En el caos del cambio


He visto morir al hombre elefante muchas veces. Su historia está ambientada en Londres de mediados del siglo XIX y cuenta cómo John Merrick pasa de ser un fenómeno exhibido en un circo de la época a un hombre con dignidad humana. Este cambio en su vida no fue gratuito, él tuvo que comprender cuál era su verdadera naturaleza para después defenderla. El momento en que se revela este conocimiento es cuando, después de años de soportar los más viles maltratos, él se yergue y se proclama humano. Hay una multitud enardecida a punto de lincharlo y él les pide que no lo lastimen, les dice que no es un animal, que es un hombre. A John le tomó años comprender este hecho fundamental para su existencia, ¿cuánto tiempo le ha tomado a la humanidad descubrirlo?

Merrick no sólo representa a un individuo que tiene que lidiar con los demás para establecer que es un individuo digno de respeto a pesar de sus marcadas diferencias físicas. También representa la búsqueda de los hombres en una época de cambios y caos. La revolución industrial no es un simple paso en la evolución humana, es uno de los avances más grandiosos en ésta. Después de siglos y siglos de sobrevivir en sociedades agrícolas que necesitaban de una figura que las protegiera de saqueos e invasiones (a cambio de su lealtad, fuerza laboral y todas sus posesiones, por supuesto) las personas tienen la oportunidad de tener máquinas para hacer más eficiente su trabajo, de construir sus propias empresas y mejorar su vida. Si bien es cierto que no existía una infraestructura que albergara a todos los que se fueron del campo a la ciudad, que no existían instituciones que “protegieran los derechos del trabajador”, que no existía el mundo como lo entendemos hoy, esas personas dedicaron todo su empeño para solventar dichos problemas, porque tenían la oportunidad de sobrevivir y no morir de hambre por la carestía.

Las ideas filosóficas del renacimiento y la ilustración constituyen parte de la base de estos cambios. El ser humano se preguntó qué lo hacía humano y no se conformó con la respuesta que había obtenido durante siglos. El ser humano se preguntó cómo podía mejorar su vida en la tierra y buscó alternativas que le permitieran vivir mejor. El proceso no ha sido sencillo, pero siempre que recordemos que somos seres humanos, dotados de razón y fuerza para mejorar nuestro mundo, encontraremos alternativas para conservar nuestra dignidad humana.

About these ads

Comentarios:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 73 seguidores

%d personas les gusta esto: