Entonces te dicen que parecés burócrata


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En la Guía del viajero intergaláctico Douglas Adams cuenta la historia del viaje que Arthur Dent, un señor inglés, debe emprender cuando logra escapar de la tierra justo antes que ésta sea destruida. En sus andares por la galaxia se encuentra con una raza particularmente desagradable, los Vogons, que son bastante malhumorados, unos burócratas sin imaginación e incapaces de alguna manifestación de pensamiento crítico. El planeta en que habitan estos seres tiene una característica curiosa, cada vez que alguien tiene una idea en él, se levanta una pala de la tierra que le pega en la cara, la única forma en la que pueden evitar los golpes constantes es dejar de pensar, aunque sus narices aplastadas deben ser un signo de que tal acción no es tan simple; sin embargo, probablemente por ello se desarrolló ahí este grupo de individuos que sólo acatan órdenes, que no cuestionan y que no harán nada si no les presentan un formulario lleno por triplicado.

Hace unos días en un seminario alguien dijo que todos tenemos un amigo burócrata y me pregunté si yo contaba con algún vorgon entre mis amistades. Cuando todos lo vimos esperando que explicara a qué se refería dijo que todos tenemos un amigo de esos que sólo sobreviven, van al trabajo, “cumplen” con su labor, regresan a su casa, ven tele o algo por el estilo y pasan así sus días. Por lo que entendí, se refería a la gente que ha abandonado todo intento de tener algún reto intelectual y consideran que incluso hacer sudokus es demasiado demandante. Ni siquiera llega al punto de una crítica a la gente que trabaja en el gobierno, es una reflexión sobre aquellos que viven una existencia sin detenerse a pensar cuál es su propósito de vivirla.

Si uno pone un poco de atención, seguramente encontrará muchos ejemplos de personas que han luchado contra la adversidad y han cumplido sus sueños; es posible encontrarlos en la literatura, en las revistas, en documentales, en anécdotas de amigos. También nos es posible encontrar casos de gente que desperdició su vida, ellos nos sirven de ejemplo de todo aquello que deberíamos evitar. Sin embargo, en este momento me preocupan menos los extremos que esa idea de vivir la vida sin vivirla de verdad. Me preocupa despertar dentro de diez años y comprender que la vida me pasó encima y no hice nada con ella.

Al final de El manantial, Peter Keating le dice a Roark que se dio cuenta de que lo que quiere hacer realmente es convertirse en pintor. Roark sabe que ya es demasiado tarde para Peter, que ya no tiene oportunidad de conseguirlo. Más que temerle a equivocarme, me da miedo tener esa “actitud de burócrata” y sobrevivir mi vida sin un propósito, me da miedo que muchas personas vivan en la impotencia de pensar que no pueden hacer más de lo que hacen, que no vale la pena intentarlo.

La Fatal Arrogancia de los PIGS en Europa


“En el aspecto negativo de la tesis del profesor Hayek hay muchísima verdad. Nunca se afirmará suficientemente que el colectivismo no es intrínsecamente democrático y que, por el contrario, pone en manos de una minoría tiránica poderes que jamás hubiera soñado la Inquisición española”. George Orwell, autor de la novela distópica 1984 y de La Rebelión en la Granja

La crisis económica que enfrentan los ciudadanos griegos se ha convertido en una amenaza para la estabilidad del euro y de las inversiones en otros países de la región.  Junto a Grecia los países miembros de la Unión Europa: Portugal, Irlanda -Italia, muy pronto- y España (conocidos como PIGS) enfrentan ahora el efecto de un crecimiento económico artificial debido a las inversiones extranjeras que evitaron su ingreso en recesiones económicas mucho antes del año 2008.

En los próximos años algunos analistas perfilan ya el desmoronamiento del tipo de cambio del euro versus otras monedas y l fiebre por cambiar depósitos y ahorros en euros ya inició.

Sin embargo, ¿son los “países” los culpables de las crisis económicas que desde el año 2008 han enfrentado?  ¿Es acaso el discurso utilizado por analistas y reporteros el correcto?

Sin duda no lo es.  Un país es por definición un territorio que forma una unidad geográfica, política y cultural habitado por un grupo cultural que se identifica como miembro del mismo.  Así, acusar a los ciudadanos griegos de la situación económica recesiva en la que se encuentran no sería justo, objetivo y ecuánime.

Los culpables de la recesión que enfrenta la economía griega, al igual que la de Portugal, Irlanda, Italia y España son los burócratas socialdemócratas y socialistas que durante la última década han promovido el aumento de los gastos públicos, el endeudamiento de sus economías y la ampliación de las actividades paternalistas de sus gobiernos.

El caso de Grecia es ejemplar para demostrar los resultados a largo plazo de lo que Hayek definió como “la fatal arrogancia” de los planificadores que apoyan la redistribución de la riqueza, la expansión sin frenos del gasto público y la demagogia socialista.  Hayek, quien ganó el premio Nobel de Economía en 1968, argumenta cómo “los intentos constructivistas por promover valores, ideales y precios (desde “arriba”) no toman en cuentan los procesos históricos de desarrollo, como el conocimiento disperso y el orden espontáneo, en lo que define como “una fatal arrogancia” de la planificación central donde los planificadores creen arrogantemente que la información que poseen es toda la información existente, con resultados fatales para las sociedades.” (más información sobre la obra en Wikipedia)

La política del país está dominada por dos partidos; el primero es el partido liberal conservador New Democracy (Nueva Democracia) (ND) y por el partido socialdemócrata Panhellenic Socialist Movement (Movimiento Socialista Panhelénico) (PASOK).[31] Desde el 04 de octubre de 2009, el gobierno griego ha sido dirigido por George Papandreou, que fungió como Presidente del partido PASOK.

