Introducción filosófica al pensamiento de F.A. Hayek – Gabriel Zanotti


Una clara y concisa introducción al pensamiento hayekiano realizada por uno de los personajes más interesantes que he conocido. Un fanático de Star Trek y filósofo de corazón.  En su obra Gabriel Zanotti nos explica los pilares de la larga lista de estudios que hizo Friedrich A. Hayek. (ficha bibliográfica)

Sus estudios se centran en la teoría del orden espontáneo y su orígenes en el derecho natural; en el rol que juegan el cosmos y taxis en la vida del hombre en sociedad y en los nefastos resultados que la victoria de la legislación sobre la ley han tenido.

En esta obra encontrarán un explicación muy clara sobre los orígenes tomistas y neokantianos que rodean a la Escuela Austriaca. Así como, podrán notar la influencia de la escuela escocesa y su impacto en la teoría del conocimiento disperso.  Zanotti, también evalúa la razón apriorística de los estudios de la acción humana y la condición del fundamento hermenéutico de los estudios hayekianos.

Interesante para nuestra época es el capítulo que explica con elocuencia y brevedad la predicción de la Escuela Austríaca del fracaso de la democracia y el ascenso de las masas al poder.  Y también sus efectos en la forma en que la libertad es cohartada en aras de la antinatural justicia social y el subsidio gubernamental de actividades benefactoras.

Finalmente, lo obra explora la existencia de condiciones culturales compatibles y originarias en el derecho natural que hacen de la Economía Austriaca un complejo sistema compatible con cualquier sociedad humana del planeta.

Un libro muy rico y necesario para conocer la situación actual de Latinoamerica desde la perspectiva tomista de un filósofo amante de la libertad.

La forma de gobierno más eficiente


“Finalmente, la comunidad compuesta de varios pueblos o aldeas es la ciudad-estado. Esa ha conseguido al fin el límite de una autosuficiencia virtualmente completa, y así, habiendo comenzado a existir simplemente para proveer la vida, existe actualmente para atender a una vida buena. De aquí que toda comunidad existe por naturaleza en la misma medida en que existe naturalmente la primera de las comunidades.” Aristóteles (Política, 1253a)

La minarquía, miniarquía o gobierno mínimo es una forma de gobierno en la que la administración de las instituciones del Estado se centra en asegurar la protección de los derechos de los individuos, asegurar la ejecución de la justicia y proteger a sus ciudadanos de la coerción física que puedan ejecutar terceros (dentro y fuera de su territorio).  Es decir, un gobierno minarquista tiene el monopolio de la seguridad y la ejecución de la ley compilada en su Constitución y códigos de leyes.  Se supone, en teoría, que un gobierno miniarquista recaudaría menos impuestos pues sus costos de operación serían más reducidos.  En un gobierno limitado como este, el gobierno no tendría ningún poder, dinero y derecho de establecer servicios de salud, educación, banca, capacitación y de construcción y mantenimiento de cualquier tipo de obras que por muchos años han sido considerados de interés público (carreteras, puertos, aeropuertos, electricidad, agua, gas, entre otros).

En un sistema de gobierno miniarquista, se considera que el mejor proveedor de servicios para los miembros de un estado es el mercado actuando bajo las leyes de la oferta y la demanda; y, que cualquier falla en el mismo, se deberá corregir sin que nadie tenga el poder monopólico de alterar los resultados.  Defensores del miniarquismo usulmente defienden el concepto de “destrucción creativa” de Schumpeter y consideran a los individuos emprendedores como los verdadores agentes de cambio, resolución de conflictos y búsqueda de nuevas oportunidades.  Para los defensores de este sistema, uno de los actores más ineficientes y dañinos para resolver conflictos es el lento, burocrático y costoso gobierno paternalista que puede observarse en todos los gobiernos del siglo XX.

