Audiolibros y podcasts para lectores exigentes


Hace algunos días un lector del blog  escribió preguntando en qué lugares podía encontrar Audiobooks y acá les preparo un listado con 6 sitios que tienen distintos tipos de audiolibros en formato mp3.

Mi sitio favorito por el momento es Audible.com por la calidad de los libros y la excelente producción (Siempre tienen geniales promociones de prueba por un mes).  Este sitio tiene disponibles libros clásicos gratuitos. Sin duda, este servicio de audio libros ha evolucionado de manera impresionante desde que leí (escuché) mi primer audiobook hace más de un lustro.

Los primeros sitios recomendados tienen libros en idioma español (tienen muchas opciones gratuitas):

y estos tienen títulos en inglés:

Además, les recomiendo utilizar el servicio de Podcasts que tiene itunes.  Los podcasts que más escucho de literatura son los siguientes:

Algunos de los títulos que encontrarán en los sitios anteriores son:

  1. War Machine
  2. The Zombie Chronicles: Escape
  3. Space Casey
  4. The Chameleon Chronicles: Colors of Fate
  5. BloodCast, Season 1
  6. Black Star Passes
  7. Murder at Avedon Hill
  8. Crescent
  9. The Prophet of Panamindorah, Book II Wolflings and Wizards
  10. The House of Grey
  11. The Zombie Chronicles: Escape
  12. Iron Dragons: Book 1 – The Saramond Quests
  13. DarkAge
  14. Faithful Warrior
  15. Theft of the Master
  16. The Secret Society of Seven Sorcerers
  17. Spiral
  18. BloodCast, Season 2
  19. Mr. Dead Eyes
  20. Earthcore
  21. 7th Son: Book One – Descent
  22. Singularity
  23. Ancestor
  24. Heaven – Season One
  25. The Immortals
  26. 7th Son: Book Two – Deceit
  27. Brave Men Run
  28. Max Quick 1: The Pocket and the Pendant
  29. How to Succeed in Evil – Volume One
  30. Henry David ThoreauCivil Disobedience y Walden
  31. Plato’s Apology
  32. A Christmas Carol by Charles Dickens
  33. A Tale of Two Cities by Charles Dickens
  34. The Red Badge of Courage by Stephen Crane
  35. Robinson Crusoe by Daniel Defoe
  36. The Secret by Rhonda Byrne
  37. Dreams from My Father…by Barack Obama
  38. Fortunata y Jacinta
  39. El Retrato de Dorian Gray
  40. Bastiat, Economic Sophisms (1845)
  41. Bastiat, The Law (1850)
  42. Burke, Vindication of Natural Society (1757)
  43. Erasmus, The Complaint of Peace (1521)
  44. Grampp, Economic Liberalism: The Beginnings (1965)
  45. Grampp, Economic Liberalism: The Classical View (1965)
  46. Grampp, The Manchester School of Economics (1960)
  47. Hamilton, Madison, Jay, The Federalist (1787)
  48. Hodgskin, An Essay on Naval Discipline (1813)
  49. Hodgskin, Natural and Artificial Right to Property (1832)
  50. Humboldt, Sphere and Duties of Government (1792)
  51. Jasay, The State (1998)
  52. Locke, Two Treatises of Government (1689)
  53. McIlwain, Constitutionalism: Ancient and Modern (1947)
  54. Mill, On Liberty (1859)
  55. Mill, The Subjection of Women (1869)
  56. Milton, Areopagitica (1664)
  57. Mises, Liberalism (1962)
  58. Mises, Nation, State, and Economy (1919)
  59. Molinari, The Society of Tomorrow (1899)
  60. Smith, The Rationale of Central Banking (1936)
  61. Smith, Theory of Moral Sentiments (1759)
  62. Spencer, Social Statics (1851)
  63. Trenchard and Gordon, Cato’s Letters (1724)
  64. Voltaire, Candide (1759)
  65. Wollstonecraft, Vindication of the Rights of Woman (1792)

y cientos de clásicos, ensayos, obras de ficción y no-ficción!

Murray Rothbard vs Ayn Rand


Carlos Fajardo preguntó en el post “Un día como hoy, hace 28 años, falleció Ayn Rand” qué opinaba de lo dicho por Murray Rothbard sobre Ayn Rand y el grupo de estudio que tenía.  Rothbard acusó en un artículo a Ayn Rand y su grupo de ser una especie de secta.

