Bye Bye NGOs?


Los centros de investigación y organizaciones constituidas con un fin específico (y usualmente una ideología muy marcada) son creados por organizaciones privadas y agrupaciones de individuos que no tienen ninguna participación activa en el gobierno.  Usualmente su función es la de proveer información, opiniones, documentos y datos relevantes para una fiscalización educada de la labor gubernamental.

Sin embargo, en momentos de crisis, que es quizás cuando más necesarias son, el apoyo que reciben disminuye o se congela.

“Many NGOs have disappeared because of a loss of funding as foreign donors have rechannelled funds to the state or shifted funding priorities.”  Harley, Anne; Rule, Peter.  FUNDING, ETHICS AND GLOBALISATION: NGOS IN A SHIFTING CONTEXT.

Así, muchas de estas organizaciones han congelado presupuestos, cancelado proyectos y reducido sus planillas.  Muchas también, han iniciado un proceso de propaganda y mercadeo de sus servicios y sin duda la competencia por conseguir dinero ha aumentado.

Porque el número de NGOs existes en el mundo es ridiculamente grande.  Wikipedia menciona que hay cientos de miles e incluso millones en cada país (What is an NGO? enero, 2007).  En América Latina, y los países pobres, ese número de millones es válido porque ahora el mejor negocio del tercer mundo es -o vender coca, o ser consultor-.

Pero como en todo negocio, este es el momento en el que TODAS las NGOs cuestionarán sus misiones.  Ahora es cuando las NGOs que sobrevivan demostrarán que tienen una función importante que cumplir en la sociedad; y que por ese motivo hubo hombres y mujeres que confiaron en entregarles dinero para que -facilitaran- el cambio.

Postdata:

Denle una mirada a este artículo, tiene una interesante postura sobre las motivaciones psicológicas de los donadores.  Lipovetsky escribió un fantástico capítulo sobre la mediatización de las donaciones y el -deber- impuesto por la sociedad sobre los individuos en este tipo de actividades.  Hay muchísima tela para cortar en este tema.  Sin duda, muy interesante.

10 años después de las Metas del Milenio. ¿Vivimos mejor?


En el año 2001 se firmó en las Naciones Unidas una serie de ocho acuerdos internacionales de desarrollo conocidos como “las Metas de Desarrollo del Milenio”.  Estas metas, acordadas por los 192 países miembros de la ONU pretendía reducir la pobreza extrema, reducir las tasas de mortalidad infantil, luchar contra las enfermedades epidémicas y fomentar la cooperación de los países “ricos” con los países más “pobres” y en vías de “desarrollo”.  La meta, era alcanzar estos objetivos de desarrolloDocumento PDF “de eliminación de males” para el año 2015.

Han pasado 9 años desde la firma de estos acuerdos internacionales y cientos de millones de dólares han sido utilizados para combatir los males que tantas vidas han costado por causa de la pobreza.

Sin embargo, la inversión de esta suma inconmensurable de dinero no ha sido suficiente para combatir la pobreza y fomentar el desarrollo de países pobres.

En septiembre del año 2010 se realizará una conferencia en las Naciones Unidas para evaluar los avances de las Metas del Milenio y es muy probable que todos canten los “avances” alcanzados por los países miembros para cumplir con los objetivos planteados.

Sin embargo, muchas dudas han surgido al respecto de los objetivos que se buscaba alcanzar pues los acuerdos pretendían sólo una redistribución mundial de la riqueza de las naciones más ricas para cumplir las metas aprobadas.  Es cierto, la pobreza extrema mundial se ha reducido a más de la mitad de lo que era en el año 1981.  Sin embargo, esta reducción de la pobreza mundial no fue el fruto de la redistribución de riqueza impulsada por la ONU, sino por el avance de economías socialistas que impulsaron estrategias de libre mercado para promover sus planes industriales en Asia.

Países como China en apariencia han alcanzado sus objetivos de “desarrollo” de las Metas del Milenio.  Sin embargo, la gran desigualdad de la riqueza en ese país ha sido el resultado de un sistema mercantilista económico que abrío los mercados de la industria laboral china a un sistema pseudo-industrialista que ha impedido el surgimiento de una clase media amplia.

¿Acaso ha valido de algo la salida de la “pobreza extrema” de la mitad de la población mundial desde el año 1981 ha costa de la libertad de esas personas?

¿Acaso las promesas de las Metas del Milenio no son más que un reflejo burocrático para convencerse a ellos y al mundo, que sacrificar a unos para el beneficio de las masas, es algo bueno?

¿Acaso era necesario sacrificar a unos para beneficiar a otros?

About dialogues in Israel, Guatemala or… Timbuktu


So called “Peace-Supporters” believe that it is good to participate in dialogues when you have two opposing ideas.  This dialogues are created to balance positions (ideologies) and, as such, to create a half way between X’s ideas and Y’s.  However, the real problem arises when, in several cases, we reject that those different ideologies do have truth in themselves.

The art of finding what is truth or not is the product of recognizing reality.  It is the art of accepting reason as man’s only means of knowledge and as man’s only valuable tool to identify which position is right, objective, consistent and non contradictory in its philosophical principles.

The story of recent international problems that disrupt peace and avoid humans to create wealth could easily be solved if men were ready to stop dialogues and begin a process of discovering what is truth in each of their dilemmas.  Doing this, as complicated as it sounds, is the only solution that places of conflict like Somalia or Israel have; and that poor societies like Guatemala or Haiti so desperately need.

To understand how dialogues destroy people, here’s a wonderful comic by the cartoonist Stephan Pastis that explains accurately the solutions at which dialogues will always aim, (click on the images to watch them larger)