El gobierno, ¿un bandido invencible?


Intentar desmitificar la benevolencia de un gobierno democrático y representativo es una labor difícil y complicada.  Asegurar que el gobierno roba a los ciudadanos el fruto de su trabajo, esfuerzo e innovación suena aún más complicado.  Sin embargo, es necesario aclarar los motivos por los cuales el gobierno roba, expropia y ataca a los ciudadanos más pobres y a los más ricos por igual.

El gobierno está compuesto por un grupo oligarquico que administra un complejo aparato burocrático e institucional que nunca deja de crecer.  Esta oligarquía la componen políticos, burócratas y administradores que utilizan el erario público, ie. el total del tesoro expropiado a los ciudadanos, con el único fin de cumplir sus promesas de campaña política, favorecer los intereses de socios y prestamistas con la licitación de obras públicas y concretar su reelección por otro período de gobierno algunos años después.

Sin embargo, en ocasiones esta expropiación de la riqueza de los habitantes de un país no es suficiente para pagar los onerosos gastos realizados por la burocracia y alimentar sistemas corruptos en los cuales sólo algunos privilegiados adquieren millonarias licitaciones.  En esos momentos, en los que el gobierno deja de tener dinero suficiente para costear sus gastos, se activa un programa de “reformas fiscales” que tienen como único objetivo proveer de más dinero al gobierno mediante el robo de más dinero del pueblo que gobiernan.  Además, como ocurre con frecuencia, estas reformas impositivas no son suficientes y los paquetes de “reforma fiscal” incluyen el endeudamiento de los ciudadanos con la emisión de deudas a futuro y la impresión de dinero con bonos del gobierno.

El pago de impuestos es un robo legalizado por el gobierno ya que este tiene el poder de la ley para amenazar a quienes se nieguen a pagarlo.  Esta amenaza la presentan reclamando que “ellos” utilizarán el dinero expropiado para redistribuirlo con quienes menos dinero tienen.  Sin embargo, este proceso de redistribución usualmente implica la redistribución de la riqueza de algunos para el beneficio de nuevos ricos que trabajan mano a mano con la oligarquía gobernante.

Un gran economista, Joseph Schumpeter, dijo que los impuestos eran algo parecido a las contribuciones de un club elite, donde cada persona voluntariamente paga su parte de gastos al club.  Sin embargo, este pago se diferencia en que, con el gobierno, intentar no pagar los impuestos implicaría el cobro de multas y probablemente el encarcelamiento.  Así, el gobierno suele expropiar el dinero del grupo de gente que menor capacidad tiene para defenderse.  El dinero, de cualquier reforma fiscal, es finalmente robado a los más pobres que suelen ser la mayoría de la población y que, a la vez, consumen la mayor cantidad de productos a precios más caros debido a factores como la perdida de valor de la moneda por causa de la inflación y por el aumento de la tasa impositiva en algunos productos que impulsan las reformas fiscales.

En conclusión, cualquier reforma fiscal que requiera aumentar impuestos y/o emitir bonos de endeudamiento es un acto de robo legalizado contra toda la población de un país y sus efectos marginales son sentidos en mayor cantidad por las personas más pobres.  En esencia, el robo de dinero a través de impuestos que utiliza el gobierno es un juego de suma cero en la cual la población siempre saldrá perdiendo.

No olvidemos las palabras del gran economista Murray Rothbard que  dijo que “el estado es el robo organizado, el saqueo organizado, la explotación organizada, y su esencial naturaleza se destaca por el hecho de que el estado siempre usa el instrumento de los impuestos.”  ¿qué opinan?

Los beneficios sociales del Capitalismo


Una de las definiciones más completas para describir el sistema económico social que predomina actualmente la dio Ludwig von Mises en el libro “La Acción Humana” (parte 1, capítulo 3.2).

Mises describió cómo es que el capitalismo, según lo establece la definición, nunca ha sido practicado en el mundo.  Y demostró que el sistema social que predominaba actualmente era una economía mixta que mezclaba los principios colectivistas del socialismo, prácticas dictatoriales y presidencialistas de gobierno, y prácticas de comercio mercantilistas que protegían los intereses de ciertos grupos de interés económico, político y social.

La definición da Mises del mundo en que vivimos es la siguiente:

“Los ricos, los propietarios de las plantas actualmente en funcionamiento, no tienen ninguna clase de interés en el mantener la libre competencia. Se oponen a la confiscación y la expropiación de sus fortunas, y sus intereses propios están más bien en favor de medidas que impidan a los recién llegados disputar sus posiciones.

Los que luchan por la libre empresa y la libre competencia no defienden en forma alguna a quienes son hoy ricos y prósperos. Por el contrario, lo que quieren es despejar el camino a personas desconocidas y humildes hoy para que sean los empresarios del mañana, quienes con su ingenio eleven el nivel de vida de las masas. Todo lo que quieren es contribuir a una mayor prosperidad y a optimizar la economía. Son ellos la vanguardia del progreso”.

Mises enfatiza que los hombres que luchan por la libre empresa y la libre competencia son en realidad los héroes del mañana.  Estos hombres son los pilares -hombres que actúan- del sistema capitalista por definición; pues el capitalismo no es el sistema social que fomenta la libre acción de individuos en la sociedad para crear riqueza, iniciar empresas, actuar en lbire competencia y fomentar el intercambio de la riqueza entre el resto de las personas.

Pensando en estas líneas, el capitalismo tiene como resultado infinitos beneficios “sociales” que permiten que las masas, la gran mayoría de individuos, participen del intercambio de bienes y de la generación de riqueza.

Otros sistemas sociales y económicos no tienen estas contribuciones sociales -para quienes gustan del término-, pues sus beneficios (como bien estableció Mises) son en favor de ciertos grupos de ricos que siempre han sido ricos; e impiden que los “recien llegados”, usualmente emprendedores e innovadores puedan participar en libre competencia para ofrecer sus servicios.

El socialismo, la economía mixta que predomina en el mundo, las ideas de la social-democracia y tantos otros sistemas que fomentan la redistribución de la riqueza de los ricos para los pobres nunca explican la manera en que la riqueza se genera en la sociedad.  En un intento por expropiar de la riqueza a algunos su único logro en términos absolutos es robar y expropiar de la riqueza -y la oportunidad de producir- a toda la sociedad. Todos estos gobiernos son Enemigos de la Sociedad.

Sólo un sistema social que fomenta la libertad de los individuos que conforman una sociedad es capaz de beneficiar al grupo, las masas, los pobres y los ricos.  ¿Acaso no son ya claros los beneficios sociales del capitalismo?