Primero,

he de decir que considero a Murray Rothbard y a Ayn Rand como dos de las mentes más brillantes del siglo XX.  Me fascina leer sus trabajos y podría pensar que cada parrafo que escribieron fue un aporte importantísimo para la civilización humana.  Junto a ellos, el trabajo de Ludwig von Mises está entre los más importantes para mi educación y sus nombres son los que más resaltan en mi biblioteca.

Segundo, es necesario explicar brevemente quienes eran ellos dos para darles un poco de contexto,

Rothbard fue un estudiante de Ludwig von Mises y un importante académico de la Escuela Austríaca de Economía.  Esta escuela considera a la economía como el resultado de la acción humana y, por lo tanto, algo imposible de predecir con fórmulas matemáticas.  Esta ciencia, a la que llamaron praxeología, considera que los seres humanos actúan y que toda la teoría económica puede ser logicamente deducida de esta acción.  Este es un axioma (algo parecido a un absoluto irrefutable) que no puede ser negado ya que intentar hacerlo sería ilógico.

Ayn Rand elaboró un sistema filosófico completo llamado Objetivismo. En este, se explica de manera coherente y objetiva, los motivos por los que el capitalismo es el único sistema social moral que existe.  Además, explica por qué el individuo ha sido condenado a una vida de sacrificio y denuncia estos actos como inconsistentes con la vida humana.  Es importante la influencia aristotélica en muchos de sus trabajos y las refutaciones que hace de las ideas de Kant es fundamental para entender su obra.

Ambos, Rothbard y Rand, escribieron sus obras más famosas en una época donde sus ideas no eran populares, fueron rechazados, ampliamente criticados y atacados sin ningún fundamento racional y lógico.  Esto, el que la mayoría de los ataques que recibieron eran fundamentados por ser ideas falsas, ilógicas y que violaban las leyes de correspondencia e identidad es que ambos continúan siendo tan influyentes e importantes para estudiar la acción humana, a los individuos y estructurar una filosofía de vida.

¿Cuál es el problema entre Rand y Rothbard?

Las diferencias ideológicas que ambos tenían creo que han sido exageradas.  Ambos compartían y creían en los mismos fundamentos filosóficos como punto de partida.  La imagen de Rand como una “vieja cerrada y amargada” es ideal para Hollywood, pero ella no era realmente así y sus escritos lo han demostrado.  Ludwig von Mises, que fue el maestro de Rothbard también estudio estas ideas y es por eso que puede encontrarse tantas conexiones, coherencia y consistencia filosófica entre el trabajo que ellos tres realizaron.

Sobre la propiedad privada ellos partían de los estudios hechos por John Locke (la propiedad privada derivada como un derecho natural) y la consideraban un componente esencial de la libertad. Creían que el derecho a la propiedad humana, producto de la acción humana, era algo moral y Rand explicaba que atacar la propiedad privada de un hombre era un acto directo contra el hombre mismo.  Rothbard apoyaba esta postura y creía que la propiedad era adquirida por aquel que utilizara este derecho de reclamación antes que cualquier otro (de acá se derivan muchas opiniones respecto a los derechos de propiedad intelectual).  Ambos estaban a favor de un regreso al patrón oro y rechazaban ferreamente el poder del sistema de Banca Centrales.

En la moral y ética, Rand creía que la acción del hombre en busca de mejorar su vida era un acto moral y que esta acción era un acto egoista y racional, si no era ambas cosas, era un acto inmoral pues iba contra la naturaleza humana.  Rand creía que todas las decisiones derivan de una decisión: vivir o morir; y también creía que el no actuar es a la vez un producto de la acción pues implicaba una toma de decisiones (esto fue ampliamente estudiado por Mises y Rothbard).  Para los tres, era despreciable cualquier ser humano que no era capaz de tomar decisiones por sí mismo y necesitaba la aprobación de terceros.

