Millonarios a crédito


En la primera parte del anuncio sale una chica que va de tienda en tienda comprando ropa y zapatos, luego la vemos haciéndose un facial y una manicura, feliz de la vida, sin penas ni preocupaciones. Luego nos informan que el programa se llama “Niñas consentidas”, que es un nuevo reality show en el que veremos esos casos de chicas que gastan más de lo que tienen y viven con las tarjetas de crédito al tope, que no trabajan y son un desastre y cómo las ayudan a encaminar su vida. Al final vemos una escena más de la chica comprando, pero la detiene una señora que le pregunta cuánto dinero tiene en el banco, cuando la chica le responde que ni cinco dólares, la señora la cuestiona sobre cómo piensa pagar lo que está comprando, y el anuncio termina con la cara de horror y sorpresa de la chica ente tal pregunta. Creo que cuando vi el anuncio por primera vez pensé que ya se están quedando sin temas para eso de los reality shows y me molestó un poco el cliché de las niñas tontas, compradoras compulsivas, porque hay que ver cómo eso de gastar a crédito se le da tan bien a algunos señores.

Anoche Gabriel Calzada estaba hablando sobre la crisis de España y cuando nos explicaba algunas de las medidas que ha tomado el gobierno para solventarla, usó el siguiente ejemplo: hay una familia que se encuentra en una buena posición económica, tiene acceso a créditos y dada esta situación de bonanza sus miembros deciden que ya no van a cenar en su casa, sino que sólo van a ir a restaurantes caros, van a ir a Disney cada tres meses, van a viajar sólo en primera clase, van a tener dos carros por persona en casa, en fin, se van a dar la gran vida. Un día se dan cuenta de que tienen que empezar a pagar el crédito, así que deciden empezar una política de austeridad. Cuando van a cenar ya no piden café con el postre y cuando van a Disney ya no se comen un helado diario, sino uno cada dos días. No deciden ser más productivos para pagar la deuda, piensan que con estos pequeños reajustes lograrán salir adelante. ¿Qué le diría a esta familia Gail Vaz-Oxlade (la experta en finanzas que aconsejará a las niñas consentidas? Probablemente que “Cuando usás efectivo, tu cerebro registra la compra, pero también el dolor de despedirse del dinero. Cuando usás plástico, solo obtenés la emoción de la compra pero no el dolor de despedirse del efectivo, porque la cuenta viene mucho después“. Lo triste de las crisis económicas en los países es que no se dan por las decisiones de una chica que no supo usar bien su tarjeta de crédito, sino por las decisiones de políticos que piden préstamos por cantidades tan grandes de dinero que no podemos imaginarlas con certeza, que después creen que podrán solucionar el problema incrementando la carga tributaria de los ciudadanos y que, además, limitan la capacidad productiva de las personas; sin mencionar la corrupción que se da en esas esferas.

Si, como rico Mac Pato, tuviéramos una bóbeda llena de monedas de oro, sabríamos cuánto podemos gastar sin endeudarnos. Supongo que como el oro pesa mucho, es más fácil llevar una ligera tarjeta de crédito en el bolsillo. La consigna en ese caso sería no gastar más de lo que puedas pagar a fin de mes para mantener la tarjeta a cero. No digo que las culpables de las deudas sean las tiendas o las tarjetas, sino aquellos que nos excedemos y compramos más de lo que podremos pagar de una vez. El crédito es una herramienta útil, pero es importante saber que no te están regalando las cosas, que lo que uno compra lo tiene que pagar, y que para pagar hay que producir ese dinero. El gobierno no produce dinero, más bien “administra” el dinero que le damos los trabajadores, ¿cuándo seremos conscientes de que las decisiones en políticas económicas son una cuestión ética, que tiene que ver con la vida de cada uno de nosotros?

