Decae la natalidad en Europa


Las tasas de natalidad en los países desarrollados demuestran que la velocidad del crecimiento poblacional ha iniciado un proceso de lento crecimiento, se ha estancado, o que incluso se encuentra en un preocupante descenso que tendrá efectos negativos en el PIB de los países más desarrollados.

Las razones para estos cambios en las tasas de natalidad se encuentran proporcionalmente relacionados por los niveles económicos, sociales y culturales de los países.

Es importante identificar que la población en estudio, la europea en este post, se encuentra en un lento y mínimo crecimiento debido a los siguientes motivos:

1. El uso de anticonceptivos se ha generalizado disminuyendo los embarazos.

2. Las mujeres han empezado a dejar en segundo plano el ser madres para tomar primero una posición en el campo profesional y económico mundial.

3. Se extendió el tiempo de ocurrencia entre la unión matrimonial y la procreación.

4. Disminuyó el número de hijos por matrimonio.

Los datos apuntan que la población europea actual (731 millones al 2011) representa el 10.6% de la población mundial (6,897 millones al 2011), cuando para principios del siglo pasado representaba el 27% de la mundial. Comparándola con la población mundial en tan sólo 24 años la población africana se habrá doblado, la asiática en 37 años y la población europea será doblada hasta dentro de 266 años.[1]

La siguiente gráfica muestra las proyecciones de crecimiento globales para el 2100: [2]

La siguiente gráfica incluye los porcentajes de la tasa de natalidad en Europa al año 2011,

Esta gráfica da el número promedio anual de nacimientos durante un año por cada 1000 habitantes, también conocida como tasa bruta de natalidad. La tasa de natalidad suele ser el factor decisivo para determinar la tasa de crecimiento de la población. Depende tanto del nivel de fertilidad y de la estructura por edades de la población.

Analizando las gráficas anteriores podemos darnos cuenta de lo siguiente:

De continuar así la tasa de natalidad europea; solamente el 7.4% de la población mundial será europea mientras que la asiática comprenderá el 55.5% y la africana el 26%. La inmigración hacia Europa aumentará a proporciones nunca antes vistas y el choque cultural que ya empieza a ser notorio en Europa significará cambios drásticos a su cultura indoeuropea y modos de vida.

La ya importante inmigración árabe y del norte de África continuará en un ascenso más pronunciado y cambios culturales serán inevitables, así como también posibles conflictos y choques étnicos tendrán lugar cuando los europeos miren amenazada su cultura.

Además de la inmigración global hacia Europa, la inmigración y movilidad entre los países menos avanzados y ricos de la Unión Europea hacia los más desarrollados y que ofrecen mayores oportunidades se verán incrementadas y se enfrentarán a graves problemas dentro de la Unión Europea cuando desde ya es vista la inmigración de países europeos pobres a los países europeos ricos como una amenaza y enfermedad social, asociándose a los nacionales de los países bálticos y del este de Europa como mano de obra barata y de baja calidad, y también como miembros integrantes de las filas de personas que acuden al cuidado y protección estatal.

De continuar así la tasa de natalidad europea la población en la vejez aumentará y la pirámide de crecimiento llegará incluso a invertirse causando graves problemas socio-económicos. Entre estos problemas se encuentran el aumento de jubilados que dependerán de la protección del gobierno y la población económicamente activa, que mantiene a los primeros deberá pagar y/o destinar una mayor porcentaje de sus impuestos para el sustento de los ya jubilados.

La balanza de ingresos de la población económicamente activa disminuirá y será más difícil mantener los sistemas estatales de salud al aumentar las personas ancianas que tienden a enfermarse en mayor medida.

¿Qué respuesta tendrá la Unión Europea?

  • Podría apoyar la inmigración de habitantes africanos y árabes, causando una mayor ruptura cultural de la ya existente, pero a la vez creando mayores contribuyentes para el PIB.
  • Aumentarán los impuestos para percibir el dinero necesario para la manutención de los jubilados.
  • Crearán impuestos que afectarán a la PEA en proporción a la cantidad de hijos y nivel económico.
  • La PEA deberá elegir entre tener un hijo o pagar impuestos más altos que otros.
  • Aumentará los incentivos para la procreación en familias europeas.
  • Aumentará la edad de jubilación para apaliar el costo de manutención de los jubilados.