La diferencia más importante entre ambos radica en su postura teórico-política respecto a la conformación de un Estado.  Rand era una ferviente admiradora de los principios que inspiraron la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y su Constitución Política.  Se mostró afín a la postura antifederalista respecto al tamaño del gobierno y su injerencia en la vida social.  Creía en un gobierno mínimo y limitado a asegurar la protección de los bienes de sus ciudadanos y sus derechos como individuos, y en que debía ser el ejecutor de la justicia.  Rothbard por su lado, llevaba sus principios a una postura más radical (pero no menos lógica) y consideraba que entregar sus derechos individuales a un monopolio de la ejecución de la justicia, a vivir con una libertad limitada por el poder coercitivo del gobierno y tener que pagar impuestos bajo la amenaza de un gobierno era incompatible con la libertad.  Rothbard creía que todos los servicios que existen o podrían existir podían ser provistos por el mercado y que el gobierno era, por naturaleza, ineficiente en la provisión de los mismos.  Rothbard estaba a favor de la privatización de la policía, la defensa nacional y del ejército.  En suma, Rothbard era un anarco-capitalista.

Entonces, ¿eran enemigos?

Me parece que no lo eran.  Simplemente tenían posturas distintas en muchos temas y durante un largo período de su vida tuvieron una estrecha amistad.  Esto lo podemos comprobar con una carta escrita por Rothbard el 03 de octubre de 1957, en la que felicitaba a Ayn Rand por la publicación de “La rebelión de Atlas”.

Estos son abstractos de la carta,

“I just finished your novel today. I will start by saying that all of
us in the “Circle Bastiat” are convinced, and were convinced very
early in the reading, that Atlas Shrugged is the greatest novel ever
written.”

“As I read your novel, the joy I felt was sometimes tempered by the
regret that all those generations of novel-readers, people like my
mother who in their youth read Dostoevsky and Tolstoy, searching
eagerly for they knew not what truths which they never quite found,
that these people could not read Atlas Shrugged. Here, I thought,
were the truths they were really looking for. Here, in Atlas Shrugged,
is the perfection of the novel form.”

“To find one person that has carved out a completely integrated
rational ethic, rational epistemology, rational psychology, and
rational politics, all integrated one with the other, and then to find
each with the other portrayed through characters in action, is a doubly
staggering event. And I am surprised that it astonishes even I
who was familiar with the general outlines of your system. What it
will do the person stumbling upon it anew I cannot imagine. For you
have achieved not only the unity of principle and person, and of reason
and passion, but also the unity of mind and body, matter and
spirit, sex and politics . . . in short, to use the old Marxist phrase, “the
unity of theory and practice.”

“express in full how much I and the world owe to you, I also know
that I owe you an explanation: an explanation of why I have avoided
seeing you in person for the many years of our acquaintance. I want
you to know that the fault is mine, that the reason is a defect in my
own psyche and not a defect that I attribute to you.”

y finalmente,

“In trying my best to figure out why I should have been so
depressed, I can only think of one or both of the following explanations:
(1) that my brain became completely exhausted under the
intense strain of keeping up with a mind that I unhesitatingly say is
the most brilliant of the twentieth century; or (2) that I felt that if I
continued to see you, my personality and independence would
become overwhelmed by the tremendous power of your own. If the
latter, then the defect is, of course, again mine and not yours. At any
rate, I have come to regard you as like the sun, a being of enormous
power giving off great light, but that someone coming too close
would be likely to get burned.”

Lo anterior demuestra una clara admiración por Rothbard a las ideas de Ayn Rand y su increíble capacidad para explicar los males del mundo en que aún vivimos.  Rothbard era un genio y admiraba sólo a quienes aportaban un valor agregado a su vida.

En conclusión Rothbard y Ayn Rand creían que es posible vivir como héroes, creían que el hombre era capaz de ser una persona íntegra, coherente, racional y feliz.  Ambos creían que el hombre no era una ser mala y por lo tanto, no era necesario pensar cómo limitarlo y controlarlo con leyes, sino que primero era necesario liberarlo y enseñarle una filosofía coherente con la vida.

Prices, who “sets” them?


If is often that we hear that a company “set” the price for some products, or that Steve Jobs, “set” the price of the iPad pretty good.  However, we usually forget that it is the job of entreprenuers to pronosticating what they expect would occur in the future in regard of the pricing process they follow.  Their job is to effectively understand their consumers’ (an specif consumer target of men determined by sociological and economical data) message and propose a price that will be of interest to marginal buyers.