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El patriota latinoamericano en el 2011


Agenda electoral latinoamericana 2011. Tendencias

En América Latina se conmemora anualmente la independencia de siete países durante el mes de septiembre.  En este año, Guatemala no sólo conmemorará su independencia sino también elegirá un nuevo gobierno.  Junto con Guatemala, otros 4 países latinoamericanos estarán en elecciones presidenciales (Haití, Perú, Argentina y Nicaragua).

Celebraciones en honor a estas fiestas se realizan en las ciudades y pueblos.  Cientos de panfletos patriotas, banderas, escudos y eventos ensalzan las avenidas.  Por algunas semanas son las fiestas de independencia la máxima celebración de los pueblos latinoamericanos.  Sin embargo, la inconformidad con la creciente corrupción, la constante violación de los derechos individuales por parte del gobierno, el aumento de las tasas de actos delictivos y los cambios en las tasas impositivas preocupan a cientos de ciudadanos.  Las calles y plazas son tomadas por ciudadanos libres que han decidido denunciar los crímenes cometidos por aquellos legisladores que olvidaron el valor de la libertad, la honradez, la unión y la rectitud.

¿Qué ha fallado?  ¿Cómo es posible celebrar la independencia y gloria del surgimiento de una patria libre, soberana e independiente si con el paso de décadas de impunidad, corrupción y expoliación ante la ley se han viciado los ideales de los próceres de la Independencia?

Henry David Thoreau (1817-1862), el famoso escritor anarquista del Tratado “La desobediencia civil”, comenta que la razón por la cual decidió quitar su apoyo al Estado (mientras nosotros celebramos su constitución como un país independiente por un año más)  se debe a que el Estado lo violentó al no armarse de honradez o inteligencia.  El Estado recurrió al a fuerza física para coartar su libertad[1].

Y sí, es una contradicción de principios celebrar la independencia de nuestros países mientras el paso de los años nos ha sumido en el letargo de un Estado que nos violenta y deshonra.  No podemos continuar viviendo como ciudadanos indolentes mientras el Estado se convierte en el nido de ladrones y asesinos.  Si es que acaso deseamos celebrar la independencia de nuestros países debemos ser coherentes con los principios que llevaron a la victoria a los próceres de la Independencia.  El no hacerlo nos hace partícipes de los crímenes cometidos en el gobierno.

Así, los verdaderos patriotas son aquellos que demuestran su inconformidad de manera pacífica, denunciando los crímenes maquinados en el Estado por legisladores y burócratas corruptos.  Aquellos ciudadanos libres que manifiestan su descontento, como lo hizo el movimiento estudiantil de la U. Andrés Bello[2] durante la reciente reforma constitucional impulsada por Hugo Chávez, son los únicos que aún viven como hombres libres y dicen: ¡Basta ya!



[1]
“El Estado nunca se enfrenta voluntariamente con la conciencia intelectual o moral de un hombre sino con su cuerpo, con sus sentidos.  No se arma de honradez o de inteligencia sino que recurre a la simple fuerza física.  Yo no he nacido para ser violentado.  Seguiré mi propio camino.  Veremos quién es el más fuerte.” Thoreau, Henry D.  (1987).  Desobediencia civil y otros escritos.  (P.48).  Madrid: E. Tecnos.

[2] Este movimiento estudiantil lideró la lucha en contra de las reformas constitucionales que promovía el presidente venezolano Hugo Chávez en diciembre de 2007.  El líder del movimiento, Yon Goicoechea, fue galardonado con el premio Milton Friedman por la Libertad 2008.

Regresa ‘Baby Doc’ Duvalier a Haití


El día de hoy se confirmó el regreso del dictador haitiano Jean-Claude Duvalier, conocido como “Baby Doc” Duvalier, al país caribeño.  Esta terrible noticia para el pueblo haitiano llega un año después de que un terrible terremoto sumiese al país en el caos.  Duvalier fue un sangriento dictador durante casi 15 años hasta que su destitución con un golpe de estado en 1986.

