Sobre la libertad de expresión


ARTICULO 35 de la Constitución Política de la República de Guatemala.- Libertad de emisión del pensamiento. Es libre la emisión del pensamiento por cualesquiera medios de difusión, sin censura ni licencia previa. Este derecho constitucional no podrá ser restringido por ley o disposición gubernamental alguna. Quien en uso de esta libertad faltare al respeto a la vida privada o a la moral, será responsable conforme a la ley. Quienes se creyeren ofendidos tienen derechos a la publicación de sus defensas, aclaraciones y rectificaciones.

No constituyen delito o falta las publicaciones que contengan denuncias, críticas o imputaciones contra funcionarios o empleados públicos por actos efectuados en el ejercicio de sus cargos.

Los funcionarios y empleados públicos podrán exigir que un tribunal de honor, integrado en la forma que determine la ley, declare que la publicación que los afecta se basa en hechos inexactos o que los cargos que se les hacen son infundados. El fallo que reivindique al ofendido, deberá publicarse en el mismo medio de comunicación social donde apareció la imputación. (…)

Entendiendo ahora cuál es el derecho a la Libertad de emisión de pensamiento que nuestra Constitución otorga en el artículo 35 analicemos sus usos prácticos e importancia.

Es gracias a la libertad de expresión que los hombres podemos entablar conversaciones series e informadas, discutir y responder dudas filosóficas, cuestionar a quienes ostentan el poder coercitivo de la fuerza, reclamar justicia y respuestas claras, gritar a todo pulmón que somos libres y que por lo tanto, tenemos el derecho de buscar nuestra felicidad sin que nadie nos lo impida.

Pero este tesoro precioso de los seres humanos es a la vez codiciado y odiado por hombres que en busca del poder absoluto son capaces de violar y destruir la misma fundación de la sociedad.

No es posible que asesinos, cómplices y corruptos en el gobierno de Guatemala sean capaces de robarnos el derecho de expresar nuestra opinión como ciudadanos. La libertad de expresión es tan valiosa que muchos somos los hombres que estamos dispuestos a morir defendiéndola y estoy seguro que la historia nos recordará.

¿Qué es la Libertad de emisión del pensamiento?


La Constitución Política de la República de Guatemala (Reformada por Acuerdo legislativo No. 18-93 del 17 de Noviembre de 1993) garantiza la protección de todas las personas y establece la organización del Estado para protegerlo (Artículo 1).  También, la Constitución establece que es el deber del Estado garantizar la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de todas las personas. (Artículo 2)

De esta manera, en el artículo 35 de la Constitución, se garantiza la libertad de emisión de pensamiento y es un derecho constitucional de todos los  guatemaltecos reclamar ante la Corte de Constitucionalidad el respeto de la misma y lo es también exigir a los Magistrados de la Corte cumplir el juramento que hicieron de defender la Constitución Política de la República de Guatemala.

A continuación, el artículo 35 de la Constitución explica cuál es el derecho de Libertad de emisión del pensamiento,

Artículo 35.- Libertad de emisión del pensamiento.

Es libre la emisión del pensamiento por cualesquiera medios de difusión, sin censura ni licencia previa. Este derecho constitucional no podrá ser restringido por ley o disposición gubernamental alguna. Quien en uso de esta libertad faltare al respeto a la vida privada o a la moral, será responsable conforme a la ley. Quienes se creyeren ofendidos tienen derechos a la publicación de sus defensas, aclaraciones y rectificaciones.

No constituyen delito o falta las publicaciones que contengan denuncias, críticas o imputaciones contra funcionarios o empleados públicos por actos efectuados en el ejercicio de sus cargos.

Los funcionarios y empleados públicos podrán exigir que un tribunal de honor, integrado en la forma que determine la ley, declare que la publicación que los afecta se basa en hechos inexactos o que los cargos que se les hacen son infundados. El fallo que reivindique al ofendido, deberá publicarse en el mismo medio de comunicación social donde apareció la imputación.

La actividad de los medios de comunicación social es de interés público y éstos en ningún caso podrán ser expropiados. Por faltas o delitos en la emisión del pensamiento no podrán ser clausurados, embargados, intervenidos, confiscados o decomisados, ni interrumpidos en su funcionamiento las empresas, los talleres, equipo, maquinaria y enseres de los medios de comunicación social.

Es libre el acceso a las fuentes de información y ninguna autoridad podrá limitar ese derecho.

La autorización, limitación o cancelación de las concesiones otorgadas por el Estado a las personas, no pueden utilizarse como elementos de presión o coacción, para limitar el ejercicio de la libre emisión del pensamiento.

Un jurado conocerá privativamente de los delitos o faltas a que se refiere este artículo.

Todo lo relativo a este derecho constitucional se regula en la Ley Constitucional de Emisión del Pensamiento.

Los propietarios de los medios de comunicación social, deberán proporcionar cobertura socioeconómica a sus reporteros, a través de la contratación de seguros de vida.