La ideología del partido gobernante en Grecia ha promovido un aumento de los salarios en base a impuestos progresivos sobre las ganancias de capital de todos los ciudadanos griegos.  Además, el PASOK y Papandreou iniciaron una carrera de recuperación económica en base a los principios socialdemócratas: aumentaron los controles en la recaudación de  impuestos, impulsó la privatización de algunas industrias estatales que fueron entregadas a monopolios privados y se amplió la base fiscal al cambiar la carga fiscal para los quintiles más bajos de la población griega.  Sólo hasta en el año 2010, el gobierno de Papandreou se propuso reducir los amplios gastos de su gobierno en programas socialdemócratas de bienestar social, disminuyó el salario mínimo para los empleados de la industria privada y pública y continuó ampliando la carga fiscal sobre los quintiles más bajos de la población económicamente activa.

Sin duda, la crisis económica que enfrentan actualmente los países del grupo llamado PIGS o PIIGS deberá ser una lección de historia y economía para las naciones en vías de desarrollo que actualmente son gobernadas por gobiernos socialdemócratas de corte benefactor y de demagogia populista.

Para conocer más sobre la fatal arrogancia de la ideología que ha gobernado los países conocidos como PIGS les recomiendo la lectura de la obra de Friedrich Hayek titulada “La Fatal Arrogancia”

Guatemala es un país cada vez más pobre


En 1996, año de la firma de los acuerdos de paz, el país debía Q17 mil 562 millones; casi tres lustros más tarde, la deuda asciende a Q71 mil 765 millones, entre interna y externa, lo que implica un aumento de 308 por ciento.

El día de ayer se publicó una nota sobre el endeudamiento de Guatemala durante los últimos 15 años (Endeudamiento pone en riesgo el futuro del país.  Prensa Libre). El artículo menciona los potenciales riesgos a mediano y largo plazo que se presentarán en la economía si acaso el país continuaba endeudándose a ese ritmo. Sin embargo, el articulo y los entrevistados obviaron explicar la naturaleza de la deuda pública de un gobierno y sus efectos negativos para los ciudadanos.

El gobierno es una institución surgida para proveer a los ciudadanos de certeza jurídica y seguridad. Estas atribuciones, que los defensores de un gobierno mínimo y limitado consideran necesarias, han aumentado para abarcar otras áreas que sus supuestos beneficiarios han nombrado de “interés público”, “de bien común” y/o de “necesidad pública”. Esto, ha permitido que el gobierno limitado y mínimo creciera hasta convertirse en una organización que emplea a cientos de miles de guatemaltecos y que utiliza más de 47 mil millones de quetzales (aprox. 5,6 billones de dólares) anualmente para funcionar. Más preocupante aún, es que en el último año el Gobierno utilizó Q31 mil 160 millones para funcionamiento del Estado y Q12 mil 548.3 millones en capital (inversión).

Este dinero, que debería ser obtenido a través del pago de impuestos de los ciudadanos de Guatemala es sin embargo insuficiente. Así, el gobierno de Guatemala durante muchos años ha debido incurrir en la creación de dinero (a través del Banco de Guatemala) para pagar con deuda pública el déficit del presupuesto de la Nación.

Ludwig von Mises, uno de los economistas más importantes del siglo XX definió la deuda pública como un mecanismo artificial para crear una fuente inagotable de riqueza utópico y nocivo. Según Mises explica,

Dentro de la sociedad de mercado sólo se puede adquirir y conservar la riqueza sirviendo acertadamente a los consumidores. El estado puedo imponer cargas tributarias a sus súbditos, así como tomar a préstamo el dinero de éstos. Ahora bien, ni el más despiadado gobernante logra violentar a la larga las leyes que rigen la vida y la acción humana. (…) Si el estado invierte desacertadamente los fondos y esa diferencia (atender las necesidades de los consumidores) no se produce, o bien se emplea el dinero en gastos corrientes, el capital disminuirá e incluso desaparecerá totalmente, cegándose aquella única fuente que había de producir las cantidades necesarias para el pago de principal e intereses.

Anualmente, el gobierno malgasta el dinero de los guatemaltecos y lo despilfarra en la supuesta redistribución de la riqueza para el beneficio de los más pobres. Así, los ciudadanos son una vez más manipulados, engañados y obligados al pago de tributos con el único fin de sostener una institución irresponsable e ineficiente que no justifica el endeudamiento forzoso que nos hace cada día más pobres.

La única solución al actual déficit del Presupuesto de la Nación es la reducción del mismo. En el largo plazo, el pago que el gobierno haga de la deuda pública servirá solamente para abonar intereses por un capital que se ha consumido y ya no existe. El que exista una deuda pública del gobierno es sólo el reflejo de torpes actuaciones del pasado que no deben continuar ocurriendo.