Esta noticia pareciera que ya fue escrita y podríamos suponer que el escritor cubano Alejo Carpentier se adelanto en la historia al escribir la novela “El reino de este mundo” comentando los efectos de la primera dictadura en Haití por el rey negro Henri Christophe.

Los invito a leer esta reseña sobre la obra del autor y espero que esto nos invite a la reflexión para no repetir uno de los eventos históricos más nefastos de la historia de la humanidad,

Análisis crítico de la novela “El reino de este mundo” por Alejo Carpentier

‘El reino de este mundo’ por Alejo Carpentier


Alejo Carpentier nació el 26 de diciembre de 1904 en la ciudad de La Habana, Cuba en donde vivió hasta los 12 años. Con tan sólo 12 años de edad, el joven Carpentier se trasladó a la ciudad de Las Luces en la cual estudiaría el liceo y desarrollaría una intensa vocación por la música. Fue también en esta ciudad que motivado por su padre cursó estudios de arquitectura, los cuales nunca finalizó, y trabajando como periodista empezó su vida política al lado de los grupos políticos izquierdistas tan de moda en la época.

Siendo izquierdista fue encarcelado y luego de ser puesto en libertad decidió irse al exilio y regresar a su tierra natal en el año de 1939. Estando en Cuba Carpentier realizó varios viajes y fue en una de sus visitas a Haití que tuvo la oportunidad de conocer y ser un espectador de primera fila del sincretismo cultural y religioso creado por los negros africanos, que habían sido traídos en la colonia como mano de obra en las grandes plantaciones, y la cultura europea de los franceses y sus títulos nobiliarios y religión católica.

En 1949 Alejo Carpentier escribe una de sus más importantes novelas. Esa novela lleva por nombre “El reino de este mundo” y a él le es concedido un alto lugar como literato mundial, pues fue y es uno de los pocos escritos histórico-literarios que comentan y ejemplifican el proceso de independencia haitiano. Además, Carpentier es reconocido como uno de los fundadores del llamado realismo mítico en el cual la literatura juega y entrelaza la realidad y los sueños, la imaginación y el raciocinio, la vida y la muerte, que al lado del barroquismo crean un tapiz suntuoso, mágico y alegórico del Haití de principios del siglo XIX. Es con este libro que Carpentier se unifica a un movimiento en busca de las tradiciones y orígenes de la historia haitiana, en una búsqueda de una consciencia americana propia, autónoma e independiente de un Nuevo Mundo.

Alejo Carpentier en su novela relata la historia haitiana y trata de cimentarla en fechas y eventos históricos reconocidos luego de que en el año de 1943 viajara al que antaño fue el reino de Henri Christophe; de esta manera menciona el envenenamiento de las aguas realizado por Mackandal en 1757 y su ejecución en 1758, el levantamiento de Bouckman en 1791, la huída de los plantadores franceses a la ciudad de Santiago de Cuba, entre los cuales se encontraba Lenormand De Mezy, el intento de Napoleón Bonaparte por recuperar el control de la colonia haitiana entre 1801-04, el envió de Paulina Bonaparte como representante real en 1801-02, el reinado de Henri Christophe entre 1807-1820, y finalmente la llegada de los agrimensores que realizaron un Código rural enviados por Jean-Pierre Boyer en 1826. Además, de identificar a personajes de la historia haitiana como el latifundista de la región Limbé al norte de Haití, Lenormand de Mezy.

El reino de este mundo es una obra basada en el realismo mágico, en una mezcla de la historia independentista y revolucionaria haitiana, junto al sincretismo religioso, al voduismo, a los sacrificios de animales, al calor y sudor de los esclavos negros en las plantaciones, una trama en la que la ironía del poder repite un ciclo vicioso en el cual todo final es un origen y la relación amo-sometido responde al ideal nietzscheano de la vida. Su credibilidad acontece en las referencias ya documentadas sobre la historia de Haití, pero la inclusión del barroquismo en su literatura, el uso de la naturaleza y su entorno nos proveen de un ambiente místico que transporta al lector a lo más profundo de las playas caribeñas y nos imaginamos incluso el palacio del cielo en que Henri Christophe dejó su cuerpo en los muros, como una perpetuación del primer rey negro del Nuevo Mundo.

