ni tener una idea clara de qué viene después.

El titular de uno de los diarios de hoy señala que la ministra de educación dijo que los estudiantes de las escuelas normales perderán el año si no vuelven a clases el lunes. Cuando le enseñé el periódico a una amiga, me dijo que esos líos con los estudiantes están desde que ella estudió magisterio, que le daba un poco de  pena hacer cuentas, pero que eso fue hace como siete, ocho años. Sabemos que el conflicto tiene mucho más tiempo y yo aún no le veo el final, porque aunque los estudiantes logren detener los cambios que propone el ministerio, sólo será por un tiempo, en realidad no ganarán nada y si no llegan a ningún acuerdo pronto, incluso pueden haber perdido un año de clases, un año de su vida.

¿Quién tiene la razón en este lío? Considero que ninguno de los dos grupos. Yo no le veo el caso a que les pongan más años a la carrera de magisterio si no hay cambios integrales en nuestra forma de concebir la educación y lo que necesitamos de ella. Cuando entré a la Licenciatura en Letras me dijeron que debía sacar primero el Profesorado de Enseñanza Media en Lengua y Literatura, así que sobreviví a varios de los peores cursos de los que tengo memoria, incluidas las pedagogías, didácticas, evaluaciones y demás bases integrales de lo que un maestro “debería” saber. Si tenía mis dudas sobre la utilidad de tales cursos, muchos años después, cuando empecé a dar clases, tuve la certeza de lo poco que se ajustaban a mis necesidades y las necesidades de mis alumnos en el salón. Los maestros que tienen muchos años de experiencia saben que no se trata sólo de manejar un tema y tratar de explicarlo, se trata de hacer que los alumnos se interesen por lo que están aprendiendo, que sepan que ellos mismos forjan su conocimiento y son responsables de lo que aprenden o no. No se trata de hacer que memoricen datos, sino que razonen y descubran cosas por sí mismos. Yo no estoy segura de que estos chicos que tienen tomados los institutos amen su carrera, de que amen aprender y enseñar, no estoy segura siquiera de que amen leer.

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Un año nuevo para cambiar al mundo


El inicio de cada año guarda el simbolismo de una oportunidad para hacer cosas diferentes, para empezar de nuevo, para cerrar ciclos y cambiar lo que no nos gusta. Si bien es cierto que no necesitamos que sea lunes para iniciar la dieta que posponemos los miércoles o que la vida realmente no cambia si no nos esforzamos para que así sea, siempre es reconfortante saber que tenemos un año completo para lograr lo que nos proponemos. La pasada noche vieja no me comí las doce uvas con mis doce propósitos para el año que inicia porque me sobraban once uvas. Este año tengo el propósito de cambiar al mundo. No quiero cambiar a las personas, convencerlas de mis ideas o hacerles un lavado de cerebro para que piensen como yo. No quiero tener una varita mágica que haga que todas las personas obedezcan mis órdenes y acaten mis soluciones maravillosas a nuestros problemas sociales. Ya tenemos muchos “bien intencionados” dictadores y líderes políticos y religiosos que pretenden saber qué necesitamos hacer para que todo vaya bien. Tampoco voy a poner una bomba para empezar el mundo de cero. Mi plan es bastante más minimalista, este año decidí hacer más preguntas, sembrar una pequeña semilla de autocuestionamiento en todas las personas que pueda, para que se pregunten qué mundo quieren, qué es lo que no funciona en el mundo que tenemos y como puede mejorarlo cada uno de nosotros. Yo no tengo respuestas para usar a ojos cerrados, que le sirvan a todos, así que pretendo compartir mis preguntas para que cada quien busque sus respuestas.

El comunismo mata


Un tributo al Comunismo (video)

El video que compartimos es elocuente.  El comunismo mata y para muchos esto es difícil de comprender.  Tanto o más peligroso, es que el comunismo no sólo mata a personas físicamente sino que acaba con la característica que nos hace distintos del resto de los animales: la individualidad.

