Sobre inventos e innovaciones sorprendentes


Ludwig von Mises en una de sus célebres cítas dice que,

“Los ricos adoptan las novedades y se acostumbran a su uso. Esto inicia una moda que otros imitan. Una vez que las clases más ricas han adoptado un cierto modo de vida, los productores tienen un incentivo para mejorar los métodos de fabricación, y, así, pronto es posible para las clases más pobres el hacer lo mismo. Así, el lujo adelanta el progreso. La innovación “es el capricho de una élite antes de convertirse en la necesidad del público. El lujo de hoy es la necesidad del mañana.”

Su análisis da por hecho que las innovaciones implican siempre –¿o casi siempre?– valores agregados para los seres humanos que dependerán de escalas de valor muy distintas unas de otras.  Estos valores agregados son usualmente más caros que el resto de productos disponibles en el mercado y, usualmente, estos artículos son considerados como lujos, excentricidades y caprichos de los ricos y famosos.  Así, los teléfonos celulares fueron el algún momento productos suntuosos y despampanantes de las estrellas de cine en los años 80s.  De la misma manera en que ahora, en el 2011, lo son los teléfonos de tecnología 3D que realizan videoconferencias con calidades de imagen sorprendentes.

Sin embargo, hay muchas otras innovaciones que, a pesar de tener valores agregados, no pasan la prueba de ser eficientes, funcionales y económicas -reducir costos de transacción-.  Uno de estos ejemplos es la silla hawaiana del video a continuación.  Yo dudo que se llegue a popularizar como una innovación competitiva.  Pero, no me sorprendería verla pronto en muchas oficinas y estudios privados.

Los dejo con el video y espero que inicien la semana riendo un poco,

Video: Ellen Degeneres y la silla hawaiana

¿Tenemos derecho a recibir ayuda?


Un lector de nuestros posts en Facebook envió la siguiente pregunta y me gustaría iniciar la discusión,

Supongamos que el individuo “A” encuentra al individuo “B” moribundo y necesitado de asistencia médica. ¿Por qué si “A” pasa de largo sin alertar a los servicios médicos y “B” muere, “A” va a ser acusado de homicidio? ¿Significa ello que la necesidad de “B” le daba derecho a esperar una conducta mínima por parte de “A” (en este caso alertar a los servicios médicos)?

Este ejemplo me parece similar a una situación común en las ciudades de América Latina.  Es probable que en alguna ocasión nosotros hayamos pasado al lado de un mendigo o un borracho que está tirado en la calle.  La posibilidad de que esa persona haya estado intoxicada y al borde de la muerte es muy probable.  Sin embargo, no he ayudado a ninguna de estas personas.  ¿Será que en este caso yo sería el individuo A y debería ser acusado de homicidio?

Me parece que en este caso no habría ninguna justificación objetiva que pudiese utilizarse para acusar al individuo A de homicidio.  Es probable que muchas personas consideren la necesidad de los demás como una razón suficiente para acusar a alguien de un crimen.  Sin embargo, ninguna persona está obligada a ayudar a otra sólo porque alguien está en necesidad de algo, ie. salud, proteccción, educación, desintoxicación, medicinas, cobijo, etc.

De la misma manera, no es el derecho de ninguna persona el recibir estos servicios de manos de nadie más.  Y por lo tanto, nadie debería ser acusado de un crimen por estos motivos.

Quizás, el individuo A pudo haber alertado a los servicios médicos o quizás pudo haberse acercado y revisado la condición física del individuo B.  Pero, ¿cuál de estas dos actitudes sería considerada una conducta mínima? y ¿bajo qué estándares mediremos lo mínimo o máximo de una conducta que luego será juzgada como buena, mala, suficiente, insuficiente, etc?

En un juicio usualmente se estudia la condición humana y las causas que motivaron la acciones  de los acusados.  Específicamente, el enfoque suele enfatizar los antecedentes causales que llevaron a que una persona utilizara su libre albedrío para actuar y tomar decisiones.  La única razón por la cual este individuo debería ser acusado de homicidio es si acaso hubiera actuado para acelerar su muerte y no por no haber actuado.

Si el individuo A es acusado de homicidio se estarían violando sus derechos.  La creación del estado benefactor es exactamente la misma violación de los derechos de los individuos por cuanto se está obligando a unos “sacrificarse” bajo la amenaza indirecta de coacción por parte del Estado para el beneficio de otros, a quienes el Estado designa como necesitados.

Si desean conocer más sobre los derechos fundamentales les recomiendo escuchar a Ricardo Rojas en la UFM en el año 2005 con una serie de conferencias, conversatorios y con la presentación del libro los derechos fundamentales y el orden jurídico e institucional de Cuba (link a videoconferencia). Además, Rojas ilustró muy bien su opinión sobre qué son los derechos fundamentales, la ética y las obligaciones de los humanos cuando viven en sociedad en un artículo que estudia el capitalismo y sus fundamentos morales (link al artículo)