La trama de El reino de este mundo inicia con una breve reseña sobre la burocracia francesa presente en la isla de Haití, que es parte de la corona de Francia y se menciona por primera vez a Ti Noel, un esclavo negro, que pertenece al latifundista Monsieur Lenormand de Mezy. Es aquí cuando por primera vez percibimos la presencia de la imagen que habrá de mantenerse a lo largo de toda la obra. Una imagen en la que se ilustra a los pueblos negros africanos viviendo como “un negro rodeado de abanicos de plumas y sentado sobre un trono adornado de figuras de monos y de lagartos.  Para luego hacer una comparación entre este rey negro rodeado de abanicos y plumas con el rey europeo al que tilda de cobarde, incompetente, sumiso y débil de carácter y fuerza; minimizándolo al lado del rey-guerrero negro.

Luego de fijar su mirada en un cuadro en el que se ilustraba a un rey negro recibiendo a visitantes blancos, Ti Noel se recuerda de un personaje tanto histórico como parte íntegra de la cultura vodú haitiana. Este personaje se llamaba Mackandal.

Mackandal era un negro que trabajaba en la plantación de Lenormand de Mezy y que debido a un accidente con el trapiche quedó manco y fue empleado en labores más sencillas debido a sus nuevas limitantes. Mackandal era un hombre excepcional, tenía el poder de llevar a todo el que escuchara sus relatos por viajes fantásticos de un mundo allende los mares en África; un mundo en que las ciudades de Guinea eran ricamente ilustradas y los negros soñaban con su libertad lejos del yugo blanco.

Un nuevo personaje sale a escena. Se trata de un negra practicante del vodú, su nombre es Mamán Loi, y es ella quien provee a Mackandal en las páginas siguientes de enormes poderes licantropitos que lo conectan a un mundo hombre-animal, hombre-naturaleza y cuerpo-espíritu.

Curiosamente y luego del envenenamiento de un perro con uno de los hongos que Mackandal le había dado a comer, el negro Mackandal desaparece luego de que Lenormand de Mezy lo mandase a llamar para pedir explicaciones. De Mezy resuelve que no habría de buscar al manco, pues no representaba peligro alguno. Tiempo después y luego de la enorme desesperanza que le envolvía; Ti Noel recibió un mensaje. Y este mensaje se desarrolla entorno a un evento por de más importantísimo y que representa el renacimiento a la vida y la esperanza luego de vivir en un valle de sombras, truenos y centellas: “Un día, cuando los ríos hubieron vuelto a su cauce, Ti Noel se encontró con la vieja de la montaña en las inmediaciones de las cuadras. Le traía un recado de Mackandal.”

Mackandal lo esperaba en una lúgubre cueva, llena de pociones y cosas extrañas. Fue aquí que divisó a su amigo y se percató de que nunca había desaparecido. Sólo estuvo ausente y a la vez presente del reino de este mundo.

Durante su ausencia es que Mackandal realizó alianzas para un levantamiento que habría de acabar con el yugo blanco y fue así que las haciendas de la llanura habían pactado con Mackandal y su resurrección.

El primer acontecimiento de la novela empieza. El veneno que había empezado por acabar con los estómagos de las vacas, bueyes, novillos, caballos y ovejas había esparcido su alcance a los blancos. Grandes hogueras que al inicio sólo calcinaban los cuerpos enfermos de animales habrían ahora de recibir los cuerpos de blancos que uno a uno caían ante la enfermedad. El pánico cundía. Mackandal fue descubierto y mítines de exploración fueron enviados a toda la comarca. En el ínterin el negro se movilizaba como licántropo en forma de iguana, mariposa, perro, alcatraz, etc. de hacienda en hacienda como vigía de que sus fieles siguieran lo planeado y su ápice había iniciado. Cuatro años después Mackandal era ahora ilimitadamente sobrenatural.