En teoría, este propuesta de organización política y social, ofrece los mayores beneficios para la sociedad a cambio de sacrificar en menor cantidad los intereses y derechos de los individuos.  Los impuestos a pagar en este sistema de gobierno  son mínimos y los individuos pueden decir utilizar su riqueza en lo que consideren más apropiado de acuerdo a su escala de valores.  Los individuos no se ven forzados a utilizar un único sistema de salud y educación, sino pueden elegir en dónde curarse y educarse, con quién hacerlo y cuánto invertir en este proceso.  En la práctica, esto podría funcionar sin inconvenientes siempre y cuando los individuos de esta sociedad conozcan sus derechos y obligaciones como ciudadanos, estén preparados a tomar responsabilidad por sus actos y decisiones, y actúen en absoluta libertad para agremiarse en asociaciones, empresas y corporaciones que provean servicios competitivos.  Este sistema social es conocido en la teoría como capitalismo y fue en el trabajo de Ludwig von Mises, y Ayn Rand que se explica la manera en que el mismo es consistente con la naturaleza humana y su inminente condición individualista a la hora de tomar decisiones y actuar.  Este sistema de gobierno sólo podrá sobrevivir si los individuos que la conforman viven todos bajo un sistema filosófico coherente con la vida y la felicidad.  Esto último, algo bastante difícil de lograr y un tema muy complejo de comprender.

Finalmente, los sistemas de gobierno (las ciudades-estado de las que escribió Aristóteles) existen con un único fin: la virtud y la felicidad.  Estas condiciones, la virtud y la felicidad, sólo pueden conseguirse cuando las unidades que conforman el gobierno son virtuosas y felices; y también, tienen la libertad de buscar su felicidad y educarse en la virtud.  Pareciera que es en la miniarquía que se puede establecer el único sistema de gobierno moral y consistente con la naturaleza humana.  y ustedes, ¿qué opinan?

Adendum: para conocer los principios de una filosofía para la vida a los que nos referimos en este post, los invitamos a conocer y estudiar lo escrito por algunos minarquistas prominentes como Benjamin Constant, Herbert Spencer, Leonard Read, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek, James M. Buchanan, Ayn Rand, John Hospers, Robert Nozick, George Reisman.

El emprendedor vs el usurpador


Friedrich Hayek inicia a escribir el libro “El orden de la libertad” con la pregunta,

¿Cuál es el problema que deseamos resolver cuando tratamos de construir un orden económico racional?

La respuesta que da es bastante sencilla y dice,

Si disponemos de toda la información pertinente, si podemos empezar con un sistema dado de preferencias, y si poseemos conocimiento completo de los medios a nuestra disposición, el problema que queda es puramente de lógica.  En otros términos, la respuesta a la pregunta acerca de cuál es el mejor uso que podemos darle a los medios a nuestro alcance está implícita en nuestros supuestos.  (…)  La respuesta es que las proporciones marginales de substitución de cualesquiera dos bienes o factores, debe ser la misma en todos sus diversos usos.

Con esto Hayek trató de explicar que un orden económico racional es construido por el cálculo ecómico y el conocimiento disperso del mismo.  Este cálculo económico no es afectado por el poder de un grupo de personas y/o por un gobierno central.  Es espontáneo y realizado por individuos.

Sin embargo, quiénes deben ser esos individuos y a qué código de valores morales debe responder es lo que Hayek no explicó al inicio de su libro.

Estos individuos, que tienen los “datos” necesarios para realizar el cálculo económico lo harán de manera que siempre buscarán satisfacer sus necesidad y asignar los recursos de la manera más barata y eficiente.  Estas decisiones, sin embargo, podrían no obedecer a principios virtuosos y serían incentivados por la búsqueda de ganancias a través del robo, la mentira, la usurpación, la expropiación y la incautación de recursos.

Es por esto que el cálculo económico está integrado por creadores y emprendedores.  Sólo estos individuos, que poseen el conocimiento necesario para asignar recursos y satisfacer las necesidades, son los verdaderos actores de un cálculo económico.

En nuestras sociedades muchos de los empresarios más conocidos y que más ganancias han obtenido para sus empresas suelen actuar inmoralmente y falsean los cálculos económicos indispensables para la consecución de transacciones de suma positiva.  La próxima ocasión que escuchen a uno de estos empresarios ser mencionados pregúntense,

  1. ¿Acaso este hombre creo un servicio o producto que benefició a la sociedad?
  1. ¿Acaso esta empresaria actuó de manera emprendedora para posicionarse en el mercado con la mejor calidad en sus servicios y productos?