However, it is consumers-an infinite list of individuals making valuations- who set the price of all products.  Here’s what Ludwig von Mises has to say in that regard,

“They are determined between extremely narrow margins: the valuations on the one hand of the marginal buyer and those of the marginal offerer who abstains from selling, and the valuations on the other hand of the marginal seller and those of the marginal potential buyer who abstains from buying.”  Ludwig von Mises.  Abstract from the Chapter XVI.  Prices: The Pricing Process.  Human Action. A Treatise on Economics

As such, in regard to the price setting of the iPad it was the result of individuals that demanded this product from the first time it was announced a couple months ago.  It was the job of the guys in Apple (entrepreneurs) to speculate on the closest price in which consumers were going to buy their product ie. the Ipad.  Prices cannot be effectively determined by any single men.  Surely, we will see the price of the iPad fluctuate in the near future.  Just as it happened with the Kindle and just as it happens with all products that are sold in the world.

PS: for more info on The Pricing process I recommend you to check the chapter XVI of Mises’ Treatise which can be found free online at the website of the Mises Institute.

El éxito de 25 años de dominios en Internet


“Solamente con propiedad privada de los medios de producción, con libertad de selección por parte del consumidor y libertad de selección por parte del productor es que mercados libres tienen sentido y pueden funcionar.” Henry Hazlitt en el artículo La Propiedad Privada como Requisito Indispensable publicado por el CEES.

En el año 1985 se registro el primer dominio web.  El sitio registrado fue “Symbolics.com” y pertenecía a la empresa Symbolics Computer Company,

Symbolics.com logo as  it  appeared in 1985
Logo de la empresa propietaria del dominio Symbolics.com en 1985

El registro de dominios en Internet traduce las direcciones IP (una larga serie de números) registrados en la fuente de la información que se publicará en los sitios de internet.  Este dominio es el resultado de convertir los números IP a nombres de compañías, de personas o palabras fáciles de recordar.

Fue solamente luego de que se pudiesen registrar dominios en Internet y pagar por el derecho de propiedad y uso de estos dominios que Internet se ha convertido en el medio de comunicación más grande, útil, valioso y rápido del mundo.  Este crecimiento veloz de Internet fue el resultado de la certeza jurídica que estos dominios ofrecían.  El poder adquirir la propiedad de un dominio de Internet aseguraba que el propietario del mismo tendría la certeza para lucrar con el mismo y competir.  Este proceso, el de adquirir la propiedad de uso de dominios y empezar a ofrecer servicios en Internet, inició sólo después de que se creara un sistema de derechos práctico, sencillo y competitivo.

El reconocimiento de la propiedad privada constituye “una condición esencial para impedir la coacción y delimitar la esfera privada” (Hayek, Friedrich. Los Fundamentos de la Libertad) este reconocimiento incentiva a la inversión y competencia de empresarios y visionarios. En la tradición jurídica, el término derecho de propiedad, es un término bastante ambiguo y confuso.  Sin embargo, este concepto del Derecho de Propiedad se asocia en el sentido contemporáneo en base a los derechos subjetivos.  Sobre este tema los invitamos a escuchar una conferencia con el Dr. Enrique Ghersi que argumenta cuál es la definición, concepto y significado del Derecho de Propiedad (link a conferencia en línea) en la tradición jurídica del Derecho y en la vida práctica del hombre.

Desde que se creó este primer dominio en Internet se han registrado más de 500 millones de dominios en Internet.  Actualmente, se mantienen activos más de 116 millones de dominios y es muy probable que esta cantidad de sitios continúe creciendo.  El valor del Internet y de todo el contenido que en la misma se encuentra archivado responde a números inmensos y ofrecer un dato exacto de su valor es probablemente un actividad imposible de cuantificar.  Actualmente, los negocios en Internet (E-Commerce) superan transacciones por más de un millón de billones de dólares.

Internet es la ventana al futuro de la humanidad y su desarrollo se basó en el reconocimiento de derechos de propiedad dentro de la misma.  Hoy se celebran 25 años del que aún se podría considerar el paso más cercano que la humanidad ha dado hacia un sistema capitalista y “todo el mundo, sin importar lo fanáticos que sean a la hora de difamar y luchar contra el capitalismo, implícitamente lo homenajea al demandar apasionadamente sus productos” (Ludwig von Mises) siendo Internet, el producto más valioso de este sistema.

