Los juegos que jugamos


El futbol es uno de los juegos más populares que conozco. Para jugarlo necesitás dos equipos y un balón; definir dónde está la portería de cada cual y seguir un par de reglas muy simples, que no se puede tocar el balón con las manos o los brazos y que uno no puede agredir a nadie del equipo contrario con tal de anotar un gol. Entiendo perfectamente la emoción de jugar, pero más de una vez me he preguntado cuál será la gracia de ver los partidos. Un amigo me ofreció una respuesta que me parece muy atinada, me dijo que a las personas les gusta ver un evento donde las reglas son claras, los jugadores las respetan (no voy a hablar de la mano de Maradona en cierto mundial) y dan todo por cumplir su objetivo. En la cancha cada miembro del equipo cumple un rol específico e importante para el éxito que buscan como conjunto. A veces son lesionados, pero es parte del juego. A veces ganan y otras pierden, pero se enfrentan en un juego justo, algo que no pasa muy seguido en la vida cotidiana.

Si uno no es muy aficionado a los deportes, puede que lo sea a los juegos digitales. Tengo que admitir que yo pertenezco a esta categoría y que tengo muchos juegos en mi teléfono. Uno de ellos se llama “Godfinger” y de trata de que uno es dios y tiene un planeta con gentecita que hace lo que uno quiera. Con sólo mover un dedo puedo hacer que llueva o que el sol queme las casas de los pobladores de mi planeta. Yo los pongo a trabajar para que produzcan oro y cuando están agotados puedo dejarlos así o ponerlos a descansar. Ellos no tomarán una decisión por sí mismos, todo depende de mí. En realidad no había pensado en lo malévolo del juego, porque es muy divertido ser un dios y hacer que las cosas pasen o no según tu voluntad, hasta que hace un par de días caí en cuenta de qué tan triste es ser habitante de ese planeta. Los hombres y mujeres de ese mundo trabajan hasta el agotamiento por un oro que no pueden disfrutar y su vida no depende de ellos mismos, sino del humor de un ser superior que decidirá qué deben hacer; y ni siquiera tienen acceso a un partido de futbol para evadirse un rato y descubrir que cuando uno tiene un propósito y vive con reglas claras puede ser dueño de su propia existencia.

El website más popular y el éxito de las inversiones detrás de Facebook


“Hombres como estos [empresarios] merecen figurar entre los héroes del mundo civilizado. Su paciente confianza en sí mismos, ante las pruebas y dificultades, y su coraje y perseverancia en la persecución de nobles causas y objetivos no son menos heroicos que el valor y la consagración del militar y del marino…”. Samuel Smiles, “Héroes industriales”, en Ayúdate (París: Garnier, 1895).

Facebook se ha convertido en el sitio web más popular de Internet con el 7.1% del tráfico que navega en los Estados Unidos de América y le ganó a Google por tan sólo 0.1%.

¿Qué es lo impresionante de esta noticia?

Pues el valor comercial que tendrá Facebook como una empresa cuando salga pública en la Bolsa en uno o dos años.

Según comentan en el Daily Finance, es muy probable que Facebook tenga una valor de alrededor de US$ 35,000 millones y podría llegar a la gigantezca cifra de US$100,000 millones en el año 2015 (link a noticia).

De ser esto cierto, muy pronto los hombres más ricos del mundo serán Mark Zuckerberg y sus socios en Harvard Eduardo Saverin, Dustin Moskovitz y Chris Hughes.  Este proyecto creció con la inversión de 500,000 dólares que hizo Peter Thiel, uno de los fundadores de PayPal, en el año 2004.  A su inversión, le siguieron las de Accel Partners con US$12,7 millones y la de Greylock Partners con US$27,5 millones.

En agosto de 2008, la revista BusinessWeek reportó que las ventas de la empresa la posicionaban ya con un valor de mercado de alrededor entre US$3,750 millones y US$5,000 millones.

Facebook es el resultado del trabajo de hombres emprendedores.  Sobre este tema, Peter Thiel (Doctor Honoris causa de la UFM) tiene mucho que decir y los invito a escuchar una entrevista grabada en la Universidad Francisco Marroquín en la que comentó sobre el espíritu emprendedor, las razones por las que invirtió en Facebook y sobre las estrategias que lo han hecho un empresario exitoso.  (link a entrevista)