[1] The Historical Differentiation of the European Institutional Realms“, Professor Hans L Zetterberg.

El Reporte de Población de las Naciones Unidas tiene las siguientes estimaciones poblacionales (en millones):

1950 547,405 millones
1960 604,406
1970 655,862
1980 692,435
1990 721,390
2000 728,463
2005 728,389
2010 725,786
2020 714,959
2030 698,140
2040 677,191
2050 653,323

 

[2] ÍDEM.

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10 años después de las Metas del Milenio. ¿Vivimos mejor?


En el año 2001 se firmó en las Naciones Unidas una serie de ocho acuerdos internacionales de desarrollo conocidos como “las Metas de Desarrollo del Milenio”.  Estas metas, acordadas por los 192 países miembros de la ONU pretendía reducir la pobreza extrema, reducir las tasas de mortalidad infantil, luchar contra las enfermedades epidémicas y fomentar la cooperación de los países “ricos” con los países más “pobres” y en vías de “desarrollo”.  La meta, era alcanzar estos objetivos de desarrolloDocumento PDF “de eliminación de males” para el año 2015.

Han pasado 9 años desde la firma de estos acuerdos internacionales y cientos de millones de dólares han sido utilizados para combatir los males que tantas vidas han costado por causa de la pobreza.

Sin embargo, la inversión de esta suma inconmensurable de dinero no ha sido suficiente para combatir la pobreza y fomentar el desarrollo de países pobres.

En septiembre del año 2010 se realizará una conferencia en las Naciones Unidas para evaluar los avances de las Metas del Milenio y es muy probable que todos canten los “avances” alcanzados por los países miembros para cumplir con los objetivos planteados.

Sin embargo, muchas dudas han surgido al respecto de los objetivos que se buscaba alcanzar pues los acuerdos pretendían sólo una redistribución mundial de la riqueza de las naciones más ricas para cumplir las metas aprobadas.  Es cierto, la pobreza extrema mundial se ha reducido a más de la mitad de lo que era en el año 1981.  Sin embargo, esta reducción de la pobreza mundial no fue el fruto de la redistribución de riqueza impulsada por la ONU, sino por el avance de economías socialistas que impulsaron estrategias de libre mercado para promover sus planes industriales en Asia.

Países como China en apariencia han alcanzado sus objetivos de “desarrollo” de las Metas del Milenio.  Sin embargo, la gran desigualdad de la riqueza en ese país ha sido el resultado de un sistema mercantilista económico que abrío los mercados de la industria laboral china a un sistema pseudo-industrialista que ha impedido el surgimiento de una clase media amplia.

¿Acaso ha valido de algo la salida de la “pobreza extrema” de la mitad de la población mundial desde el año 1981 ha costa de la libertad de esas personas?

¿Acaso las promesas de las Metas del Milenio no son más que un reflejo burocrático para convencerse a ellos y al mundo, que sacrificar a unos para el beneficio de las masas, es algo bueno?

¿Acaso era necesario sacrificar a unos para beneficiar a otros?

¡Qué calor!


Los meses de marzo a junio son los más secos y cálidos en Centro América.  Jerry Coyne, autor del blog Why Evolution Is True publicó esta interesante gráfica que compila la opinión de las personas respecto al calentamiento global y la opinión que la misma les debe. Coyne es profesor del Departamento de Ecología y Evolución en la Universidad de Chicago y participó con la conferencia titulada “Why Evolution is True” en la UFM durante la conmemoración del nacimiento de Darwin en febrero de 2009.  Los invitamos a verla: link a la conferencia en línea.

El calentamiento del planeta es un tema que ha sido politizado por muchos intereses en las últimas décadas. Algunos grupos de ambientalistas consideran que el mismo es causado por los seres humanos, esto recibe el nombre de calentamiento global antropogénico.  Al acusar al ser humano de ser el causante del mismo, estos grupos han hecho un llamado a establecer controles sobre la libertad del hombre para producir, intercambiar y consumir productos que alteran el estado natural del planeta.