El comunismo parte de la premisa fudamental de eliminar al individuo, entendido como un ser con capacidad de raciocinio e independencia, y someterlo a las decisiones colectivas de una masa igualitaria.

Actualmente, el comunismo ya no se pregona como una meta viable o posible; sino como un aparente ideal que sirve de “guía” o luz para quienes lo pregonan.  Ahora, el comunismo y su premisa fundamental en contra del individualismo suele identificarse con los conceptos de democracia, ecologismo, justicia social y la responsabilidad social empresarial.

El comunismo y sus premisas son aún practicadas  y es necesario que los proponentes del capitalismo laissez faire reconozcamos que el colectivismo aún domina la política mundial.

Los invito a visitar el Museo del Comunismo (en inglés) creado por Bryan Caplan del Departamento de Economía de la Universidad George Mason para que se den cuenta que no sólo en la UFM se habla del comunismo.

Democracia; el engaño latinoamericano.


“El pelado podía ser rey mientras era prisionero, y entonces se dejaba reducir a la servidumbre.  Era un soberano cómodo y apoltronado, un ser incapaz de concebir una ruptura ni de nadar contra la corriente, alguien que se inventaba amores ocultos para reemplazar el amor impuesto.”

Este es un abstracto sobre el amor que escribió Jorge Fernández Díaz.  Ese es el amor, el sentimiento pérfido y letal que sentimos todos los seres humanos por el cuerpo fugaz que nos acompaña por las noches, el amor por la familia y finalmente el amor por la patria y la nación.

La democracia latinoamericana es joven, una débil niña que espera crecer y superar las batallas que los humanos hemos impuesto sobre tan formidable idea.  Sin embargo, nunca hemos vivido bajo un estado democrático de organización social y tampoco hemos trabajado para alcanzarlo.  América Latina es desde sus inicios el producto histórico de una sociedad que por motivos socioeconómicos y no raciales ha sido desvirtuado bajo ideas aún muy lejanas de alcanzar.  Sus héroes son los mismos hombres que año con año escupen sobre su nombre democrático y republicano al esparcir la expoliación de los pocos sobre los muchos.

América Latina no se encuentra bajo un sistema característico de las democracias nacientes y jóvenes.  Sino, es el producto de un engaño histórico que hemos adaptado de la literatura occidental con los caprichos románticos que Virginia Wolf encarnó en historias de amor y desamor por el ser humano.

Seis mitos sobre el petróleo


Alex Epstein, experto en el tema, publicó un interesante ensayo en el sitio FoxNews.com en el que explica seis mitos detrás del petróleo y qué ideas están detrás de los mismos.  El artículo se titula “The 6 Myths About Oil” y acá hacemos una traducción libre con un resumen. Se lo recomendamos,

Cada estadounidense consume aprox. 3 galones de petróleo al día. Según los representantes del partido Republicano y Demócrata esta “dependencia” en el petróleo es una “adicción irracional y autodestructiva que debe ser detenida tan pronto como sea posible” y el reciente accidente de British Petroleum en el golfo de México ha servido para encender más estos argumentos.  Sin embargo, al examinar con atención los argumentos de este discurso veremos que están fundados en mitos y es innegable que el petróleo es una fuente de energía vital, viable y deseable para el futuro de la humanidad.

Mitos que Epstein cuestiona:

  • Mito # 1: la dependencia de USA en el petróleo es una adicción irracional y autodestructiva.
  • Mito # 2: existen tecnologías verdes (amigables con el ambiente) que son tan buenas o incluso mejores que el petróleo.
  • Mito # 3: como el petróleo es un bien escaso es inevitable que se acabe.
  • Mito # 4: la mayoría del petróleo que existe está en otros países y pueden “cortarnos” el acceso al petróleo y causar una catástrofe económica.
  • Mito # 5: el dinero del petróleo es utilizado para mantener dictaduras hostiles a USA y Occidente (por ejemplo, en Arabia Saudita, Irán, entre otros) y si usáramos menos petróleo estaríamos asegurando nuestra seguridad is les quitamos el dinero con el que se mantienen.
  • Mito # 6: el quemar petróleo produce CO2 y es un contaminante mortal que debe ser reducido drásticamente.
Las respuestas de Epstein a estos mitos son genialmente escritas en el ensayo publicado en FoxNews y se las compartimos: The 6 Myths About Oil” (en inglés)