El gran velo. Capítulo que inicia con una metáfora interesante y de fácil detección; expresa como el inicio de una nueva época, poco antes de la salida del sol y a la vez poco después de una noche que termina, de un cierra de las tinieblas, los negros son llevados en oleada a la Plaza Mayor. El negro ha caído. Mackandal sería muerto calcinado.

“Un lunes de enero, poco antes del alba, las dotaciones de la Llanura del Norte comenzaron a entrar en la Ciudad del Cabo… De pronto, todos los abanicos se cerraron a un tiempo… Mackandal avanzaba hacia el centro de la plaza

¿Acaso el negro ha muerto? ¿Acaso este es el fin de la resistencia? ¿Acaso es este el fin de la revolución negra? De hecho lo es. El mundo blanco acabó con el protagonista de sus pesadillas y temores. Mackandal es ahora parte del fuego y morirá hecho polvo, parte de la tierra que en algún momento alimentó los hongos con los que mataba a los blancos. Mackandal ha muerto en el reino de este mundo, Mackandal ya no es.

Pero el mundo negro es ahora cuando descubre su ascensión. Mackandal se ha liberado del cuerpo. Ha trascendido a un nivel superior. Él es parte íntegra de un mundo extra sensorial y extra terrenal. Su espíritu se encuentra en cada negro que presenció su muerte en las brasas.

La fortuna y peculio son parte de la colonia francesa. El excedente de las plantaciones se nota en las calles de la Ciudad del Cabo. Las casas eran grandes y el barroquismo está presente con sus excesos en ornadas y pernios trebolados. Los oficios se han desarrollado e incluso un teatro y ópera había sido inaugurado en la calle Vandreuil.

Monsieur Lenormand de Mezy había regresado, ahora de la mano de una bella dama, en realidad una actriz fracasada en Europa, que a lo largo habrá de demostrar su frustración artística violentando e insultando a sus esclavos negros. 20 años habían pasado ya y Ti Noel era padre de una jauría de hijos que una cocinera había parido 12 veces. La hacienda florecía pero su amo había cambiado. La borrachez lo había tomado por completo y pasaba días castigando corpóreamente a los negros.

A continuación una larga e importantísima cita se presenta. Es una cita que demuestra la primera noticia del grito de ¡vive la Revolution! Que llegaba a la isla. Pero en qué contexto ocurre. De nuevo en medio de las lluvias torrenciales que demuestran los temores de una tierra que retumba, una tierra que se preocupa por el porvenir de los negros. Era una reunión de sombras, sombras silentes que murmuraban en lo profundo de la barranca. Era una ronca y sombría barranca que habría de ensordecer poco a poco con su grito de rebelión. Los unos por un lado apoyados por un Dios tirano amante del dolor y sufrimiento del látigo blanco, por el otro dioses de la naturaleza sedientos de venganza negra, venganza contra el Dios tirano de los blancos.

“Los truenos parecían romperse en aludes sobre los riscosos perfiles del Morne Rouge, rodando largamente al fondo de las barrancas, cuando los delegados de las dotaciones de la Llanura del Norte llegaron a las espesuras de Bois Caimán, enlodados hasta la cintura, temblando bajo sus camisas mojadas… una voz potente se alzó en medio del congresos de sombras… Era Bouckman el jamaiquino quien hablaba de esa manera… algo había ocurrido en Francia, y que unos señores muy influyentes habían declarado que debía darse libertad a los negros, pero que los ricos propietarios del Cabo, que eran todos unos hideputas monárquicos, se negaban a obedeces… el Dios de los blancos ordena el crimen. Nuestros dioses nos piden venganza… ya en mayo, la Asamblea Constituyente… había acordado que se concediera derechos políticos a los negros, hijos de manumisos.”