El planeta Tierra es el único lugar en el que el hombre puede buscar recursos necesarios para vivir.  Utilizar y transformar lo que existe en el planeta es necesario para que el hombre pueda vivir.  Sin el planeta el hombre no podría aún sobrevivir.  Sin embargo, esta transformación de la naturaleza no debe ser limitada, regulada y/o prohibida sólo con el fin de proteger los ecosistemas.  Es necesario que se deje a los hombres actuar en libertad para transformar y producir lo que deseen; claro, lo que sí es necesario es exigir que se responsabilicen por daños causados a terceros, por el uso inadecuado de los recursos naturales y la falta de controles sanitarios y ecológicos en los procesos que realizan.  Actuar de esta manera será realmente la única forma en que podremos conservar el planeta y evitar nuestra destrucción como especie.

Soluciones para resolver la contaminación han sido presentadas y lo continuarán siendo si se permite a empresarios descubrir oportunidades y comercializar productos que contaminen menos el ambiente y/o utilicen menos recursos naturales para su elaboración.  Este proceso empresarial debe realizarse sin la otorgación de privilegios, subsidios, protecciones gubernamentales o favores políticos.  Actuar de esa manera sería en realidad, la única forma en rescatar el planeta Tierra.

La ventana rota en Haití


Pocas semanas después del terremoto que destruyó Haití los medios de  comunicación lograron la solidarización de millones de habitantes del planeta.  Cientos de voluntarios trabajaron en la búsqueda de sobrevivientes y millones de dólares en comida, ropa e instrumentos de primeros auxilios llegaron a la isla.  Ahora, a tan sólo 2 semanas del terremoto, “la ventana sigue rota” en referencia a la falacia del famoso economista Frédéric Bastiat y es probable que repararla salga muy caro.

Estos son los motivos,

Antes del terremoto Haití era un país pobre, el más pobre de América Latina, y era gobernado por corruptos y criminales.  Así, durante muchos años un destacamento de las Naciones Unidas con más de 8,000 soldados trabaja con labores de “peace enforcement” en la isla.  El caos y la corrupción eran la norma, la pobreza era generalizada y la economía de la isla estaba estancada.  El vidrio desde hacía mucho estaba roto.

Sin embargo, fue hasta ahora que la comunidad internacional mostró su magnanimidad y ofreció rescatar al pueblo haitiano del caos.  Esta decisión, un acto benévolo noble y bueno, es sin embargo el causante de serios daños en el mediano y largo plazo de quienes pretende beneficiar. De nuevo se hará evidente que la ayuda internacional será incapaz de reconstruir el gobierno haitiano y es muy probable que los próximos 10 años de ayuda internacional sean utilizados para la construcción de un corrupto estado benefactor en Haití.

No entraré a discutir casos específicos de cómo la ayuda internacional ha fallado en cumplir su misión y ser consecuente con sus fundamentos.  Esto lo han hecho ya muchos artículos y ensayos académicos.  Ahora, los dejo con una narración que explica concisamente por qué motivos la ayuda monetaria internacional es la receta del fracaso.

La narración de Bastiat es clara y acertada, el que la multitud (las naciones del mundo) decida ayudar no significa que necesariamente esta ayuda sea la necesitada por el panadero (el pueblo haitiano).  La solución más acertada, racional y coherente es dejar a los haitianos ser los artífices de su futuro.  Ellos deben ser quienes se organicen, reconstruyan su gobierno y sus comunidades.  Luego, ellos deben ser también quienes pidan ayuda (no gratis o impuesta) para reconstruir su país.  El no permitirles reconstruir su país sin que haya interferencia extranjera será mucho más dañino que la ayuda que pretende ofrecérseles.

Esta es la historia:

Un chico algo travieso, tira un ladrillo contra la ventana de la panadería de su barrio y la destroza. El panadero sale furioso a la calle, pero el chico ya se ha ido.

Rápidamente comienza  a reunirse un grupo de curiosos que observan los restos de la vidriera sobre los panes y las facturas del local. Algunos de los curiosos comienzan a filosofar acerca del hecho y expresan que, después de todo, esta desgracia puede tener su lado bueno: significará una ganancia para algún vidriero.

¿Cuánto cuesta un nuevo vidrio? ¿100 pesos? No es una suma tan importante. Además, si los vidrios nunca se rompiesen ¿Qué pasaría con los negocios de vidriería?

El razonamiento continúa. El vidriero tendrá $100 más para gastar en otras cosas y esto a su vez hará que otros gasten esos $100  y así hasta el infinito.

La “ventana rota”, va a ir generando dinero y empleos en forma de espiral y la muchedumbre concluirá, entonces, que el chico travieso lejos de ser una amenaza pública, se ha convertido en un benefactor social!.