Sin duda, las palabras de Ludwig von Mises son vigentes ahora más que nunca, ya que “el progreso de la humanidad depende, por un lado, de los descubrimientos sociales y económicos que los individuos intelectualmente mejor dotados efectúen y, por otro, de la habilidad de esas mismas u otras personas para hacer que estas ideologías sean atractivas a la mayoría”. (Mises, Ludwig von.  La Acción Humana: Tratado de Economía.)

La forma de gobierno más eficiente


“Finalmente, la comunidad compuesta de varios pueblos o aldeas es la ciudad-estado. Esa ha conseguido al fin el límite de una autosuficiencia virtualmente completa, y así, habiendo comenzado a existir simplemente para proveer la vida, existe actualmente para atender a una vida buena. De aquí que toda comunidad existe por naturaleza en la misma medida en que existe naturalmente la primera de las comunidades.” Aristóteles (Política, 1253a)

La minarquía, miniarquía o gobierno mínimo es una forma de gobierno en la que la administración de las instituciones del Estado se centra en asegurar la protección de los derechos de los individuos, asegurar la ejecución de la justicia y proteger a sus ciudadanos de la coerción física que puedan ejecutar terceros (dentro y fuera de su territorio).  Es decir, un gobierno minarquista tiene el monopolio de la seguridad y la ejecución de la ley compilada en su Constitución y códigos de leyes.  Se supone, en teoría, que un gobierno miniarquista recaudaría menos impuestos pues sus costos de operación serían más reducidos.  En un gobierno limitado como este, el gobierno no tendría ningún poder, dinero y derecho de establecer servicios de salud, educación, banca, capacitación y de construcción y mantenimiento de cualquier tipo de obras que por muchos años han sido considerados de interés público (carreteras, puertos, aeropuertos, electricidad, agua, gas, entre otros).

En un sistema de gobierno miniarquista, se considera que el mejor proveedor de servicios para los miembros de un estado es el mercado actuando bajo las leyes de la oferta y la demanda; y, que cualquier falla en el mismo, se deberá corregir sin que nadie tenga el poder monopólico de alterar los resultados.  Defensores del miniarquismo usulmente defienden el concepto de “destrucción creativa” de Schumpeter y consideran a los individuos emprendedores como los verdadores agentes de cambio, resolución de conflictos y búsqueda de nuevas oportunidades.  Para los defensores de este sistema, uno de los actores más ineficientes y dañinos para resolver conflictos es el lento, burocrático y costoso gobierno paternalista que puede observarse en todos los gobiernos del siglo XX.

En teoría, este propuesta de organización política y social, ofrece los mayores beneficios para la sociedad a cambio de sacrificar en menor cantidad los intereses y derechos de los individuos.  Los impuestos a pagar en este sistema de gobierno  son mínimos y los individuos pueden decir utilizar su riqueza en lo que consideren más apropiado de acuerdo a su escala de valores.  Los individuos no se ven forzados a utilizar un único sistema de salud y educación, sino pueden elegir en dónde curarse y educarse, con quién hacerlo y cuánto invertir en este proceso.  En la práctica, esto podría funcionar sin inconvenientes siempre y cuando los individuos de esta sociedad conozcan sus derechos y obligaciones como ciudadanos, estén preparados a tomar responsabilidad por sus actos y decisiones, y actúen en absoluta libertad para agremiarse en asociaciones, empresas y corporaciones que provean servicios competitivos.  Este sistema social es conocido en la teoría como capitalismo y fue en el trabajo de Ludwig von Mises, y Ayn Rand que se explica la manera en que el mismo es consistente con la naturaleza humana y su inminente condición individualista a la hora de tomar decisiones y actuar.  Este sistema de gobierno sólo podrá sobrevivir si los individuos que la conforman viven todos bajo un sistema filosófico coherente con la vida y la felicidad.  Esto último, algo bastante difícil de lograr y un tema muy complejo de comprender.

