Jihad islámico: un mundo sin Israel ni Estados Unidos


Islam: (en árabe الإسلام, al-Islām ▶?/i) es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá[1] y que Mahoma es el mensajero de Alá».

Jihad: (en árabe, ﺟﻬﺎﺩ ŷihād; transcrita jihad en inglés o francés) es un concepto esencial del islamismo que en las lenguas occidentales suele emplearse como correlato islámico del concepto de guerra santa.

La defensa del islam, de los musulmanes o de sus países frente al enemigo externo puede efectivamente adquirir el carácter de lucha militar o guerra santa, y así se halla en el Corán, donde se anima a combatir contra los infieles si el islam resulta atacado:

“Combate en el camino de Dios a quienes te combaten, pero no seas el agresor. Dios no ama a los agresores. Mátalos donde los encuentres, expúlsalos de donde te expulsaron. La persecución de los creyentes es peor que el homicidio: no los combatas junto a la mezquita sagrada hasta que te hayan combatido en ella. Si te combaten, mátalos: ésa es la recompensa de los infieles. Si dejan de atacarte, Dios será indulgente, misericordioso.”

El movimiento Jihad Islámico surgió como una corriente ideológica dentro del Islam Sunita, principalmente en el seno de la Fraternidad Musulmana, en reacción al debilitamiento del fervor militante de esta última. El movimiento aboga la militancia y la violencia como las principales armas en la lucha para establecer una ‘alternativa islámica’. Esta lucha esta dirigida no solo contra no-musulmanes, sino principalmente contra los regímenes árabes que se ‘desviaron’ del Islam y persiguieron la Fraternidad Musulmana. Varias agrupaciones que pertenecen al Jihad Islámico han aparecido en casi todos los Estados árabes y en algunas partes del mundo islámico no-árabe, bajo distintos nombres. Estas agrupaciones fueron influídas por el éxito de la revolución islámica en Irán, y aun mas, por el incremento de la militancia islámica en el Libano y en Egipto.

El Jihad Islámico Palestino

Las facciones palestinas del Jihad Islámico aparecieron en la década del 70 entre los sunitas en el mundo árabe. Estas agrupaciones, derivadas del fundamentalismo de la Fraternidad Musulmana, se caracterizaron por su rechazo a la ‘tregua’ de la fraternidad con la mayoría de los regímenes del mundo árabe. La mayor diferencia entre el Jihad Islámico y la Fraternidad Musulmana es que la primera aboga la violencia como el arma principal para cambiar las sociedades y los regímenes. A diferencia de las facciones del Jihad Islámico en los países árabes, las facciones palestinas consideran a la ‘entidad sionista judia’, encarnada en el Estado de Israel, como el principal enemigo y el primer objetivo a ser destruído. Esto se debe a la situación especial que prevalece en ‘Palestina’, donde los musulmanes son ‘subyugados’ por un gobierno extranjero. Ya que el régimen es extranjero y no-musulmán, la ideología de las facciones palestinas hace un llamado a la lucha armada contra Israel a través de agrupaciones guerrilleras compuestas por la vanguardia revolucionaria, que realiza ataques terroristas con la intención de debilitar a Israel y ‘su deseo de continuar su ocupación’. De esta manera esperan preparar el terreno para el día en que un gran ejército islámico pueda destruir a Israel en una confrontación militar.

Irán Y Hezbollah
Desde que el Ayatollah Joimeni asumió el poder en 1979, Irán ha aspirado a encabezar el campo radical islámico y continúa profundizando sus lazos con estados extremistas y grupos terroristas en todo el Medio Oriente. El ejemplo más reciente es el apoyo de Irán al derrocamiento de Hosni Mubarak en Egipto.  Al mismo tiempo, Irán se ha embarcado en una campaña de relaciones públicas con la intención de convencer a Occidente, así como a los países vecinos del Golfo Pérsico, de sus intenciones benignas y su capacidad para integrarse plenamente en la comunidad de las naciones. El único campo en el que Irán no ha tratado de disfrazar su fervor ideológico es en lo que respecta a su implacable odio hacia Israel. Irán sigue manteniendo la posición de que Israel no tiene derecho a existir y desea su destrucción. Las siguientes declaraciones, provenientes de los niveles mas altos de autoridad en Teheran, constituyen evidencias de la obsesion ideológica de Irán con la existencia misma de Israel:

  1. “El gobierno y el pueblo de Irán tienen la opinión de que la entidad israelí es falsa y artificial. De hecho no hay una nación llamada “Israel”…. Los sionistas reunieron a unas cuantas personas de todo el mundo y, basándose en el racismo, crearon el régimen sionista en virtud de la conquista de Palestina”. (Presidente Ali Khameini, ante altos oficiales de las FF.AA. de Iran, 8 de febrero de 1996 – Radio Teheran).
  2. “El poder del Islam finalmente llevará a su fin al usurpador y desenraizado régimen sionista, que ha forzado su presencia en tierra palestina y que debe ser destruído”. (presidente Ali Khamenei el 20 de febrero de 1996 – Agencia de Noticias Iraní – IRANA).
  3. “Cuando otros hablan de la liberación de Palestina se refieren a los territorios “anexados” de 1967, nosotros nos referimos a toda la tierra palestina… Irán es el único país que se opone a la existencia básica de Israel”. (Ministro de RR.EE. Velliati, 6 de febrero de 1996 – entrevista en “Salaam”).
  4. “Pronto se experimentará el dulce sabor de un mundo sin sionistas ni matones”, e instó a la comunidad internacional a que no intervenga en la situación en Túnez y Egipto (Presidente Ahmadineyad, discurso en la plaza Azadi de Teherán 11 de febrero de 2011)

No resulta sorprendente, pues, que una de las principales metas políticas de Irán es el descarrilamiento del proceso de paz del Medio Oriente. Un mundo árabe, en su mayoría musulmán, que esté en paz con Israel contradice un pilar esencial de la ideología iraní. Con este fin, Irán ha fomentado el terrorismo, tanto en la Margen Occidental y Gaza como en la frontera norte de Israel, en un intento de destruir el proceso de paz.

