La milagrosa reforma constitucional latinoamericana


Durante mucho tiempo se ha gestado en América Latina movimientos civiles de protesta organizada que reclaman una reforma constitucional para resolver problemas enraizados en el sistema de gobierno.  Sin excepción, los países latinoamericanos se han caracterizado, en mayor o menor medida, por la captura del gobierno por corruptos mercantilistas que comercian con privilegios al disponer de poder sin pesos y contrapesos fuertes. Así, la reforma constitucional es en apariencia el sistema más fácil y sencillo para “solucionar” la debilidad institucional por la que se caracterizan.

Sin embargo, es necesario dejar a un lado la postura constructivista del Estado para comprender que el mismo es el producto y/o resultado de la evolución social de cada nación, pueblo y territorio específico.  La imposición de un sistema de gobierno occidental mezclado con el comercio de privilegios y una estructura mercantilista no es nuevo.  Existe desde hace más de 400 años y no habrá ninguna manera de modificarlo.  Es necesario que los miembros de cada sociedad tomen acciones asertivas y progresivas que lentamente permitirán cambiar y quizás, incluso, mejorar los débiles sistemas de gobierno latinoamericanos.

La historia, sabia consejera, nos deja estas palabras del Libertador de América del Sur, Simón Bolívar, para que comprendamos cómo después de casi 200 años nuestras sociedades aún no han evolucionado.

Por favor, lean con calma el siguiente texto y tan sólo reemplacen la palabra “Americanos” por la de “ciudadanos, pueblo o votantes” y  la palabra “españoles” por “mercantilistas, privilegiados, corruptos, oligarcas”.   Al hacer esto comprenderán de las palabras de un sabio ya desparecido lo que ocurre en nuestras sociedades desde hace mucho tiempo más del que tenemos nosotros de estar vivos.

Los americanos, en el sistema español que está en vigor, y quizá con mayor fuerza que nunca, no ocupan otro lugar en la sociedad que el de siervos propios para el trabajo, y cuando más el de simples consumidores; y aún esta parte coartada con restricciones chocantes […]; en fin, ¿quiere Vd. saber cuál es nuestro destino?, los campos para cultivar el añil, la grana, el café, la caña, el cacao y el algodón, las llanuras solitarias para criar ganados, los desiertos para cazar las bestias feroces, las entrañas de la tierra para excavar el oro que no puede saciar a esa nación avarienta. […] Estábamos, como acabo de exponer, abstraídos y, digámoslo así, ausentes del universo en cuanto es relativo a la ciencia del gobierno y administración del estado. Jamás éramos virreyes ni gobernadores, sino por causas muy extraordinarias; arzobispos y obispos pocas veces; diplomáticos nunca; militares, sólo en calidad de subalternos; nobles, sin privilegios reales; no éramos, en fin, ni magistrados, ni financistas y casi ni aun comerciantes; todo es contravención directa de nuestras instituciones.

Tan negativo era nuestro estado que no encuentro semejante en ninguna otra asociación civilizada, por más que recorro la serie de edades y la política de todas las naciones. Pretender que un país tan felizmente constituido, extenso, rico y populoso, sea meramente pasivo, ¿no es un ultraje y una violación de los derechos de la humanidad?

La Fatal Arrogancia de los PIGS en Europa


“En el aspecto negativo de la tesis del profesor Hayek hay muchísima verdad. Nunca se afirmará suficientemente que el colectivismo no es intrínsecamente democrático y que, por el contrario, pone en manos de una minoría tiránica poderes que jamás hubiera soñado la Inquisición española”. George Orwell, autor de la novela distópica 1984 y de La Rebelión en la Granja

La crisis económica que enfrentan los ciudadanos griegos se ha convertido en una amenaza para la estabilidad del euro y de las inversiones en otros países de la región.  Junto a Grecia los países miembros de la Unión Europa: Portugal, Irlanda -Italia, muy pronto- y España (conocidos como PIGS) enfrentan ahora el efecto de un crecimiento económico artificial debido a las inversiones extranjeras que evitaron su ingreso en recesiones económicas mucho antes del año 2008.

En los próximos años algunos analistas perfilan ya el desmoronamiento del tipo de cambio del euro versus otras monedas y l fiebre por cambiar depósitos y ahorros en euros ya inició.

Sin embargo, ¿son los “países” los culpables de las crisis económicas que desde el año 2008 han enfrentado?  ¿Es acaso el discurso utilizado por analistas y reporteros el correcto?

Sin duda no lo es.  Un país es por definición un territorio que forma una unidad geográfica, política y cultural habitado por un grupo cultural que se identifica como miembro del mismo.  Así, acusar a los ciudadanos griegos de la situación económica recesiva en la que se encuentran no sería justo, objetivo y ecuánime.

Los culpables de la recesión que enfrenta la economía griega, al igual que la de Portugal, Irlanda, Italia y España son los burócratas socialdemócratas y socialistas que durante la última década han promovido el aumento de los gastos públicos, el endeudamiento de sus economías y la ampliación de las actividades paternalistas de sus gobiernos.

El caso de Grecia es ejemplar para demostrar los resultados a largo plazo de lo que Hayek definió como “la fatal arrogancia” de los planificadores que apoyan la redistribución de la riqueza, la expansión sin frenos del gasto público y la demagogia socialista.  Hayek, quien ganó el premio Nobel de Economía en 1968, argumenta cómo “los intentos constructivistas por promover valores, ideales y precios (desde “arriba”) no toman en cuentan los procesos históricos de desarrollo, como el conocimiento disperso y el orden espontáneo, en lo que define como “una fatal arrogancia” de la planificación central donde los planificadores creen arrogantemente que la información que poseen es toda la información existente, con resultados fatales para las sociedades.” (más información sobre la obra en Wikipedia)

La política del país está dominada por dos partidos; el primero es el partido liberal conservador New Democracy (Nueva Democracia) (ND) y por el partido socialdemócrata Panhellenic Socialist Movement (Movimiento Socialista Panhelénico) (PASOK).[31] Desde el 04 de octubre de 2009, el gobierno griego ha sido dirigido por George Papandreou, que fungió como Presidente del partido PASOK.

La ideología del partido gobernante en Grecia ha promovido un aumento de los salarios en base a impuestos progresivos sobre las ganancias de capital de todos los ciudadanos griegos.  Además, el PASOK y Papandreou iniciaron una carrera de recuperación económica en base a los principios socialdemócratas: aumentaron los controles en la recaudación de  impuestos, impulsó la privatización de algunas industrias estatales que fueron entregadas a monopolios privados y se amplió la base fiscal al cambiar la carga fiscal para los quintiles más bajos de la población griega.  Sólo hasta en el año 2010, el gobierno de Papandreou se propuso reducir los amplios gastos de su gobierno en programas socialdemócratas de bienestar social, disminuyó el salario mínimo para los empleados de la industria privada y pública y continuó ampliando la carga fiscal sobre los quintiles más bajos de la población económicamente activa.

Sin duda, la crisis económica que enfrentan actualmente los países del grupo llamado PIGS o PIIGS deberá ser una lección de historia y economía para las naciones en vías de desarrollo que actualmente son gobernadas por gobiernos socialdemócratas de corte benefactor y de demagogia populista.

Para conocer más sobre la fatal arrogancia de la ideología que ha gobernado los países conocidos como PIGS les recomiendo la lectura de la obra de Friedrich Hayek titulada “La Fatal Arrogancia”