Finalmente, los sistemas de gobierno (las ciudades-estado de las que escribió Aristóteles) existen con un único fin: la virtud y la felicidad.  Estas condiciones, la virtud y la felicidad, sólo pueden conseguirse cuando las unidades que conforman el gobierno son virtuosas y felices; y también, tienen la libertad de buscar su felicidad y educarse en la virtud.  Pareciera que es en la miniarquía que se puede establecer el único sistema de gobierno moral y consistente con la naturaleza humana.  y ustedes, ¿qué opinan?

Adendum: para conocer los principios de una filosofía para la vida a los que nos referimos en este post, los invitamos a conocer y estudiar lo escrito por algunos minarquistas prominentes como Benjamin Constant, Herbert Spencer, Leonard Read, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek, James M. Buchanan, Ayn Rand, John Hospers, Robert Nozick, George Reisman.

El precio del azúcar


Uno de los negocios más lucrativos en la industria agrícola es la producción de azúcar (Saccharum officinarum).  Anualmente, se producen en el mundo 153,5 millones de toneladas (período 2008-2009), cerca de 10 millones de toneladas más que en la temporada anterior (figura 1) y los ingresos recibidos son multimillonarios.  El consumo de azúcar para la temporada 2009-10 es de 600,000 toneladas inferior al año anterior y el líder en el consumo es Brasil; seguido de (150.000 ton), China (600.000 ton) y Tailandia (100.000 ton).

Debido a la importancia de esta industria, tal y como ocurre en otras de gran escala, la protección gubernamental de la industria nacional y la interferencia directa del gobierno en la fijación de los precios de este producto ha sido la constante.  Así, es usual leer noticias en las que el gobierno de estos países productos implementa topes en el suministro nacional o establece cupos a la importación del producto, entre otras.  Esto lo hacen con el único fin de limitar la oferta, empobrecer a los consumidores finales, favorecer a empresarios e industrias menos competitivos, otorgar privilegios a grupos especiales y, a sabiendas, distorsionar el libre funcionamiento de la ley de oferta y demanda a pesar de conocer cómo funciona el mismo.

¿Y por qué hacen esto?

Uno de los motivos se encuentra en que el mainstream de académicos y economistas desconoce en qué se fundamenta la ley de ventaja comparativa y la manera en que esta resulta siempre (cuando hay ausencia de coerción gubernamental) en un juego de ganancia positiva para ambas partes.  Además, de que muchos consideran que los precios pueden ser fijados de manera eficiente por reguladores y mentes sabias sin comprender la verdadera manera en que funciona el mercado.

La ley de ventaja comparativa puede definirse como la ventaja que disfruta un país sobre otro en la elaboración de un producto cuando éste se puede producir a menor costo y, por lo tanto, permite que se intercambie este producto a precios competitivos en el mercado internacional.

En el caso del azúcar, el mayor productor de este producto agrícola es Brasil pues sus costos de producción son bajos, la producción es inmensa y la alta demanda del producto permite que la competencia pueda ofrecer precios más bajos en base a vender un mayor volumen y tener márgenes de ganancia más estrechos por unidad.  Pero también hay otros países que ofrecen el mismo producto en el mercado internacional y ofrecen precios similares debido a su interés por competir y/o aprovechar la ausencia de barreras comerciales implementadas con los tratados regulados de comecio (conocidos vulgarmente como Tratados de Libre Comercio).

Actualmente, la disponibilidad de azúcar en Guatemala se ha visto limitada porque este producto se está vendiendo más caro en los estados al sur de México.  Los distribuidores y comercializadores del mismo, han encontrado que obtienen mayores ganancias atravesando la frontera y empujando la competencia de precios.  Mientras tanto, la disponibilidad del producto en Guatemala se verá reducida y es muy probable que, si se deja libre, el precio del mismo suba.  A grandes rasgos, la comercialización de este producto funciona así,

En última instancia, los precios son establecidos por los juicios de valor del consumidor.  Y estos juicios son el resultado de una valoración de preferencias entre un producto A y B.  Ahora, la valoración y la tasación que permiten la fijación de precios es un proceso distinto, que Ludwig von Mises explica así,

“Cada una de las partes contratantes atribuye mayor valor a lo que recibe que a lo que entrega.  El tipo de cambio, es decir, el precio, no es la resultante de una identidad valorativa; es, por el contrario, el fruto de valoraciones diferentes.

