Mientras, dejo de quejarme


Christopher Gardner: It was right then that I started thinking about Thomas Jefferson on the Declaration of Independence and the part about our right to life, liberty, and the pursuit of happiness. And I remember thinking how did he know to put the pursuit part in there? That maybe happiness is something that we can only pursue and maybe we can actually never have it. No matter what. How did he know that?

Yo siempre he tenido una capacidad asombrosa para quejarme, en especial cuando me cuesta hacer algo y creo que a los demás se les hace muy fácil. Supongo que siempre es más sencillo pensar que sólo a mí me cuesta, que no tengo la fuerza, la inteligencia, que para todo tengo que esforzarme el doble. A veces me pongo dramática y me peleo con el mundo, con mi suerte. Otras veces ocurre que me cruzo con una película en la televisión, por ejemplo, y entonces tengo que reconocer que de vez en cuando hay que sudar la camisola si uno quiere obtener y conservar lo que quiere obtener y conservar.

Hace unos días alguien me dijo que las novelas históricas siempre cuentan la historia de unos pocos, pero que la historia es construida por la gente común. Lamento no estar de acuerdo con esa persona, porque creo que la historia sí está escrita por unos pocos seres humanos excepcionales. Quizás a algunos las cosas les cuesten más que a otros, quizás tengan que esforzarse el doble para lograr sus sueños, así como el protagonista de The Pursuit Of Happyness tuvo que hacer seis meses de entrenamiento sin paga en la empresa de corredores de bolsa sólo para tener la oportunidad de quedarse con el trabajo. Quizás este personaje tenga razón y la felicidad no es nuestro derecho, porque lo que merecemos es la oportunidad de luchar por alcanzarla.

Al final de esta pequeña reflexión de lunes, les dejo un video que puede resultarles interesante. Este señor habla sobre cómo cambiar nuestro esquema mental para mejorar nuestro trabajo y nuestra vida.

Sobre la ética


El RAE define la ética como,

adj. Recto, conforme a la moral.

f. Parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre.

f. Conjunto de normas morales que rigen la conducta humana.

Y a mi me gusta citar (con especial énfasis en este tema) la descripción que de la ética y la moral hace Ayn Rand en repetidas ocasiones en sus obras.

De la ética y la moral Ayn Rand dice (1) que

Es un código de valores que guían las acciones y decisiones del hombre; y que a la vez, determinarán la razón y decisioens de sus vidas.

De la ética como una ciencia Rand comenta que la misma

Trata de la búsqueda, descubrimiento y definición del código de valores.

Y así, la ética se encarga del estudio de por qué los hombre necesitan un código de valores y, a la vez, estudia por qué motivo los hombres tienen estos códigos de valores.

(1) Rand, Ayn (1964). “The Objectivist Ethics”. The Virtue of Selfishness (USA); p.13.

Yo no soy responsable


Todos los días las noticias del periódico reportan en nuestros países casos de corrupción, impunidad, crímenes contra la vida y violación de los derechos de los ciudadanos.  La primera reacción de muchas personas es sin duda el dolor y la frustración.  Sin embargo, rapidamente pasamos a un estado más práctico e inocente.  Negar la responsabilidad que como ciudadanos tenemos de actuar para detener este ciclo vicioso de ingobernabilidad.

Fredy Kofman habla al respecto en la conferencia “Vida, libertad y conciencia” con una elocuencia fenomenal.  Su conferencia los hará pensar en el rol que tienen como individuos activos en esta sociedad.  Su invitación es el inicio de un camino difícil y riesgoso: nos invita a aceptar la responsabilidad de los actos que tomamos y también de los que no tomamos.

Ludwig von Mises escribió al respecto al discutir la acción humana en el capítulo 1 de su Tratado de Economía.  Según dijo,

la praxeología (la ciencia de la acción humana) no distinguía entre el hombre -activo- o -enérgico- y el -pasivo- o -indolente-.  El hombre vigoroso que lucha diligentemente por mejorar su situación actúal al igual que el aletargado que, dominado por la indolencia, acepta las cosas tal como vienen.  Pues el no hacer nada y el estar ocioso también constituyen actuaciones que influyen en la realidad.

Tomar responsabilidad por nuestros actos y aprender a vivir sin nunca falsear esta premisa de nuestras acciones es sin duda un camino difícil.  Sin embargo, la felicidad que obtendremos a cambio de vivir de manera consecuente a la independencia que exigimos como seres individuales será mucho más gratificante y beneficiosa.  Y es que, tal y como dice Kofman, no podemos vivir felices creyéndonos ser víctimas de las circunstancias en que vivimos.  El modo de vida de una víctima es el resentimiento y la resignación.  Ni más ni menos.

Los invito a escuchar la conferencia completa de Kofman y, de paso, a leer al menos el capítúlo 1 de la obra de Mises para conocer más sobre el tema.