Crisis alimentaria en los países en vías de desarrollo


El periódico amarillista inglés The Guardian publicó una nota en la que mencionan que Guatemala es un ejemplo ideal para explicar cómo el sistema alimentario mundial está fallando.  Según Oxfam, la fuente de información de TheGuardian, en Guatemala el alza de los precios de los alimentos, el “caos” climático y el ascenso en la demanda de recursos ha servido para favorecer a la oligarquía en detrimento de los que viven en extrema pobreza (50% de la población según su reporte).

El diario dice,

Guatemala is a prime example, according to a report by Oxfam, of how the global food system is failing. The organisation predicts that theaverage price of staple foods will double by 2030. “Spiralling food prices, climate chaos, rising demand on top of a collapsing resource base, and markets rigged against the many in favour of the few” are, the charity warns, taking us into a new era of crisis in which more and more people are going hungry.

Its new research predicts that the international prices of key staples will more than double in the next 20 years, raising “the prospect of a wholesale reversal in human development”.

Sin embargo, la relación de variables que hace Oxfam y The Guardian no sólo es incorrecta sino que fue, adrede, realizada con la intención de justificar un perverso discurso colectivista.

¿Cuál es el problema?

  • El que país exporte muchos alimentos no implica que deba quedarse para el mercado interno la misma o más cantidad.
  • Este argumento no toma en cuenta las importaciones de alimentos que ingresan al país (a veces más baratos).
  • No aclara qué exportación de alimentos es la mencionada (Guatemala produce mucho café, azúcar y bananas) pero una dieta balanceada no puede mantenerse con estos productos alimenticios.
  • El aumento de la demanda de alimentos es resultado de tener más dinero; pero es importante mencionar que el aumento de la demanda de alimentos es paralela a un aumento de la demanda de mejor calidad (calórica y energética) de alimentos.  Así, entre más rico es un país; más carne y similares se consume).
  • Sin duda, el que existan privilegios en un país pobre como Guatemala ha permitido que se enriquezca un pequeño grupo de la población; pero este enriquecimiento no ha sido resultado del mercado libre o de la actividad exportadora; sino del mercantilismo, la corrupción y la impunidad privada y pública.
La extrema pobreza, la malnutrición de niños y adultos y la falta de acceso a servicios de educación no es causada por las empresas multinacionales ni por la gente más rica y educada en los países en vías de desarrollo.  Son las empresas multinacionales y los empresarios quienes crean puestos de trabajo, abaratan los precios en situaciones de competencia libre y proveen de nuevos productos importados a los ciudadanos de un país.  Estos empresarios (nacionales y extranjeros) son quienes permiten a personas de distintos niveles económicos y culturales ingresar a la fuerza laboral y decidir cómo alimentar, vestir y proteger a sí mismos y a sus seres queridos.
La culpa se encuentra en el sistema de privilegios que permite a una elite (no a todos los ricos de un país) enriquecerse a costa del erario público y/o de crear condiciones favorables de competencia para solamente algunos grupos en el mercado.  Es también culpa de los grupos de presión colectivistas y de políticos populistas el que la pobreza y la inflación aumenten cuando empujan al gobierno a gastar el erario público para redistribuir la riqueza a ciertos grupos de pobres, crear programas de entrega de alimentos y prestación de servicios para ciertos grupos de pobres.

10 años después de las Metas del Milenio. ¿Vivimos mejor?


En el año 2001 se firmó en las Naciones Unidas una serie de ocho acuerdos internacionales de desarrollo conocidos como “las Metas de Desarrollo del Milenio”.  Estas metas, acordadas por los 192 países miembros de la ONU pretendía reducir la pobreza extrema, reducir las tasas de mortalidad infantil, luchar contra las enfermedades epidémicas y fomentar la cooperación de los países “ricos” con los países más “pobres” y en vías de “desarrollo”.  La meta, era alcanzar estos objetivos de desarrolloDocumento PDF “de eliminación de males” para el año 2015.

Han pasado 9 años desde la firma de estos acuerdos internacionales y cientos de millones de dólares han sido utilizados para combatir los males que tantas vidas han costado por causa de la pobreza.

Sin embargo, la inversión de esta suma inconmensurable de dinero no ha sido suficiente para combatir la pobreza y fomentar el desarrollo de países pobres.

En septiembre del año 2010 se realizará una conferencia en las Naciones Unidas para evaluar los avances de las Metas del Milenio y es muy probable que todos canten los “avances” alcanzados por los países miembros para cumplir con los objetivos planteados.

Sin embargo, muchas dudas han surgido al respecto de los objetivos que se buscaba alcanzar pues los acuerdos pretendían sólo una redistribución mundial de la riqueza de las naciones más ricas para cumplir las metas aprobadas.  Es cierto, la pobreza extrema mundial se ha reducido a más de la mitad de lo que era en el año 1981.  Sin embargo, esta reducción de la pobreza mundial no fue el fruto de la redistribución de riqueza impulsada por la ONU, sino por el avance de economías socialistas que impulsaron estrategias de libre mercado para promover sus planes industriales en Asia.

Países como China en apariencia han alcanzado sus objetivos de “desarrollo” de las Metas del Milenio.  Sin embargo, la gran desigualdad de la riqueza en ese país ha sido el resultado de un sistema mercantilista económico que abrío los mercados de la industria laboral china a un sistema pseudo-industrialista que ha impedido el surgimiento de una clase media amplia.

¿Acaso ha valido de algo la salida de la “pobreza extrema” de la mitad de la población mundial desde el año 1981 ha costa de la libertad de esas personas?

¿Acaso las promesas de las Metas del Milenio no son más que un reflejo burocrático para convencerse a ellos y al mundo, que sacrificar a unos para el beneficio de las masas, es algo bueno?

¿Acaso era necesario sacrificar a unos para beneficiar a otros?