La tasación se distingue netamente de la valoración.  No depende en absoluto de la valoración subjetiva que el bien pueda merecer al interesado.  No expresa el valor de uso subjetivo que el bien tiene para el sujeto, sino el precio anticipado que el mercado le fijará.  La valoración es un juicio que expresa una diferencia de aprecio.  La tasación, en cambio, es la prefiguración de un acontecimiento esperado.  El interesado prevé qué precio pagará el mercado por cierto bien o qué suma dineraria será necesaria para adquirir determinada mercancía.”

Ludwig von Mises en la Acción Humana, capítulo XVI

Así, actualmente los distribuidores de este producto han tasado el precio del producto en México distinto al precio que tasaron en Guatemala.  Estos consideraron que es más rentable para ellos ir a México a competir con los precios altos actuales debido a una escasez del producto que inició debido a la intervención del gobierno al intentar contrarrestar un descenso en la cosecha de azúcar de ese país durante el ciclo 2008-2009.  La cosecha fue afectada debido a una sequía que se extendió y dejó una producción por debajo de los 5,5 millones de toneladas que se habían proyectado.

El precio que pagaríamos por Belice


¨Son los juicios de valor del consumidor, en última instancia, lo que determina los precios.  Éstos son el resultado de la valoración que prefiere a o b. Son fenómenos sociales en cuanto producidos por el mutuo efecto que provocan las respectivas valoraciones de todos los que operan en el mercado.  Cada uno de nosotros, comprando o dejando de comprar y vendiendo o dejando de vender, contribuye personalmente a la formación de los precios del mercado”.  Ludwig von Mises en la obra Acción Humana.  Tratado de Economía.

Los gobiernos de Guatemala y Belice deberán realizar consultas populares para decidir el destino de un territorio que ha reclamado su independencia desde que el 21 de septiembre de 1981 el gobierno del Reino Unido se la otorgase.  El gobierno de Guatemala, que reclama la soberanía sobre ese territorio, rechazado la independencia de este territorio y ha puesto una denuncia en la Corte Internacional de Justicia en base a pruebas que ya demostraron la legalidad de su reclamo territorial.

En el año 1991 el gobierno de Guatemala reconoció la soberanía del gobierno beliceño y desde entonces se inició un proceso que busca establecer la delimitación de fronteras que beneficien a ambos gobiernos (el territorio actual en litigio es de 12,700 km²).  Actualmente, el caso se encuentra en la Corte Internacional de Justicia (CIJ, por sus siglas) y será necesario realizar consultas populares en ambos países para determinar el rumbo a seguir.

Esta consulta popular deberá decidir no sobre si Belice es de Guatemala o no; sino solamente autorizará que el acuerdo realizado por Guatemala y Belice sea llevado a la Corte Internacional de Justicia en la Haya.  Ahí, la Corte tomará una decisión en base a un arbitraje fundamentado en el derecho y su decisión será definitiva.  Ambos gobiernos se comprometerán a acatar la decisión de la Cámara de Arbitraje de la CIJ.

Sin duda, esta resolución permitirá alcanzar un acuerdo definitivo a un litigio de más de 100 años de duración.  La pregunta que nos hacemos ahora es si este sistema será el más objetivo y si realmente responderá a los intereses de los ciudadanos de ambos países.

El Derecho Internacional se fundamenta en una colección de razones jurídicas que pretenden regular las relaciones entre Estados de una manera justa, ética, igualitaria, legal y de buena fe.  Sus resultados suelen ser, en la mayoría de los casos, de acuerdo al derecho (léase, de acuerdo a los enunciados normativos del orden jurídico vigente).  Sin embargo, muchas de sus decisiones no responden a lo más justo, ético e igualitario y no responde a un decisión en la que ambos países ganarán.  Por definición, en el derecho solamente una de las partes involucradas obtendrá un mayor beneficio que la otra.  En el caso de Belice, uno de estos países, y sus habitantes, saldrá perdedor cuando la CIJ decida el curso a seguir en base al Derecho Internacional.

Entonces, ¿cuál podría ser un  mecanismo más eficiente y de ganancia positiva para decidir este caso?