Decae la natalidad en Europa


Las tasas de natalidad en los países desarrollados demuestran que la velocidad del crecimiento poblacional ha iniciado un proceso de lento crecimiento, se ha estancado, o que incluso se encuentra en un preocupante descenso que tendrá efectos negativos en el PIB de los países más desarrollados.

Las razones para estos cambios en las tasas de natalidad se encuentran proporcionalmente relacionados por los niveles económicos, sociales y culturales de los países.

Es importante identificar que la población en estudio, la europea en este post, se encuentra en un lento y mínimo crecimiento debido a los siguientes motivos:

1. El uso de anticonceptivos se ha generalizado disminuyendo los embarazos.

2. Las mujeres han empezado a dejar en segundo plano el ser madres para tomar primero una posición en el campo profesional y económico mundial.

3. Se extendió el tiempo de ocurrencia entre la unión matrimonial y la procreación.

4. Disminuyó el número de hijos por matrimonio.

Los datos apuntan que la población europea actual (731 millones al 2011) representa el 10.6% de la población mundial (6,897 millones al 2011), cuando para principios del siglo pasado representaba el 27% de la mundial. Comparándola con la población mundial en tan sólo 24 años la población africana se habrá doblado, la asiática en 37 años y la población europea será doblada hasta dentro de 266 años.[1]

La siguiente gráfica muestra las proyecciones de crecimiento globales para el 2100: [2]

La siguiente gráfica incluye los porcentajes de la tasa de natalidad en Europa al año 2011,

Esta gráfica da el número promedio anual de nacimientos durante un año por cada 1000 habitantes, también conocida como tasa bruta de natalidad. La tasa de natalidad suele ser el factor decisivo para determinar la tasa de crecimiento de la población. Depende tanto del nivel de fertilidad y de la estructura por edades de la población.

Analizando las gráficas anteriores podemos darnos cuenta de lo siguiente:

De continuar así la tasa de natalidad europea; solamente el 7.4% de la población mundial será europea mientras que la asiática comprenderá el 55.5% y la africana el 26%. La inmigración hacia Europa aumentará a proporciones nunca antes vistas y el choque cultural que ya empieza a ser notorio en Europa significará cambios drásticos a su cultura indoeuropea y modos de vida.

La ya importante inmigración árabe y del norte de África continuará en un ascenso más pronunciado y cambios culturales serán inevitables, así como también posibles conflictos y choques étnicos tendrán lugar cuando los europeos miren amenazada su cultura.

Además de la inmigración global hacia Europa, la inmigración y movilidad entre los países menos avanzados y ricos de la Unión Europea hacia los más desarrollados y que ofrecen mayores oportunidades se verán incrementadas y se enfrentarán a graves problemas dentro de la Unión Europea cuando desde ya es vista la inmigración de países europeos pobres a los países europeos ricos como una amenaza y enfermedad social, asociándose a los nacionales de los países bálticos y del este de Europa como mano de obra barata y de baja calidad, y también como miembros integrantes de las filas de personas que acuden al cuidado y protección estatal.

De continuar así la tasa de natalidad europea la población en la vejez aumentará y la pirámide de crecimiento llegará incluso a invertirse causando graves problemas socio-económicos. Entre estos problemas se encuentran el aumento de jubilados que dependerán de la protección del gobierno y la población económicamente activa, que mantiene a los primeros deberá pagar y/o destinar una mayor porcentaje de sus impuestos para el sustento de los ya jubilados.

La balanza de ingresos de la población económicamente activa disminuirá y será más difícil mantener los sistemas estatales de salud al aumentar las personas ancianas que tienden a enfermarse en mayor medida.

¿Qué respuesta tendrá la Unión Europea?

  • Podría apoyar la inmigración de habitantes africanos y árabes, causando una mayor ruptura cultural de la ya existente, pero a la vez creando mayores contribuyentes para el PIB.
  • Aumentarán los impuestos para percibir el dinero necesario para la manutención de los jubilados.
  • Crearán impuestos que afectarán a la PEA en proporción a la cantidad de hijos y nivel económico.
  • La PEA deberá elegir entre tener un hijo o pagar impuestos más altos que otros.
  • Aumentará los incentivos para la procreación en familias europeas.
  • Aumentará la edad de jubilación para apaliar el costo de manutención de los jubilados.

[1] The Historical Differentiation of the European Institutional Realms“, Professor Hans L Zetterberg.

El Reporte de Población de las Naciones Unidas tiene las siguientes estimaciones poblacionales (en millones):

1950 547,405 millones
1960 604,406
1970 655,862
1980 692,435
1990 721,390
2000 728,463
2005 728,389
2010 725,786
2020 714,959
2030 698,140
2040 677,191
2050 653,323

 

[2] ÍDEM.

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