Hasta aquí la historia, pero veamos el caso desde otra perspectiva.

La multitud estaba en lo cierto al menos en algo: la ventana rota implicará más ganancia para algún vidriero, quien seguramente, se pondrá muy feliz gracias a este pequeño acto de vandalismo. Pero ¿Qué sucede con el panadero?

El panadero tendrá $100 menos para gastar, por ejemplo, en comprarse un traje nuevo.

Debido a que tuvo que reponer su vidriera, se quedará sin su traje nuevo (o cualquier otra cosa que hubiese deseado adquirir). En lugar de tener una ventana y $100, ahora sólo tiene la ventana. Más bien, como él pensaba ir a comprarse el traje esa tarde, en lugar de tener ambas cosas, la ventana y el traje, deberá contentarse con tener solamente la ventana.

Si pensamos en el panadero como miembro de la comunidad, la misma ha perdido la posibilidad de tener un nuevo traje que de otra forma hubiese existido, es decir que en este sentido: se ha empobrecido (carece de algo que necesitaba).

La ganancia que obtiene el vidriero, no es otra cosa que la pérdida que tiene ahora el sastre. Ningún nuevo  “empleo”  ha sido creado.

La multitud solamente estaba pensando en 2 partes de la transacción: el panadero y el vidriero. Se olvidaron de la 3a parte potencial involucrada en ella: el sastre.

Ese olvido se debe precisamente a que el sastre nunca entró en escena.

La gente verá la nueva ventana colocada al día siguiente. Lo que nunca verán es el traje nuevo, simplemente porque nunca será confeccionado. Ven solamente lo que es inmediatamente visible a sus ojos.

Esta “Falacia de la ventana rota”, bajo innumerables disfraces ha sido una de las más persistentes en la historia de la economía.

Es solemnemente reafirmada cada día por grandes capitanes de la industria, cámaras de comercio, lideres sindicales, editorialistas y periodistas radiales, expertos en estadísticas y profesores de economía de las mejores universidades.

Artículo adaptado originalmente al castellano por el Instituto Ecuatoriano de Economía Política (IEEP) para su serie: Ideas de Libertad.

fotografía vía Quod

El Protocolo de Copenhague y la politización del Cambio Climático


En algunos días tendrá lugar la reunión más importante de políticos, grupos de interés y científicos que acusan al ser humano de ser el culpable del cambio climático global: XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático.  Por fortuna, muchos son ya los datos que se han divulgado de la politización que este tema ha tenido durante los últimos años y además, mucha más es la información disponible sobre la verdad de lo que ocurre en el planeta Tierra.

Hace algunos días el The New York Times publicó una nota muy importante sobre la politización de este tema y la manera en que datos importantes fueron modificados para cumplir con la agenda política de los supuestos “defensores” del planeta.

Así, ya puede descalificarse como falsa mucha de la información que la IPCC, Greenpace, y otros defensores de esta causa han hecho durante varias décadas.  Es claro, que el calentamiento del planeta responde al desarrollo natural de la vida en el universo; también es claro que el impacto del ser humano en la contaminación del planeta tierra no es la causa del calentamiento global.

Los efectos de la firma de este protocolo

El Protocolo de Copenhague es una amenaza para los países más pobres y los más ricos.  Sus propuestas pretenden, simplificadas, “detener” la producción industrial de los países y hacerla más cara.  Así, es evidente que los primeros en ser afectados serán los países más pobres y sus industrias menos competitivas.  Detener la industria mundial será la causante de más pobreza, mayor desigualdad social y la defensa inmoral de quienes tienen mayor capacidad adquisitiva para comprar productos “ecológicos” y sin contaminantes.

Si acaso se desea disminuir el efecto de la contaminación industrial en el planeta deberá realizarse no con el sacrificio de la industria, de los trabajadores y los consumidores; sino con el establecimiento de una legislación que respete los derechos de propiedad de cada uno de los seres humanos del planeta.

La firma del Protocolo de Copenhague por los países del mundo es una amenaza para todos.  Ricos y pobres se verán afectados por un organismo multinacional que busca crear pobreza no para ayudar al medio ambiente del planeta, sino para incentivar el desarrollo de nuevas industrias “ecológicas”, caras y no competitivas.