Quizás uno de los mecanismos más eficientes y justos sería intentar hacer una valoración de lo que realmente vale Belice para los ciudadanos de ambos países.  Esto permitiría conseguir determinar el precio de Belice y, a la vez la autodeterminación de los ciudadanos de ambos países de la misma manera en que determinariamos el precio de un bien de intercambio.  Utilizar un sistema como este nos permitiría conocer cuáles son los juicios de valor que guatemaltecos y beliceños tienen por ese territorio.

Así, estas personas deberían entender que el territorio de Belice posee 22,966 km² de áreas explotables que actualmente sostienen una economía con un PIB de US$ 2.046 millones (2005).  La pregunta, de hacerse una consulta popular, debería hacerse así:

Se debería preguntar cuánto estarían dispuestos a pagar por la soberanía del territorio beliceño y luego dividir la cantidad de dinero recaudado por la población de cada país para obtener un precio que se acerque lo más posible a un precio de mercado.

Supongamos este ejemplo:

Se realiza una consulta popular en ambos países y los votantes deciden pagar X cantidad de dinero de sus bolsillos para ponerle un precio a lo que consideran preferir (el juicio de valor será entre el dinero que tienen en el bolsillo y el valor subjetivo que para ellos tiene el territorio en litigio).

Luego, se cuenta el dinero ofrecido por los ciudadanos guatemaltecos y los resultados demuestran que en Guatemala pagaron US$100 millones mientras que en Belice se pagaron un total de US$25 millones en Belice.  Estas cantidades se deberían dividir entre el dinero recibido y el número de votantes.

Así, en Guatemala se encontraban inscritos 8 millones de votantes y en Belice estaban inscritos 250,000 votantes.

Guatemala – US$100 millones / 8 millones de votantes inscritos = US$ 12.5 dólares por persona.

Belice – US$25 millones / 250,000 votantes inscritos = US$100.00 dólares por persona.

Hacer una consulta de esta manera, aseguraría que la valoración de Belice sea entregada a quienes están dispuestos a pagar más por ella (en el caso de este ejemplo, a los 250,000 beliceños que pagaron US$100.00 en promedio a cambio de establecer un gobierno propio e independiente de Guatemala).

En esta decisión, saldría beneficiado aquel país que valore más la propiedad del territorio y cumpliría con mayor eficiencia en el establecimiento de lo que se considera justo, ético e igualitario.  Cada una de las partes involucradas atribuiría mayor valor a lo que recibe a cambio por ese país.  En este caso, el tipo de intercambio, el precio, es el resultado del fruto de la valoración que los ciudadanos de un país están dispuestos a pagar por el control soberano del mismo.

Las relaciones internacionales, de la misma manera que el intercambio en el comercio internacional, se genera mediante la reiteración de actos de intercambio individuales que parten de individuos.  Un gobierno no existiría sin ciudadanos que lo conformen, un país no sería soberano si no contara con el reconocimiento de individuos en su territorio, y el reconocimiento de individuos en países extranjeros.  Al igual que en el comercio exterior, es un fatal error considerar que todo aquello pertinente bajo un calificativo de “internacional”, “exterior”, “global” o “mundial” ha dejado de ser la suma reiterativa de la participación de individuos.  Y, por lo tanto, pretender solucionar un conflicto territorial sin la participación de los ciudadanos que en él habitan es el resultado de la fatal arrogancia de burócratas internacionales y políticos de nuestros países.

Ludwig von Mises escribió un capítulo completo en su Tratado de Economía para comentar la manera en que se forman los precios de todas las cosas que existen en este planeta, e incluso, de las que aún no existen (Capítulo XVI de la obra Acción Humana. Tratado de Economía.).  Su postura busca explicar a los seres humanos que son juicios de valor subjetivos los que dan el valor de intercambio a los bienes y no la imposición de ningún ente o grupo de personas y políticos.  Es importante comprender que, como Mises dijo, “la concatenación del mercado es el resultado de las actividades de empresarios, promotores, especuladores y negociantes en futuros y arbritraje” y que lo mismo podría decirse de las decisiones que deberían tomarse en las relaciones internacionales.

Si acaso se pretende conseguir algún día vivir en un mundo pacífico, es necesario reconocer que la única solución para alcanzar la paz debe partir del reconocimiento soberano de las decisiones que cada individuo tienen sobre el país en el que viven y pagan sus impuestos.