Si la respuesta es afirmativa en ambos casos debemos celebrar a esa persona y aprender las lecciones que pueda darnos.  Si no lo hizo, no debemos decir que es un empresario, sino un usurpador de tan alto título y honor.

Un día como hoy desapareció la URSS hace 18 años


Un día como hoy, el 08 de diciembre de 1991, fue el último día de vida de uno de los sistemas de gobierno más sanguinarios de la historia de la humanidad.  La Unión Sovietica se desintegró ese día llevando consigo la vida de millones de seres humanos.

Mucho se ha escrito y dicho sobre la caída de la URSS.  Algunos incluso sugirieron que la caída de este sistema representó la victoria del capitalismo luego de muchos años de Guerra Fría.

Sin embargo, el germen socialista sigue vivo en muchos otros países que son gobernados por líderes totalitarios.  Aún ahora, en nombre de las democracias y el poder de las mayorías muchas personas son silenciadas y/o desaparecidas.  El socialismo y sus principios colectivistas, pragmáticos y altruistas siguen vivos en la columna vertebral de partidos ecologistas, social demócratas, demócratacristianos, religiones y organismos no gubernamentales.

El capitalismo como un sistema social no fue el ganador en 1991.  La caída de la URSS hace 18 años fue sólo el inicio de un período de “desencanto” del que aún no hemos salido.

Creo que es prudente recordar el libro de Hayek titulado “Camino de servidumbre” para entender la situación en la que nos encontramos actualmente:

Video: Road to Serfdom (en inglés)

Cualquier política dirigida directamente a un ideal de justicia distributiva, es decir, a lo que alguien entienda como una distribución “más justa”, tiene necesariamente que conducir a la destrucción del imperio de la ley porque, para poder producir el mismo resultado en personas diferentes, sería necesario tratarlas de forma diferente. Y ¿cómo podría haber entonces leyes generales? Hayek.  Camino a la servidumbre.  Capitulo VI: “La Planificación y el Imperio de la Ley”.

El defensor más importante del capitalismo: Ludwig von Mises


El liberalismo no es ni una religión ni tampoco una filosofía universalista ni, menos aún, un partido político defensor de intereses particulares. Desde un punto de vista histórico, el liberalismo fue el primer movimiento político que quiso promover, no el bienestar de grupos específicos, sino el bienestar general. Sus principios sobre el valor absoluto y primario de la libertad, la propiedad privada, el Estado de Derecho, la tolerancia y la cooperación entre los individuos y los pueblos, el protagonismo de la iniciativa individual y la sociedad civil frente al “Gobierno omnipotente”, entrometido y dispensador interesado de favores, subvenciones y privilegios…, define todo un modelo de civilización, el único que, además, ha demostrado ser capaz de crear riqueza y bienestar para todos y de elevar el nivel de vida de una población en constante aumento, posibilitando así también el florecimiento de los valores del espíritu.  Ludwig von Mises

Ludwig von Mises es un mentor del liberalismo clásico ysus obras influenciaron el pensamiento de una larga lista de intelectuales como Friedrich Hayek, Murray Rothbard, Hans Sennholz, George Reisman, Ralph Raico, Leonard Liggio, Tibor Machan, Peter Boettke, Roger Garrison, Ayn Rand y Joseph Keckeissen que continuaron y profundizaron el estudio de los postulados de la Escuela Austríaca de Economía.

Los trabajos de Mises, en especial La Acción Humana (publicado en 1949) han influenciado a muchos premios Nobel  tales como Max Weber, Joseph Schumpeter, Oskar Lange, Henry Simons, Lionel Robbins, Maurice Allais, Milton Friedman, John Hicks y Vernon Smith.

La lectura de sus obras es rica, clara y objetiva; su trabajo está repleto de lecciones de filosofía, economía y política económica.  Así, esta semana recomendamos la lectura del libro Liberalismo que publicó en el año 1927.  Este libro fue publicado en idioma alemán y luego de la creación de la República Democrática Alemana (RDA) se quemaron y destruyeron todos los ejemplares que habían sido publicados de esta obra.  Así, su trabajo se mantuvo vivo y a salvo con el estudio de sus obras y divulgación de sus ideas por autores en Estados Unidos y América Latina.

El siguiente link los llevarán a leer su obra en línea:

inglés – Liberalism

El libro también está publicado en español or la casa Unión Editorial