Ocho días habría de esperarse. La sublevación iniciaría y sólo juzgaría por el color quien viviría y quien no. Cuando Monsieur Lenormand de Mezy se encontraba tras los ajuares de una negra en la bodega de tabaco la sublevación inició. La cobardía tomó sus pantalones y permaneció escondido mientras las cabezas de los blancos empezaban a rodar y el cuerpo de su esposa era violada sin más ni menos que por Ti Noel.

Luego de dos días de Mezy sale a la luz, la sublevación había terminado, su esposa había sido violada y luego muerta, y todos menos 12 de sus esclavos habían sido asesinados. Pero el blanco salió perdiendo, la moral de sus señoritas había sido destruida. Sus cuerpos fueron penetrados y desgarrados por el orgullo negro. Haití ya no era colonia francesa. Nunca más lo sería como en su ápice lo fue. ¿A qué se debió que esto se saliera de las manos?

“La anarquía se entronizaba en el mundo. La colonia iba a la ruina. Los negros habían violado a casi todas las señoritas distinguidas de la Llanura. Después de haber destrozado tantos encajes, de haberse refocilado entre tantas sábanas de hilo… ya no había modo de contenerlos. Monsieur Blanchelande (el Gobernador) estaba por el exterminio total y absoluto de los esclavos, así como de los negros y mulatos libres… los negros tenían, pues, una religión secreta que los alentaba y solidarizaba en sus rebeldías. A lo mejor, durante años y años, habían observado las prácticas de esa religión en sus mismas narices, hablándose con los tambores de las calendas, sin que él lo sospechara.”

Los franceses se retiran de la isla. Su dirección es el puerto de Santiago de Cuba, sus motivos: la pérdida de la esperanza, el honor y el orgullo. Su consuelo: el licor, la comida y el poco dinero que les quedaba. Pero la revanche está en pie y los franceses envían mastines que habrán de desgarrar las carnes de los negros como ellos desgarraron a sus bellas mujeres.

Ahora Bonaparte entra en escena. Su enviada es Paulina Bonaparte que habrá de encabezar el ejército que recuperará el control de la isla. Ella, débil de carácter ejemplifica el exceso y la lascivia. Busca el cumplimiento de su sueño infantil de princesa y está lista para sucumbir ante la sensualidad de jóvenes oficiales al descubrir su cuerpo y tentarlos con lo infinitamente imposible que será para ellos tocar uno de sus cabellos. Es Paulina Bonaparte el nexus entre la feminidad que en la época colonial ejemplifica en su totalidad la inmoralidad de una colonia inundado por mores sociales que reprimen “sus instintos”.

Ti Noel ahora libre decide regresar a la isla y a lo largo de la isla capta como las raíces negras habían vuelto a sus caminos con sacrificios animales y el sonido africano. Al llegar a sus tierras divisa un enorme palacio y una enorme iglesia que se erguían en medio de los pastizales. Pero ¡oh asombro! Toda la gente que miraba era negra: sacerdotes, señoras, ministros y reclusos. Había llegado a Sans-Souci, la residencia de un rey negro, el primero de América. Henri Christophe, aquel que había sido un cocinero y dueño de La Corona en la ciudad, era ahora la cabeza de una enorme ciudad y un soberbio palacio en construcción.

Nomás llegado Ti Noel es tomado por esclavo y por 12 largos años se somete al yugo de sus amos negros quienes latiguean a su misma sangre exigiéndoles trabajo. El rey negro era un tirano con sed de poder y gloria.

Luego de años de sufrimiento, el pueblo estaba agotado y clamaba por la cabeza de su rey. Un día al asomarse por la ventana se percata de un gran ambiente de algarabía y tambores sonaban al son de las manos. ¿Pero por qué sonaban tambores? La sublevación había iniciado, el monarca corre como loco en busca de su ejército y sirvientes.

“Pero, en ese momento, la noche se llenó de tambores. Llamándose unos a otros, respondiéndose de montaña a montaña, subiendo de las playas, saliendo de las cavernas, corriendo debajo de los árboles, descendiendo por las quebradas y cauces.”

El rey olvidó que la sangre de los toros que habría de sacrificar por doce años le protegería de un ataque de los blancos, sin saber que serían los negros, su raza, los culpables de su caída y del balazo que atravesaría su cuerpo. Disparo dado por el mismo hacia la sien. Sus trajes reales se teñían de sangre, su reinado había caído, su muerte era el fin del rey negro del Nuevo Mundo.

Cinco de sus esclavos cargaron su cuerpo a tuto y lo llevaron a la Ciudadela de La Ferrière, donde habría de ser parte de la fortaleza. Su cuerpo desaparecería en la argamasa, luego de que un dedo, su dedo meñique se iría a Roma en el escote de la reina María Luisa. Mientras que su sueño sería su pesadilla, el nunca sería polvo, su cuerpo quedaría atrapado por la eternidad en el hormigón que el mismo mando a construir. Ese sería su purgatorio por el resto de los días.

Ti Noel había tomado partido en la destrucción de la Ciudadela. Su casa estaba adornada por tesoros robados del castillo de Henri Christophe. Una cosaca adornaba de vez en vez su cuerpo y su mente se transportaba a “Angola”, su reino propio. ¿Acaso Ti Noel había enloquecido? ¿Acaso había descubierto realmente la libertad? ¿Era el su propio rey?

“Ti Noel había caído en posesión del rey de Angola, pronunciando un largo discurso lleno de adivinanzas y de promesas. Luego, habían nacido rebaños sobre sus tierras. Porque aquellas nuevas reses que triscaban entre sus ruinas eran, indudablemente, presentes de sus súbditos… Ti Noel dictaba órdenes al viento. Pero eran edictos de un gobierno apacible, puesto que ninguna tiranía de blancos ni de negros parecía amenazar su libertad.”

La llegada de los agrimensores afrancesados acabó con el sueño de Ti Noel. Estos agrimensores son ni más ni menos que el Código Rural que Jean-Pierre Boyer realizó en 1826. Su mundo era invadido de nuevo. ¿Ahora a donde lo llevaría el viento?

Su camino procedió a seguir los pasos de Mackandal, su amigo eterno, el espíritu que después de su “muerte” moraba a su alrededor. Fue gracias a Mackandal que Ti Noel era ahora ave, luego un garañon, luego una avispa, ahora una hormiga que habías sido sometida a otra clase de trabajo, ¡al trabajo en serie! ¡Bienvenido a la Revolución Industrial! Él era ahora parte de “un engranaje igual de corrupto” o al menos eso es lo que trata de describir Carpentier.

“Transformado en hormiga por mala idea suya, fue obligado a llevar cargas enormes, en interminables caminos, bajo la vigilancia de unos cabezotas que demasiado le recordaban los mayorales de Lenormand de Mezy, los guardias de Christophe, los mulatos de ahora.”

Ahora era ganso y descubrió que había luchado su vida entera por cambiar el rumbo del mundo, cuando todo menos el mundo estaba dispuesto a cambiar. La relatividad de la vida, la subjetividad de la posición desde la que se juzga. Lo bueno y lo malo, arriba o abajo, amo y sometido, blanco y negro. El reino de este mundo era un mundo en el que:

“El hombre nunca sabe para quién padece y espera. Padece y espera y trabaja para gentes que nunca conocerá, y que a su vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre

ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada.”

Se vive pensando en la libertad, se muere pensando en la libertad. Haití era libre y a la vez oprimido. Haití fue el primer país en independizarse de América Latina, pero qué es Haití ahora sino un cúmulo de problemas y horrores. Haití significó no más que una advertencia para América. No podemos ignorar que hay una mano invisible que maneja nuestro mundo y ese mundo a veces es preferible no perturbarlo. Haití significó el caos para un mundo negro que no estaba listo para dirigirse por sí solo. Fue un fracaso de independencia como lo fueron en menor escala casi todos los países latinoamericanos que le siguieron. América no estaba lista para ser el dueño de su propio destino.


El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 22

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 34

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 49-50

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 60-61

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 70-71

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 127

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 147

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 152

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. Alianza Editorial. 2004. España. pp. 156

¿Los grupos de lobby representan a un grupo de la población?


Es lo que ha ocurrido. La quimera de hoy, es la de enriquecer a todas las clases, las unas a expensas de las otras; es la de generalizar la expoliación bajo el pretexto de organizarla.  Frédéric Bastiat en su obra “La Ley”

En todos, absolutamente todos, los sistemas de gobierno ha existido siempre un grupo de interesados en influir en las decisiones del poder que ejecuta o toma decisiones con la intención de favorecer intereses especiales.  Estos grupos, tan antiguos como el gobierno mismo, son organizaciones paralelas que cohabitan en la vida política.  Sin embargo, su participación, que usualmente no es directa en la política es a veces cómplice de partidos políticos y consigue la captura del poder.

Tal y como los eunucos (versión antigua de los lobbies) lograron tomar el poder del imperio chino durante una gran parte de la dinastía Ming, versiones modernas y organizadas de lobbies han tomado el poder de países en la época reciente.  Así, al comentar de la existencia de un gobierno paralelo, se evidencia que existe un grupo de personas organizados que directamente influye en las decisiones de poder que el poder ejecutivo y/o legislativo ejerce.  Estos grupos, usualmente apoyados por privilegios y dinero sucio, capturan el gobierno y logran establecer pequeños feudos protegidos como territorios soberanos e independientes.

La historia moderna de América Latina y algunos países de África ejemplifican este caso de manera fenomenal.  El narcotrafico, y sus corporaciones de lobbies se extienden como tentáculos sobre el gobierno de países enteros.

Debido a esto, y no a las versiones de lobby utilizadas en USA y Europa, es que debe ser preocupante el comentario del académico Matthew Yglesias respecto a la manera en que estos grupos de cabildeo podrían justificar su interferencia directa en la política.  Yglesias explica que el cabildeo realizado por los grupos de lobby no solamente representa los intereses de corporaciones como Sallie Mae, la industria azucarera, la industria minera o la industria automotriz; sino que estos grupos representan, por extensión, los intereses de la inmensa mayoría de los ciudadanos empleados en un país.

Intentar justificar con las externalidades obtenidas en el largo plazo y, a su vez, fomentar la existencia de lo grupos de lobby es lo mismo a permitir que una falla de la organización de cualesquiera sistemas de gobierno se justifique sólo por la incapacidad del mismo para ofrecer reglas claras, abstractas e iguales para todos sus ciudadanos.  Los sistemas de lobby existen por una falla estructural que Bastiat explicó de manera clara y sutil en la obra “La Ley”.

Yglesias debería estudiar con detenimiento esta obra y comprender el error que comete al justificar un mal por errores del sistema de gobierno.

Según explica el doctor Ricardo Rojas de la obra de Bastiat,

Entendía Bastiat que de acuerdo a cómo se organizara la ley, podía servir, ya sea para permitirle a cada uno vivir de sus propias facultades, o bien para convertir a algunos en víctimas de la expoliación por parte de otros. Así, la diferente concepción sobre la ley generaba dos clases de personas: los que quieren hacer cesar la expoliación legal, y los que aspiran a participar de dicha expoliación. Estas palabras escritas hace más de ciento cincuenta años se ven hoy patentes al observar el modo en que distintos grupos de presión intentan constantemente influir sobre las legislaturas para obtener beneficios, exenciones, prebendas y privilegios a expensas de los demás.

Comprender esta sutil diferencia entre las clases de personas a las que Bastiat se refería debe ser simple.  Suponer que en algún momento un grupo de cabildeo llegará a representar los intereses de un grupo específico de ciudadanos de manera directa en la ejecución del gobierno de un país, y apoyarlos o permitirles existir, no sólo es un acto inmoral sino significará entregar nuestra vida a un grupo de lobos rapaces.