David Hume, 300 años en contra de la Razón


El día de hoy se conmemoran los 300 años del nacimiento del filósofo, historiador y economista escocés David Hume (26 de abril O.S., 1711).  Hume es reconocido como uno de los personajes más importantes de la filosofía occidental y la ilustración escocesa en el  siglo XVIII.  Sus aportes en la economía, historia y política son muy extensos pero el mayor impacto lo tuvo en el campo de la filosofía en la cual sus aportes resultarían creando muchísimos problemas en el entendimiento de la razón, el conocimiento aprioristico y el reconocimiento de la realidad.

En su postura filosófica, Hume era un escéptico que defendía que la mente del hombre era solamente una recolección de percepciones entre las cuales no había relaciones causales. Hume argumentaba que todo el conocimiento es obtenido a través de la experiencia y que somos incapaces de experimentar la causalidad.  Hume explicó que la causalidad, de la misma manera que las entidades, son verdaderas solamente por asociación y costumbre.  Según sus posturas, la causalidad era solamente el hábito de los hombres por buscar asociar cosas en base a experiencias previas y las conexiones entre estas asociaciones no eran deducidas como resultado de la contigüidad, la semejanza, la causa-efecto, la conjunción constante (o conexión necesaria) y/o las prioridades.

El resultado de estas ideas fue en su época innovador y abrió las puertas a una extensa discusión filosófica que continúa hasta el día de hoy apoyada por los defensores del  escepticismo, el positivismo y el relativismo filosófico de quienes consideran que la “razón es y debe ser la esclava de las pasiones”.  Hume fue un empiricista muy famoso que argumentó en contra de la existencia de ideas innatas y concluyó que los hombres solo pueden tener experiencias de cosas que hayan previamente experimentado.

Estos argumentos tomados de Hume han sido y continúan siendo utilizados por quienes buscan argumentar que las cosas que observamos en la realidad no son contingentemente verdaderas y que todo podría ser “de otra manera”.  Por ejemplo, que podemos imaginar cualquier cosa siendo algo totalmente distinto de lo que hemos experimentado en el pasado y que cualquier conocimiento que poseemos no es, ni puede, ser verdadero pues puede ser falseado en el futuro.

Podría parecer compleja esta postura y hay muchísimos puntos desde los cuales podría discutirse toda la obra de Hume. Ahora, tomaremos sólo un ejemplo para explicar cómo las ideas de Hume fueron y continúan siendo desastrosas para la filosofía, la ética ya el reconocimiento de la razón como un medio para buscar la felicidad de los hombres,

Hume argumento que la ética (el estudio de lo moral, lo bueno, el deber ser) no es el resultado del acuerdo o desacuerdo entre lo bueno y lo malo según los conocimientos que hemos adquirido por la razón.  Así, la razón no puede ser la fuente del juicio de nuestras valoraciones y que era necesario buscar una respuesta en las emociones, en la espontaneidad y en nuestras reacciones ante eventos particulares y circunstanciales de lo que consideraremos moral o no.  Así, lo moral y lo bueno sería solamente la búsqueda de la felicidad y el gozo sin tener en cuenta la razón como un medio para valorar actos correctos e incorrectos y acciones justas e injustas.

Estudiar, conocer y discutir la obra de Hume es imprescindible para luego comprender cuáles son los errores en los que Inmanuel Kant caería en su búsqueda por encontrar respuestas correctas en tan importantes discusiones.

Los invitamos a leer las siguientes obras que de manera gratuita están disponibles de David Hume en línea: